Mañana reabrirían circulación en paso a desnivel de Lázaro Cárdenas

Las 24 horas del día se encuentran trabajando las cuadrillas en la obra, que resultó dañada por las lluvias del pasado viernes.
La intención es que desde temprana hora se puedan usar los carriles.
La intención es que desde temprana hora se puedan usar los carriles. (Agustín Martínez)

Monterrey

La mañana de este martes deberán quedar concluidos los trabajos de reparación del paso a desnivel de la avenida Lázaro Cárdenas, que quedó dañado a causa de las lluvias del pasado viernes.

Desde el fin de semana y tras los aguaceros que ocasionaron fuertes escurrimientos, un centenar de trabajadores se desempeña en la obra en tres turnos, las 24 horas del día.

El propósito para la delegación estatal de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes es terminar las labores a temprana hora del martes.

Hasta este lunes aún se observaba a las cuadrillas trabajando para concluir la remediación de la pared sur del paso deprimido.

Desde la tarde del viernes 3 de octubre el tráfico vehicular del sentido poniente-oriente, es decir, de Valle Oriente a Garza Sada, se estaba desviando por la circulación lateral hacia la calle Paseo del Acueducto, unos 200 metros al poniente de Garza Sada.

El congestionamiento vial era evidente en las horas pico de la mañana y la tarde, aunque en el resto del día la circulación era fluida, aunque algo lenta.

Oficiales de la Secretaría de Seguridad y Vialidad se encargaban de agilizar la circulación y orientar a aquellos conductores que desconocían la zona.

En lo que respecta a la vialidad de oriente a poniente, es decir, de Garza Sada a Valle Oriente, no hubo ningún problema, pues el paso estaba completamente habilitado.

El viernes alrededor del mediodía se registraron fuertes aguaceros en el sur de la ciudad y en la Sierra Madre Oriental, que dieron lugar a fuertes e importantes corrientes en cañadas y arroyos.

Calles y canales de desagüe de colonias como Valle del Mirador, Del Paseo Residencial, Las Torres y Mederos, se convirtieron en auténticos ríos que desembocaron en la avenida Lázaro Cárdenas.

El agua socavó una especie de zanja a lo largo del camellón y fue a dar a la obra aún inconclusa, provocando daños en el talud del paso deprimido.

Trascendió por parte de la SCT que esa construcción, aunque ya estaba abierta a la circulación, aún no era entregada, pues faltaban algunos detalles.