Al mes de operativo, acusan acoso vecinos de Analco

La Comisaría de Seguridad Ciudadana de Guadalajara destaca el decomiso de más de 500 mil dosis de diferentes drogas; continúa zona bajo vigilancia reforzada

Guadalajara

Ha pasado un mes desde que el ayuntamiento de Guadalajara implementó un operativo en la zona más antigua de la ciudad, el barrio de Analco, donde problemas como el allanamiento, narco menudeo y robo, entre otros, han golpeado la zona a lo largo de los últimos años, convirtiéndola en uno de los puntos rojos de la capital de Jalisco; no obstante, la presencia de la fuerza pública en las calles ha traído resultados que van más allá del combate a la delincuencia, así lo señalan sus habitantes.

El balance que hacen los vecinos y la autoridad sobre este operativo ofrece resultados basados en perspectivas completamente diferentes, los vecinos por un lado, consideran que la simple presencia de los policías y elementos del ejército nacional condiciona la actividad comercial dentro del barrio y los delincuentes sólo se han tenido que recorrer algunas cuadras para operar, mientras que la Comisaría de Seguridad Ciudadana analiza su intervención con datos duros, con números que van registrado durante cada cateo, detención y decomiso; datos con los que aseguran han logrado bajar la incidencias.

Los elementos de Seguridad Pública y de la Secretaría de la Defensa Nacional, realizan recorridos de vigilancia y guardias permanentes en diversas calles del barrio de Analco, se enfocan principalmente en la colindancia con la zona de San Juan de Dios, donde además, controlan el acceso con algunas vallas metálicas, de tal manera que ni peatones ni automovilistas pueden ingresar sí no es porque un elemento de seguridad lo permite.

La medida ha sido tomada por algunos vecinos como excesiva, incluso para algunos representa una invasión a su privacidad, “en ocasiones hasta nos piden la credencial para comprobar que somos gente de aquí y dejarnos pasar, al salir, cuando vamos  a algún punto, a veces nos esculcan”, mencionó una vecina de la calle Insurgentes, que en su cruce con Federico Medrano es custodiada por elementos de seguridad pública, mientras que del costado en que cruza con Aldama, son militares quienes resguardan y controlan el acceso.

Aunque los policías no limitan la actividad de los vecinos de manera directa, su presencia genera que algunos de los habitantes modifiquen su rutina “yo simple y sencillamente me cohíbo de salir a la tienda porque ahí están estos cabrones y no me vayan a decir algo o equis, yo no soy delincuente y me andan tratando igual que si lo fuera”, añadió otro de los habitantes entrevistados con respecto a la presencia de los uniformados.

Aunado a la constante vigilancia de la cual se sienten objeto los habitantes de la zona de Analco, algunos comerciantes señalaron que sus ingresos se han visto mermados desde que inició el operativo, “teníamos nuestro negocio afuera de la casa, quieras o no de ahí sacaba para lo del día, un poco de dinero, yo vendía fruta, nieve, duritos y todo eso, ahorita no dejan pasar a nadie y pues ya no vendo a nadie ya mejor me quité”, explicó una mujer que tiene domicilio sobre la calle 28 de enero, mientras que el propietario de una vulcanizadora establecida sobre Fortunato Arce, aseguró haber perdido alrededor del 50 por ciento de sus clientes, “nos está yendo mal, no dejan pasar clientes ni nada, ha bajado más del 50 por ciento, no están dejando  pasar a nadie”.

En una lavandería sobre la calle Aldama, el problema es similar, “sí se ve menos movimiento, ahorita los camiones pasan hasta la vuelta y yo tengo que rodear por todo esto, a los clientes les dábamos bolsas negras para llevarse su ropa, ahorita les damos bolsas transparentes para que los policías vean que no llevan nada malo, pero con todo eso si ha bajado la clientela”, explicó la empelada del establecimiento.

CLAVES

Céntrico, pero en abandono

*En la zona de Analco, de acuerdo a registros del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e informática (INEGI), existen en operación 324 negocios comerciales que van desde tiendas de abarrotes, talleres, vulcanizadoras, refaccionarias, papelerías, zapaterías, neverías, fondas, estéticas, consultorios médicos, tiendas de ropa y boneterías entre otros,

*También, en esa zona habitan al menos 3 mil 237 habitantes, de los cuales, la mayoría (1,657) son adultos mayores de 30 años.

