Oídos limpios y bien secos previenen ‘mal del nadador’

Un oído ‘tapado’ por el agua de alberca o mar no sólo puede suspender el goce de las vacaciones o el curso de verano, sino provocar infecciones severas y hasta poner en riesgo la audición.
Si los pacientes saben que producen exceso de cerumen, es importante que se hagan una limpieza previa a sus vacaciones
Si los pacientes saben que producen exceso de cerumen, es importante que se hagan una limpieza previa a sus vacaciones (Milenio)

Guadalajara

Más allá de la molesta sensación que produce tener un oído ‘tapado’  por el agua de la alberca o mar que antes se disfrutó, o de la incomodidad de suspender el goce de las vacaciones o el curso de verano, esta situación de apariencia sencilla puede provocar infecciones severas y hasta poner en riesgo la audición. Y todo es posible de prevenir.

A la otitis externa que se deriva de la natación o del exceso de agua en un conducto auditivo externo se le conoce en algunos países como oído del nadador o ‘mal del nadador’.  “La mejor manera de prevenirlo es una limpieza del conducto auditivo externo. Si los pacientes saben que producen exceso de cerumen lo ideal es hacer una limpieza previa a sus vacaciones o actividades”, indicó el doctor Héctor Macías Reyes, jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde”.

El especialista explicó que esta limpieza permite que el agua que entró al conducto auditivo –el líquido no va más allá de la membrana timpánica, sino que se queda atrapada en el conducto– pueda salir fácilmente. “El problema surge cuando el agua remoja el exceso de cerumen y como éste tiene un PH ácido viene una inflamación de la piel de la membrana que es muy delgadita y por el mismo proceso inflamatorio se produce dolor y obstrucción del canal y luego hipoacusia, o la sensación de sordera u oído tapado”, dijo.

Macías Reyes describió que cuando se presenta otitis externa, se impide el paso de las gotas óticas (antiinflamatorio), por lo que debe acudirse al médico, quien coloca una mecha (las hay de diferentes materiales), y luego pone las gotas para que penetren hasta hacer contacto con la pared del conducto auditivo y bajar el proceso inflamatorio. Añadió que la presencia de bacterias en las albercas y la contaminación de los mares han aumentado el número de casos “y en ocasiones debemos prescribir antimicrobianos vía oral además de antiinflamatorios, con lo que comúnmente es suficiente.”

Refirió que es muy importante a cualquier edad, que tras nadar se sequen bien los oídos y para ello recomienda una técnica: Tomar un pañuelo desechable y doblarlo en cuatro, para luego hacer un conito, cuya punta se ha de introducir por el conducto inclinando hacia abajo el oído que se limpia, con el fin de absorber el exceso de agua, secar el conducto y retirar el cerumen.

El método ideal de la limpieza excluye el uso de cotonetes o hisopos de algodón en el canal auditivo, porque introduce más el cerumen y puede lastimar la membrana. “Los q-tips sólo sirven para limpiar las diferentes partes de la oreja y la entrada del conducto, pero no introducirlo”, subrayó.

 

El cerumen

El doctor Héctor Macías comentó que el cerumen es una protección para el canal auditivo en cierta cantidad. Su ph ácido evita infecciones repetitivas y además se ha descubierto que tiene propiedades contra los venenos de insectos que ocasionalmente se pueden introducir. En el Servicio del HCG, se han extraído desde cucarachas, hasta piojos y garrapatas; así como objetos inanimados.

No todas las personas producen cerumen por igual. La producción en exceso, tiene relación genética e incluso hay alguna evidencia de que influye el tipo de alimentación. En todo caso este exceso debe retirarse para evitar que se endurezca y se forme un tapón, que deberá ser retirado por un médico, tras remojarlo con agua caliente. De carecer del equipo o intentar hacerlo en casa, se corre el riesgo de empujarlo más adentro.

