Caos peatonal por cierre de avenida Alcalde

Los automovilistas han sabido sortear los conflictos de paso por las obras de construcción de la Línea 3 del Tren Ligero.
La construcción de la estación subterránea Catedral de la Línea 3 del Tren Ligero inició el sábado pasado.
La construcción de la estación subterránea Catedral de la Línea 3 del Tren Ligero inició el sábado pasado. (Milenio)

Guadalajara

Usuarios del transporte público y automovilistas esperaban más caos vial del que se ha presentado tras el cierre a la circulación de avenida Alcalde-16 de Septiembre y es que, aseguran todo se trata de salir con tiempo a sus destinos. Mientras que los peatones indican que se han visto con mayores afectaciones de las que estimaban, pues han batallado para el cruce de calles y para caminar por los espacios tan angostos que dejaron las barreras.

Debido a la construcción de la estación subterránea Catedral de la Línea 3 del Tren Ligero que inició el sábado pasado, la avenida Alcalde permanecerá -hasta diciembre- cerrada en su totalidad a la circulación de vehículos desde la avenida Hidalgo hasta la avenida Juárez.

“Se trata de salir con tiempo a donde quiera que vayamos y yo personalmente recomiendo rodear lo más que podamos el centro para evitar los congestionamientos, porque luego hay gente que a fuercitas quiere pasar por ahí y es cuando se vuelve complicado”, dijo Francisco Neyra.

Por su parte, usuarios del transporte público manifestaron no haber tenido complicaciones para localizar el cambio de derrotero de su ruta, pues recibieron información por parte de la policía vial y personal de la Secretaría de Movilidad, aunado a que los mismos choferes dieron aviso de los cambios temporales.

“El jueves agarré el 52 y me tocó que antes de subirme ahí había una señorita informando los cambios de ruta y eso se me hizo bien porque nunca se habían tomado la molestia de avisar y ahí andaba uno perdiendo el tiempo buscando alguna parada de camión”, mencionó Concepción Moreno.

Asimismo, automovilistas dijeron que pese a la falta de avisos o señalización, pudieron reincorporarse rápidamente a otra ruta, “a lo mejor y por ser domingo no se me hizo tan pesado el tráfico pero la verdad es que si les hace falta a las autoridades dar aviso con tiempo o ya de perdida pegar mantas para alcanzarnos a acomodar y no quedarnos varados en el camino”, expuso Gael Gómez.

Al parecer a quienes más conflictos generó el cierre fue a los peatones que no sabían “ni para donde hacerse” para lograr atravesar la avenida. “quitaron varias rutas de cruce que ya estaban y eso hizo más lento el traslado, además de que los semáforos duran poco y con tantas personas se vuelve lento caminar”, afirmó Miriam Andrade.

A estas alturas y pese a que circular por Guadalajara se ha vuelto cansado, largo y tedioso, los tapatíos ya no se asombran de los cierres y parece que poco a poco se acostumbran a sortear las calles de la ciudad.

“De algún modo hemos de llegar a nuestro destino ¿para qué nos estresamos?”, finalizó Julián Galindo.