Pez Diablo, ignorado por las autoridades

Pez diablo sigue invadiendo el Rio Pánuco y no hay respuesta de autoridades de pesca, además se generan casos de pesca furtiva descontrolada que provocan sobreexplotación.
Pez diablo.
Pez diablo. (Ciudad Victoria)

Pánuco

Pescadores del Pánuco y sus afluentes consideran que la invasión del llamado pez diablo ha venido a  generar grave problema de depredación que se combina con actividades ilícitas que provocan pescadores furtivos que dan como consecuencia sobre explotación en las escasas especies que aún existen y que las ponen al borde la extinción pero además estas actividades generan riesgo grave al equilibrio ecológico.

Hace algunas semanas pescadores de la cooperativa El Mango encabezados por Guillermo Cruz denunciaron la gran presencia del pez diablo que es una especie depredadora y para la cual no hay aprovechamiento por parte de pescadores lo que implica que paulatinamente pierden su fuente de ingresos destacando que han realizado llamados diversos a instancias y dependencias gubernamentales pero el problema sigue latente.

También hace algunas semanas pescadores de los diferentes vasos lacustres de la región aseguraban que se encuentran en gran desventaja en relación a sus actividades de captura lícita de especies acuáticas en la que respetan tiempos de veda y el uso de equipamiento o artes con los que evitan generar captura de especies pequeñas y atentar contra la reproducción de especies.

Indicaron a través de Bernardino Castillo Contreras pescador cooperativista de la zona de Chicayán que este respeto no lo tienen los pescadores furtivos y poco a poco se van acabando la actividad destacando que contradictoriamente la comisión nacional de pesca apoya a pescadores furtivos o depredadores retirando los 5 inspectores que tenía destinados para esta zona desde Tamiahua hasta Pánuco, Pueblo Viejo y Tampico Alto.

Indicó que realizan comercio ilegal de especies, provocan caída en los precios y daño económico a las familias que dependen de esta actividad pero además realizan capturas con artes y arreos prohibidos, mayas pequeñas y otros instrumentos que aniquilan especies o no les permiten su reproducción total lo que da como consecuencia que se atente contra el equilibrio ecológico.