 

La mejor edad para practicar natación

De acuerdo con el especialista en Otorrinolaringología, la mejor edad para practicar natación es a partir de los cinco años. “Hay estudios y lo hemos valorado, que no solamente por el oído, sino por los senos paranasales, los niños a partir de los cinco años resisten y toleran más esta exposición continua al agua tratada de las albercas y al mar. Agregó que en su experiencia, puede enseñarse a flotar a niños más pequeños como medida de seguridad, pero es preferible incentivar la  práctica de la natación hasta la edad señalada. “Así no afecta senos paranasales ni da trastornos en los oídos y los pequeños aprenden a nadar, que es importante y se divierten sin consecuencias para la salud”, acotó, tras recordar que debe secarse el oído correctamente.

Macías Reyes invitó a seguir la limpieza y redoblar el cuidado de los oídos de adultos y niños especialmente en este periodo vacacional, propicio para los cursos de natación y los paseos a playas y balnearios.

 

 

Claves

Oído del nadador

Es la inflamación de la parte externa del oído y el conducto auditivo externo, generalmente causada por la acumulación de agua en el conducto auditivo. Puede producir infecciones

 

Es más frecuente en niños y adolescentes de 5 a 15 años

 

Nadar en aguas sucias puede producir oído de nadador, debido a bacterias

 

Síntomas: sensación de sordera, secreción amarilla, dolor de oído

 

Tratamiento: gotas óticas con antiinflamatorios y en su caso antibióticos. Si el conducto auditivo externo está muy inflamado, se puede colocar una mecha en el oído para permitir que las gotas viajen hasta el extremo de dicho conducto

 

Prevención:

No rascarse los oídos ni introducir objeto alguno

Mantener os oídos secos y limpios

Secar los oídos cuidadosamente con un pañuelo desechable

Evite nadar en aguas contaminadas

Se pueden usar tapones de oídos al nadar, pero eventualmente dejan el agua atrapada

Más allá de la molesta sensación que produce tener un oído ‘tapado’  por el agua de la alberca o mar que antes se disfrutó, o de la incomodidad de suspender el goce de las vacaciones o el curso de verano, esta situación de apariencia sencilla puede provocar infecciones severas y hasta poner en riesgo la audición. Y todo es posible de prevenir.

A la otitis externa que se deriva de la natación o del exceso de agua en un conducto auditivo externo se le conoce en algunos países como oído del nadador o ‘mal del nadador’.  “La mejor manera de prevenirlo es una limpieza del conducto auditivo externo. Si los pacientes saben que producen exceso de cerumen lo ideal es hacer una limpieza previa a sus vacaciones o actividades”, indicó el doctor Héctor Macías Reyes, jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde”.

El especialista explicó que esta limpieza permite que el agua que entró al conducto auditivo –el líquido no va más allá de la membrana timpánica, sino que se queda atrapada en el conducto– pueda salir fácilmente. “El problema surge cuando el agua remoja el exceso de cerumen y como éste tiene un PH ácido viene una inflamación de la piel de la membrana que es muy delgadita y por el mismo proceso inflamatorio se produce dolor y obstrucción del canal y luego hipoacusia, o la sensación de sordera u oído tapado”, dijo.

Macías Reyes describió que cuando se presenta otitis externa, se impide el paso de las gotas óticas (antiinflamatorio), por lo que debe acudirse al médico, quien coloca una mecha (las hay de diferentes materiales), y luego pone las gotas para que penetren hasta hacer contacto con la pared del conducto auditivo y bajar el proceso inflamatorio. Añadió que la presencia de bacterias en las albercas y la contaminación de los mares han aumentado el número de casos “y en ocasiones debemos prescribir antimicrobianos vía oral además de antiinflamatorios, con lo que comúnmente es suficiente.”

Refirió que es muy importante a cualquier edad, que tras nadar se sequen bien los oídos y para ello recomienda una técnica: Tomar un pañuelo desechable y doblarlo en cuatro, para luego hacer un conito, cuya punta se ha de introducir por el conducto inclinando hacia abajo el oído que se limpia, con el fin de absorber el exceso de agua, secar el conducto y retirar el cerumen.

