Piden tapatíos seguridad en las calles a alcaldes electos

Partidos políticos y Congreso del Estado son las instituciones menos confiables para los ciudadanos.

Guadalajara

El refrán que reza “prometer no empobrece” parece ser el pragma de los discursos políticos de aquellos que por ostentar un cargo de elección, ofrecen la salvación para los grandes problemas de los municipios y luego, ya en la práctica, se quedan en nada. 

Hoy es un día importante para la política de Jalisco, un día en el que las promesas de los alcaldes electos tomarán vida y serán evaluadas día a día por los ciudadanos que ya están hartos de lo mismo, así lo informó Augusto Chacón Benavides, director del Observatorio Ciudadano Jalisco Cómo Vamos, durante la presentación del perfil del Ciudadano Metropolitano. 

“Hicimos un estudio entre los tapatíos y tapatías para saber de sus intereses y la vida que llevan a fin de conocer las expectativas que tienen para los alcaldes entrantes y en ese sentido, las nuevas administraciones sepan a dónde enfocar sus fuerzas”, dijo Chacón Benavides. 

El análisis que abarcó a 2 mil 600 tapatíos de entre 30 y 40 años de nivel socioeconómico medio bajo apuntó que los ciudadanos para vivir bien, precisan, necesitan trabajo, dinero, seguridad, salud y casa. En ese sentido, exigen, ya no piden, a los alcaldes entrantes enfocar sus estrategias en la prevención de los delitos, garantizar la seguridad ciudadana y mejorar los estados de las calles y banquetas, pues los entrevistados manifestaron sentirse mayormente inseguros en el transporte público, en las calles y en los cajeros. 

Además, el titular de Jalisco Cómo Vamos, argumentó que los tapatíos no confían en los partidos políticos, en el Congreso del Estado, en la policía municipal, ni en los ministerios públicos, de manera tal, que uno de cada 10 podría sufrir un delito pero no lo denunciaría porque “no sirve de nada”.  

Por otro lado, opinan de manera enfática que lo que la sociedad necesita para ser mejor es respeto, porque aseguran, que la peor injusticia es la discriminación, en cualquiera de sus formas: género, racial y religiosa, entre otras.