Margarita Arellanes urge a acelerar construcción del penal de Mina

El nuevo centro penitenciario es importante para solucionar el problema del cobro de cuotas a los internos por parte del crimen organizado, sostuvo la alcaldesa de Monterrey.
La alcaldesa Margarita Arellanes entregó 18 patrullas.
La alcaldesa Margarita Arellanes durante una entrega de patrullas. (Foto: Carlos A. Rangel)

Monterrey

Ante la denuncia pública de que existe el cobro de cuotas a internos de los penales locales por parte de la delincuencia organizada, la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes Cervantes, urgió a la conclusión del penal de Mina y a separar a los reos de acuerdo con los delitos que hayan cometido.

La munícipe comentó que al momento de que un interno es hostigado por un grupo delictivo, automáticamente los familiares también quedan recluidos debido a la incertidumbre que viven por esa situación.

“Es un tema que, sin lugar a dudas, se tiene que atender, que no es algo nuevo, que es algo que hemos ya escuchado de tiempo atrás y que sí es importante porque ahora sí como he escuchado, en ocasiones tienes un familiar, tienes un amigo, sobre todo los familiares recluidos en uno de los penales, pero pareciera que también la familia está recluida porque a final de cuentas tiene que estar cooperando para pagar alguna protección para su familiar.

“Es terrible esta situación, se tiene que atender y se tiene que solucionar lo antes posible y también acelerar la construcción del penal de Mina, que va a ayudar mucho a que podamos tener un mayor orden, el evitar la sobrepoblación que existe en los penales y también el evitar esa mezcla que tenemos de lo que son los distintos tipos de delitos que han cometido cualquiera de los reos y que actualmente pareciera que todos están juntos y que no se les va separando de acuerdo a la pena y de acuerdo a la gravedad del delito”, comentó.

De acuerdo con Consuelo Morales, directora de Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos AC (CADHAC), de lo que sucedió en 2012 y 2013 dentro de los penales de Nuevo León, hubo un cobro exigido a los internos a cambio de protección, y que va más allá de una exigencia de tipo económico.

Según Morales, para evitar agresiones físicas a los reos, sus familiares pagan  fuertes sumas de dinero para cumplir con las exigencias, lo que les orilla a dar su patrimonio o su casa.

“Sí, por supuesto, y sin lugar a dudas, la sobrepoblación que tenemos hoy en día ha venido a recrudecer el problema”, declaró Arellanes Cervantes.