CRÓNICA | POR LUCERO REYES

“Cuando perdía lloraba, me maldecía y sobajaba”

El joven llegó a ganar hasta 100 mil pesos en un día y que volvía a perder.

Ex adicto da testimonio de su vicio.
Ex adicto da testimonio de su vicio. (Especial)

Tampico

Víctor, de apenas 33 años de edad ya fue tratado por ludopatía y comenta que durante el proceso que formó parte de esa actividad se topó con personas mayores de edad, quienes llegan a dedicar tantas horas como sea posible con tal de obtener ganancias.

Aunque cuenta que la desesperación que viven cuando se pierde es agobiante, ya que sin darse cuenta llegan a caer en el vicio que no perciben cómo es que llegan a endeudarse tanto con tal de recuperar lo que se derrocha.

Hoy en día es el chofer de un taxi y dice que ahora le toca llevar a personas mayores a los casinos, porque son las que más tienden a visitar ese tipo de lugares y aunque en repetidas ocasiones les cuenta todo lo que él pasó, éstos sólo le dicen que es muy joven y que qué bueno que dejó el juego.

Incluso comenta que hoy la tendencia es en las casas particulares, principalmente en zonas populares, donde se desarrolla este tipo de actividad y que las personas, comúnmente mujeres mayores, se trasladan a esos lugares y le platican que jugando lotería llegan a ganar hasta 10 mil pesos.

"Hay personas que me platican que llegan a jugar hasta sesenta tablas, incluso cuentan que le dedican tantas horas, pero que muchas de las veces no perciben el tiempo que pasa por estar concentrados en el juego".

Víctor empezó a los 22 años de edad a ir a los juegos y casinos, comenzó con el bingo, y poco a poco hasta que le gustó la manera fácil de conseguir dinero, porque señala que sí se consigue fácil.

Pero fue hasta los 30 cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo, porque empezó a perder vida social, ya que llegó al grado que no le satisfacía el dinero que podría estar ganando, que en muchas ocasiones llegó a 100 mil pesos en un día; quería más.

"Me di cuenta que no me satisfacía ya, porque ganaba y era feliz, pero cuando perdía sentía mucha tristeza que llegue a llorar, a maldecirme, incluso a sobajarme, me insultaba con todas esas cosas hasta deprimirme", refirió.

Indica que debido a ese problema llegó a empeñar todo lo que tenia, incluso hasta vender su carro, al día llegó a perder hasta la misma cantidad que ganaba, y cuando yano tenía de dónde sacar efectivo tuvo que robarle a su familia, situación que le causó perder a su pareja y la separación con sus parientes.

Fue entonces que lo hizo recapacitar y platicar con su mamá, quien ya sabía de la atención que daban en el Centro de Integración, por lo que sin dudarlo fue a pedir ayuda, comenzando primero con medicamentos anti depresivos.

Parte del tratamiento también fue la plática con su familia, quien en su caso fue de apoyo primordial para salir del problema, y aunque ahora después de haber perdido su trabajo, familia, incluso amigos, comenta que no le da pena hablar de su problema, porque ha aceptado que se equivocó, pero logró salir adelante.

Porque en su momento llegó a dedicarle hasta veinte horas al casino, eso sin tomar en cuenta la cantidad de bebida alcohólica que llegan a consumir y por la comida ni se preocupaba, ya que en ese tipo de lugares con tal de que no se vayan les provén de comida y bebida para continuar en el vicio.