Participación ciudadana, casi inexistente en Jalisco

Jalisco fue en 1995 un estado vanguardia en participación ciudadana. Desde entonces, no ha dado más pasos en la materia.
Fracasan en evitar altas tarifas
Fracasan en evitar altas tarifas (Milenio)

Guadalajara

Partidos políticos, autoridades electorales y organismos de la sociedad civil coinciden en que la participación ciudadana formal en Jalisco no existe. Lo que en 1995, con la llegada del Partido Acción Nacional (PAN) al poder, se convirtió en una legislación de vanguardia en el país, actualmente son normas que sólo marcan procesos burocráticos y requisitos inaccesibles.

Jalisco había puesto el ejemplo de que los ciudadanos no sólo deben participar con el voto, sino que también lo podían hacer sobre las acciones y políticas de gobierno, para lo cual se creó una Ley de Participación Ciudadana.

En la LVIII Legislatura, los diputados necesitaban cambiar a los consejeros electorales y se sacaron de la manga una reforma que fusionaba la Ley de Participación Ciudadana con la Ley Electoral, para crear un código. Las figuras que ya existían, plebiscito, referéndum e iniciativa popular, se mantuvieron sin modificaciones.

Desde que se creó la ley, los ciudadanos han intentado hacer uso de esas figuras. Las que han tenido éxito, son las que tuvieron el respaldo de las autoridades, como es el caso de las iniciativas populares para evitar que en Jalisco se despenalice el aborto y para “blindar” a la familia de los matrimonios entre personas del mismo sexo, ambas impulsadas por grupos afines al ex secretario de Gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez.

Otros intentos, para evitar el aumento en la tarifa del transporte público o frenar obras, como la Línea 2 del Macrobús, fracasaron.

También ha habido figuras de participación ciudadana que tuvieron éxito, como la pensión universal para adultos mayores, pero las autoridades no la han cumplido y no hay mecanismos para obligarlas.

La posibilidad de reducir los requisitos y ampliar el número de herramientas se tuvo este año, con la reforma política, pero los partidos ni siquiera discutieron el tema y le dieron prioridad a los cambios electorales.