Onexpo: Precio de gasolina siempre tenderá a la alza

El margen de ganancia de los empresarios del ramo es de escasos centavos; tomará tiempo conocer más proveedores, además de Pemex, así como de fuentes alternas de energía.
Desde el 1 de enero, la gasolina Magna cuesta 13.57 pesos el litro; la Premium, 14.38; y el Diesel, 14.20. Esto representa un aumento del 1.9 por ciento.
Desde el 1 de enero, la gasolina Magna cuesta 13.57 pesos el litro; la Premium, 14.38; y el Diesel, 14.20. Esto representa un aumento del 1.9 por ciento. (José Luis Tapia)

Tampico

El precio de la gasolina para 2015 aumentó desde el pasado 1 de enero; sin embargo, según las necesidades del Gobierno

Federal y los niveles de inflación en el país, este puede aumentar, nunca bajar, aclaró José Ángel García Elizondo. El presidente de la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo dijo que una confusión generó la creencia de que el precio de los combustibles pudiera disminuir, debido a que el margen de ganancia de los empresarios del ramo es de escasos centavos.

Reconoció que tomará tiempo conocer otros proveedores aparte de Pemex, así como de energías alternativas.

Inicia 2015 con reglas del juego diferentes con respecto al precio de la gasolina. ¿Cómo se ve desde la perspectiva nacional, como presidente de la Onexpo?

Es parte de la apertura gradual que se tiene contemplada en la reforma energética, en sus leyes secundarias.

Hay cuatro pasos en esta apertura: el primero se da en 2015 con el cambio en el esquema de precios; en lugar de tener un precio único oficial nacional, con la excepción de la franja fronteriza que son precios homologados con Estados Unidos, ahora tendremos un precio máximo establecido por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

En 2016 se contempla la apertura de marcas; en 2017, la importación de combustibles por Petróleos Mexicanos o cualquier otra persona física o moral. En 2018 culmina el proceso de apertura con la liberación del precio a la ley de la oferta y demanda.

Lo que nos ocupa es 2015 donde el esquema es de precios máximos establecidos por la Secretaría de Hacienda, y lo que la reforma energética aprobó es que el cambio será establecido del 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2017 por la SHCP de acuerdo con los índices de la inflación.

Puede ser de manera anual, mensual, según las necesidades del Gobierno Federal, y los niveles de inflación en el país. O bien se tiene contemplado, si hay un cambio abrupto en los precios internacionales del petróleo o los combustibles, se puede hacer una adecuación siempre y cuando sea hacia la alza.

Sabemos que el precio máximo fijado desde inicio del año es de 13.57 pesos el litro de Magna, de 14.38 el de Premium, y de 14.20 el Diesel, un aumento del 1.9 por ciento, según los índices de inflación de 2014.

El empresario gasolinero está en posibilidades de manejarse con ese precio máximo, o bien si tuviera necesidad por cuestiones del mercado, sacrificar parte de la utilidad. Recordemos que la utilidad en el sector de los combustibles es de 6.5 por ciento, una utilidad baja.

Estas posibles disminuciones en precios del precio máximo y hay que recordar eso, porque había una confusión de que se creía que con la reforma energética bajarían los precios de los combustibles y no es así.

Tendremos un precio máximo, y de ahí podrá haber una variación, pero recordemos que el margen es pequeño, entonces la variación son centavos que no harán que el precio del combustible sea más bajo al que hoy tenemos, pero podrá haber una especie de competencia sobre todo en las grandes ciudades donde tenemos gasolineras frente a otras.

Hemos visto recientemente, por ejemplo en McAllen, que el galón anda en 1.90 dólares; ¿quiere decir que la gente de la frontera preferirá cargar combustible en la Unión Americana?

Durante este periodo se fijará un precio máximo homologado con Estados Unidos, queriendo decir esto que el precio será similar al que se obtiene en la Unión Americana. Después del 1 de enero de 2018 habrá libre oferta y demanda en todo el país.

