Miles de tapatíos recuerdan a sus mamás en panteones

Se observaban flores que adornaban las tumbas y capillas e incluso había personas que oraban y cantaban las “mañanitas” alrededor de las criptas. 
Tapatíos visitan panteones por el Día de las Madres
Algunas personas oraron junto a las tumbas de sus familiares. (Patricia Ramírez)

Guadalajara

El amor por las madres nunca muere, así lo demostraron miles de tapatíos que acudieron esta mañana a los panteones municipales para realizar la tradicional visita, por el 10 de mayo, a sus madres que ya no están en cuerpo.

Desde muy temprano familias acudieron a los cementerios para recordar a quienes les dieron la vida y que ya no se encuentran presentes, limpiaron y decoraron las lápidas que lucían con una capa de polvo espesa como si hubieran pasado un siglo en el abandono. Las personas, en su gran mayoría, portaron lentes oscuros que más que para cubrirse de la intensidad del sol eran para ocultar esas lágrimas que caían tras los recuerdos que ahí emergían. Así lo mencionó María Mercedes Medina quien sufrió la pérdida de su madre hace un año y hoy visitó su tumba en compañía de su padre y hermano. “Es el primer año que estoy sin ella y es muy difícil para mí no poder abrazarla, me he contenido en no romper en llanto por la salud de mi padre, pero se me atraviesa un nudo en la garganta que no me deja hablar. Recuerdo a mi adorada madre como una luchadora incansable que desde el cielo nos sigue cuidando”, expresó con la voz quebradiza.

Mercedes Medina arregló el jardín donde yacen los restos de su madre en el Recinto de la Paz con rosas de colores y crisantemos, mencionó que en silencio y frente a su tumba le agradeció por todos los momentos que les brindó tanto a sus hijos como a sus nietos.

“Mi mamá era súper gamer, jugaba con mis hijos y en su memoria le dedicamos sonrisas y acompañamos a mi padre en su cumpleaños que también es el día de hoy, como ella hubiera deseado, unidos y alegres. Sólo ella sabe cuánto nos hace falta”, indicó.

Después del mediodía la vista de los panteones era otra, de lejos se observaban flores que adornaban las tumbas y capillas e incluso en el Panteón Guadalajara se captó a familias enteras que oraban y cantaban las “mañanitas” alrededor de las tumbas de sus familiares.

Sarah Camargo comentó que hace 16 años falleció su madre, y que desde entonces procura visitarla por lo menos una vez al mes. “Me siento cerca de ella, como si nunca se hubiera ido, cuando platico con ella siento que me escucha y aligera mis problemas”. Junto con Sarah estaban sus tres hermanos, su esposo y sus dos hijos que hasta sillas plegables cargaron para hacer más cómoda la visita, finalizó.

Fue el Panteón Guadalajara alrededor de las 11:30 del día el que más visitas recibió, seguido del Recinto de la Paz y el Panteón de Mezquitán.