“Francisco no considera al divorcio como pecado”

El padre Ignacio Mendoza planteó la postura de la iglesia y el Papa respecto a esta realidad, explicó que la base de la estructura familiar es y seguirá siendo el matrimonio entre hombre y mujer.
El padre Ignacio Mendoza Wong aseguró que el Papa Francisco no considera al divorcio como un pecado.
El padre Ignacio Mendoza Wong aseguró que el Papa Francisco no considera al divorcio como un pecado. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila

El padre Ignacio Mendoza Wong, en su calidad de vocero de la Diócesis de Torreón compartió el concepto que tiene la Iglesia Católica referente al divorcio, aclaró que no es un pecado, sin embargo, la base de la estructura familiar es y seguirá siendo el matrimonio de un hombre y una mujer.

El proceso ya es gratuito por orden papal, cuando anteriormente costaba 15 mil pesos, además se determinó que el Obispo de cada Diócesis es el juez último.

Para la Iglesia la familia es la base de toda estructura social e incluso de la estructura de la misma institución religiosa, ya que la unión de un hombre y una mujer constituyen un sacramento que se llama matrimonio, este sacramento tiene diversas características como lo son: la indisolubilidad y la celebración del bien para el crecimiento de la pareja, con la finalidad de la procreación.

Ya en la dinámica familiar, existen muchos casos donde se dan situaciones determinadas que hacen que el matrimonio se rompa, lo que equivale en el Código Civil al divorcio, en la Iglesia no se tiene contemplada esta figura, en su lugar está la causa de nulidad.

"No se trata de la anulación, ya que eso es declarar que algo válido pierde vigencia o validez. Mientras que la causa de nulidad es declarar que algo que desde su origen fue nulo, continúa en ese estado, son conceptos distintos".

Las causas de nulidad tienen el afán de investigar si un matrimonio celebrado en determinadas características se realizó de manera válida y lícita, es decir si no se cumplieron las condiciones que la Iglesia pide, se considera que el matrimonio es inválido o inexistente.

Lo que se hace es declarar que ese matrimonio no existió, a pesar de que se haya llevado a cabo la ceremonia en el templo, haya testigos, es un proceso de nulidad que hace el Tribunal Eclesiástico.

Existen causales de nulidad del matrimonio que son muy recurridas, como lo es la libertad, para que exista un matrimonio válido se necesita que las personas sean totalmente libres para casarse, llegar al matrimonio por un embarazo, es un elemento que obliga o impone el matrimonio, este es causal de nulidad.

"La causal de nulidad tiene que ser anterior al matrimonio". Otras causales de nulidad son la falta de madurez, que conlleva codependencia de los padres, además que las personas tengan problemas de adicciones, el ser alcohólico, adicto a drogas o a cualquier otra dependencia. En total son 22 causales de nulidad para un matrimonio ante la Iglesia.

Mendoza Wong explicó que al final del proceso de nulidad, el Tribunal Eclesiástico declara que el matrimonio es nulo, se declara inexistente y en automático habilita que la persona se pueda casar de nuevo.

El Tribunal Eclesiástico tiene su sede en el Obispado de la Diócesis y está conformado por un equipo e integrado por un vicario judicial experto en derecho canónico, así como un grupo de sacerdotes que lo asesoran en cada caso.

Anteriormente un caso podía irse a tres instancias, para desahogar el asunto, el proceso implicaba años El papa Francisco agiliza el trámite para resolver la causa de nulidad, ya que en la Diócesis se tiene un importante rezago en esa materia, por el gran número de peticiones de nulidad ante este tribunal.

El proceso ya es gratuito por orden papal, cuando anteriormente costaba 15 mil pesos, además se determinó que el Obispo de cada Diócesis es el juez último.

La persona que desea solicitar la nulidad, tiene que hacer una declaración, luego se presentan testigos. Destacan que no es un juicio al estilo civil, ya que no hay confrontaciones, pues se cuida el respeto de las personas.

"Aquí no se juzga a la persona, se juzga al matrimonio y si éste fue válido".

Mendoza Wong explicó que al final del proceso de nulidad, el Tribunal Eclesiástico declara que el matrimonio es nulo, se declara inexistente y en automático habilita que la persona se pueda casar de nuevo. La Iglesia Católica busca con el trámite de causa de nulidad el bienestar de la persona, la reconciliación con Dios y consigo mismo.