Las estaciones de servicio tienen un margen comercial de 6.5 por ciento, menos sus gastos de operación que andan alrededor del 4.5 por ciento, por lo que la utilidad neta por litro es de 28 centavos; menos el Impuesto Sobre la Renta viene generando la utilidad neta por litro de 20 centavos en los tres productos.

¿Es rentable esto para seguir operando gasolineras?

Es muy difícil, pero las reglas están puestas y así lo veremos, el que se pueda dar una competencia con importantes diferencias en precios, sobre todo en 2015 y 2016, cuando se siga obteniendo la gasolina de un mismo proveedor, que es Petróleos Mexicanos.

No hay prácticamente un factor que permita tener un diferenciador en precios, porque será el mismo proveedor del mismo producto con los mismos precios a todas las gasolineras del país.

Trabajar con estos márgenes, aún con economías de escala y poder tener decrementos importantes, será muy difícil.

Quizá donde comencemos a ver el reflejo de esa competencia será en 2017, con más opciones de proveeduría, y quizá podrían entrar combustibles a precios más económicos o de otras calidades, no solo más altas sino bajas, y ahí pudiera haber diferenciadores en precios. Hasta 2018 se abre todo el esquema.

Sabemos que los combustibles se seguirán importando de una manera muy importante, porque Pemex, con sus seis refinerías tiene una capacidad de producción de apenas el 50 por ciento de la demanda nacional.

El otro 50 por ciento, de entrada, ya lo está importando y lo seguirá importando. No se contemplan opciones de nuevas refinerías, ni por parte de Pemex ni por parte de petroleras extranjeras.

Lo que se ocupará es la capacidad ociosa de refinerías que hay actualmente en otros países, sobre todo el sur de Estados Unidos, y se hará el traslado vía ducto, vía marítima, que es la logística más viable para competir con un mercado como el mexicano.

Hay países que exportan su producto de manera importante, africanos, árabes, sudamericanos; sin embargo, lo más viable, consideramos, es el sur de Estados Unidos por términos de logística.

Será entonces cuando podremos tener opciones que quizá reflejen los márgenes de utilidad y pueda verse reflejado el beneficio en el consumidor; actualmente es difícil para nosotros contemplar grandes diferencias entre unas estaciones y otras por el margen que actualmente se maneja en todas las estaciones del país.

¿Qué pasa con respecto a otras situaciones no contempladas, como el fortalecimiento del dólar y la baja del precio del petróleo?

Sabemos que son estrategias de los grandes productores del petróleo; fue un golpe muy importante para algunos países como Estados Unidos y México, sobre todo los primeros por encontrar formas de extraer petróleo sobre todo con el gas shale y que les dio mucho potencial.

Los países árabes lo que hicieron fue sacrificar para desincentivar esos métodos nuevos de extracción de combustible, pero sabemos que con el paso del tiempo los precios se irán ajustando a su realidad, porque ahorita son precios irreales, sobre todo sabiendo que el petróleo es un recurso natural no renovable.

De acuerdo con estadísticas del Banco Mundial, sabemos que año con año los precios del petróleo y los combustibles, por ser un derivado del petróleo, siempre tienden hacia la alza. Los precios que se tenían a comienzos de 2014, con el paso de algunos meses, se tendrán que ir recuperando porque los precios actuales son irreales.

¿Cómo ha sido su labor al frente del Consejo Latinoamericano de Empresarios de Combustibles?

La interacción ha sido muy importante en este momento coyuntural: por más de 15 años hemos estado participando la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo en este consejo latinoamericano.

Hemos trabajado de la mano con países como Perú, Ecuador, donde han tenido una apertura similar a la de México. Hay modelos a seguir de alianzas estratégicas o de unión como sector para afrontar los cambios que se avecinan.

También tenemos experiencias negativas que han pasado Guatemala, Colombia, Argentina. Colombia tiene un grave conflicto con el mercado ilícito de combustibles, traído de Venezuela.