El método ideal de la limpieza excluye el uso de cotonetes o hisopos de algodón en el canal auditivo, porque introduce más el cerumen y puede lastimar la membrana. “Los q-tips sólo sirven para limpiar las diferentes partes de la oreja y la entrada del conducto, pero no introducirlo”, subrayó.

 

El cerumen

El doctor Héctor Macías comentó que el cerumen es una protección para el canal auditivo en cierta cantidad. Su ph ácido evita infecciones repetitivas y además se ha descubierto que tiene propiedades contra los venenos de insectos que ocasionalmente se pueden introducir. En el Servicio del HCG, se han extraído desde cucarachas, hasta piojos y garrapatas; así como objetos inanimados.

No todas las personas producen cerumen por igual. La producción en exceso, tiene relación genética e incluso hay alguna evidencia de que influye el tipo de alimentación. En todo caso este exceso debe retirarse para evitar que se endurezca y se forme un tapón, que deberá ser retirado por un médico, tras remojarlo con agua caliente. De carecer del equipo o intentar hacerlo en casa, se corre el riesgo de empujarlo más adentro.

 

La mejor edad para practicar natación

De acuerdo con el especialista en Otorrinolaringología, la mejor edad para practicar natación es a partir de los cinco años. “Hay estudios y lo hemos valorado, que no solamente por el oído, sino por los senos paranasales, los niños a partir de los cinco años resisten y toleran más esta exposición continua al agua tratada de las albercas y al mar. Agregó que en su experiencia, puede enseñarse a flotar a niños más pequeños como medida de seguridad, pero es preferible incentivar la  práctica de la natación hasta la edad señalada. “Así no afecta senos paranasales ni da trastornos en los oídos y los pequeños aprenden a nadar, que es importante y se divierten sin consecuencias para la salud”, acotó, tras recordar que debe secarse el oído correctamente.

Macías Reyes invitó a seguir la limpieza y redoblar el cuidado de los oídos de adultos y niños especialmente en este periodo vacacional, propicio para los cursos de natación y los paseos a playas y balnearios.

 

 

Claves

Oído del nadador

Es la inflamación de la parte externa del oído y el conducto auditivo externo, generalmente causada por la acumulación de agua en el conducto auditivo. Puede producir infecciones

 

Es más frecuente en niños y adolescentes de 5 a 15 años

 

Nadar en aguas sucias puede producir oído de nadador, debido a bacterias

 

Síntomas: sensación de sordera, secreción amarilla, dolor de oído

 

Tratamiento: gotas óticas con antiinflamatorios y en su caso antibióticos. Si el conducto auditivo externo está muy inflamado, se puede colocar una mecha en el oído para permitir que las gotas viajen hasta el extremo de dicho conducto

 

Prevención:

No rascarse los oídos ni introducir objeto alguno

Mantener os oídos secos y limpios

Secar los oídos cuidadosamente con un pañuelo desechable

Evite nadar en aguas contaminadas

Se pueden usar tapones de oídos al nadar, pero eventualmente dejan el agua atrapada

Más allá de la molesta sensación que produce tener un oído ‘tapado’  por el agua de la alberca o mar que antes se disfrutó, o de la incomodidad de suspender el goce de las vacaciones o el curso de verano, esta situación de apariencia sencilla puede provocar infecciones severas y hasta poner en riesgo la audición. Y todo es posible de prevenir.

A la otitis externa que se deriva de la natación o del exceso de agua en un conducto auditivo externo se le conoce en algunos países como oído del nadador o ‘mal del nadador’.  “La mejor manera de prevenirlo es una limpieza del conducto auditivo externo. Si los pacientes saben que producen exceso de cerumen lo ideal es hacer una limpieza previa a sus vacaciones o actividades”, indicó el doctor Héctor Macías Reyes, jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde”.