*Entre los problemas que enfrenta Analco, el abandono de vivienda es de los que mayor preocupación genera en los habitantes, pues de las 1,225 casas que están asentadas dentro del barrio, solo 994 se encuentran habitadas, lo cual indica que más del 20 por ciento de las viviendas, se encuentran en situación de abandono

*El pasado 1 de mayo MILENIO JALISCO publicó que fincas en obra negra o gris, que habían sido abandonadas, están siendo ocupadas por paracaidistas que gradualmente van ocupando de habitación en habitación, de vivienda en vivienda y hasta llenar edificios inconclusos

*De acuerdo con expertos, las autoridades locales dejaron perder la oportunidad de regenerar el tradicional barrio de Analco tras las explosiones del 22 de abril de 1992, tras las cuales se hicieron proyectos, pero no se aplicaron

*En las calles Constitución, 20 de Noviembre y Revolución, se concentran cerca del 33 por ciento de los negocios comerciales establecidos

*Tiendas de abarrotes, talleres mecánicos y maquiladoras, son los negocios que tienen mayor presencia, puestos de revistas y veterinarias los que menor actividad desarrollan.

*En Analco existen además de los 324 comercios establecidos, 34 comercios semifijos y 34 puestos ambulantes

Presume la Policía dar golpe a los narcos

En contraste con las quejas vecinales, los datos que la Comisaría de Seguridad Ciudadana registra tras un mes de intervención de la Fuerza de Reacción Inmediata Mixta (FRIM), apunta al aseguramiento de 536 mil 189 dosis de diferentes drogas, entre ellas mariguana, cristal, cocaína, piedra base y pastillas psicotrópicas.

La forma en que los elementos de seguridad pública y el ejército trabajan, consiste en patrullajes constantes, algunos de estos con vehículos oficiales, otros a pie según se pudo constatar en un recorrido realizado por Milenio Jalisco por calles del barrio de Analco.

La relación con la mayoría de los vecinos es distante, casi nula, ambos se ven de lejos unos a otros con miradas breves, que solo se acentúan cuando el transeúnte camina con algún tipo de bulto en las manos o quizá para asomarse por las ventanas de los automóviles que ingresan y salen de la zona controlada.

Las sonrisas entre vecinos y autoridad son escasas, un “buenas tardes” y la conversación obligada con preguntas y respuestas en los puntos de acceso resume la interacción entre ambos, “¿a dónde va?“, pregunta un policía, que tras la explicación permite el acceso del ciudadano, al cual parece “cuadrarse” una vez que se identifica y demuestra que “es de los buenos” por decirlo de alguna manera.

Entre los logros que destaca la Comisaría de Seguridad Ciudadana de Guadalajara se encuentra la detención de cinco personas por diversos delitos, entre estas, un menor de edad, además de que once ciudadanos más, han sido retenidos por faltas administrativas, pero sin lugar a dudas, el mayor golpe de acuerdo a sus números, es al narcomenudeo.

La policía tapatía ha logrado decomisar en un mes, más de medio millón de dosis de diferentes drogas como cristal, cocaína y mariguana, aunado a ello, los elementos de seguridad también han logrado confiscar algunas armas de fuego, un vehículo con reporte de robo y asegurar una finca en la que se desmantelaban automóviles y que en su interior almacenada más de 220 autopartes de procedencia presuntamente ilícita.

SALDO DE LA COMISARÍA

De acuerdo con la Comisaría de Seguridad Ciudadana de Guadalajara, estos son los resultados del operativo en Analco

  Detención de cinco personas que presuntamente cometieron algún delito, entre ellas un menor de edad.

Retención de 11 personas por falta administrativa (tres zona Analco y ocho en el barrio de El Santuario).

ASEGURAMIENTOS

535 mil 500 dosis de marihuana (de 178.5 kilos de mariguana).

343 dosis de  cristal.

161 dosis de polvo blanco, con las características de la cocaína.

185 dosis de piedras base.

70 pastillas psicotrópicas.

416 pastillas de medicamento de uso controlado.

20 cápsulas que contenían una sustancia granulosa, de color oscuro cuya composición se desconoce

2 armas de fuego calibre 9 milímetros.

21 cartuchos útiles y un cargador.

Un vehículo con reporte de robo del 1 de julio de 2016.

Un centro de desmantelamiento de vehículos ubicado en la calle Cuitláhuac, con mil 222 autopartes de dudosa procedencia

MC