El especialista explicó que esta limpieza permite que el agua que entró al conducto auditivo –el líquido no va más allá de la membrana timpánica, sino que se queda atrapada en el conducto– pueda salir fácilmente. “El problema surge cuando el agua remoja el exceso de cerumen y como éste tiene un PH ácido viene una inflamación de la piel de la membrana que es muy delgadita y por el mismo proceso inflamatorio se produce dolor y obstrucción del canal y luego hipoacusia, o la sensación de sordera u oído tapado”, dijo.

Macías Reyes describió que cuando se presenta otitis externa, se impide el paso de las gotas óticas (antiinflamatorio), por lo que debe acudirse al médico, quien coloca una mecha (las hay de diferentes materiales), y luego pone las gotas para que penetren hasta hacer contacto con la pared del conducto auditivo y bajar el proceso inflamatorio. Añadió que la presencia de bacterias en las albercas y la contaminación de los mares han aumentado el número de casos “y en ocasiones debemos prescribir antimicrobianos vía oral además de antiinflamatorios, con lo que comúnmente es suficiente.”

Refirió que es muy importante a cualquier edad, que tras nadar se sequen bien los oídos y para ello recomienda una técnica: Tomar un pañuelo desechable y doblarlo en cuatro, para luego hacer un conito, cuya punta se ha de introducir por el conducto inclinando hacia abajo el oído que se limpia, con el fin de absorber el exceso de agua, secar el conducto y retirar el cerumen.

El método ideal de la limpieza excluye el uso de cotonetes o hisopos de algodón en el canal auditivo, porque introduce más el cerumen y puede lastimar la membrana. “Los q-tips sólo sirven para limpiar las diferentes partes de la oreja y la entrada del conducto, pero no introducirlo”, subrayó.

 

El cerumen

El doctor Héctor Macías comentó que el cerumen es una protección para el canal auditivo en cierta cantidad. Su ph ácido evita infecciones repetitivas y además se ha descubierto que tiene propiedades contra los venenos de insectos que ocasionalmente se pueden introducir. En el Servicio del HCG, se han extraído desde cucarachas, hasta piojos y garrapatas; así como objetos inanimados.

No todas las personas producen cerumen por igual. La producción en exceso, tiene relación genética e incluso hay alguna evidencia de que influye el tipo de alimentación. En todo caso este exceso debe retirarse para evitar que se endurezca y se forme un tapón, que deberá ser retirado por un médico, tras remojarlo con agua caliente. De carecer del equipo o intentar hacerlo en casa, se corre el riesgo de empujarlo más adentro.

 

La mejor edad para practicar natación

De acuerdo con el especialista en Otorrinolaringología, la mejor edad para practicar natación es a partir de los cinco años. “Hay estudios y lo hemos valorado, que no solamente por el oído, sino por los senos paranasales, los niños a partir de los cinco años resisten y toleran más esta exposición continua al agua tratada de las albercas y al mar. Agregó que en su experiencia, puede enseñarse a flotar a niños más pequeños como medida de seguridad, pero es preferible incentivar la  práctica de la natación hasta la edad señalada. “Así no afecta senos paranasales ni da trastornos en los oídos y los pequeños aprenden a nadar, que es importante y se divierten sin consecuencias para la salud”, acotó, tras recordar que debe secarse el oído correctamente.

Macías Reyes invitó a seguir la limpieza y redoblar el cuidado de los oídos de adultos y niños especialmente en este periodo vacacional, propicio para los cursos de natación y los paseos a playas y balnearios.

 

 

Claves

Oído del nadador

Es la inflamación de la parte externa del oído y el conducto auditivo externo, generalmente causada por la acumulación de agua en el conducto auditivo. Puede producir infecciones

 

Es más frecuente en niños y adolescentes de 5 a 15 años

 

Nadar en aguas sucias puede producir oído de nadador, debido a bacterias

 

Síntomas: sensación de sordera, secreción amarilla, dolor de oído

 

Tratamiento: gotas óticas con antiinflamatorios y en su caso antibióticos. Si el conducto auditivo externo está muy inflamado, se puede colocar una mecha en el oído para permitir que las gotas viajen hasta el extremo de dicho conducto

 

Prevención:

No rascarse los oídos ni introducir objeto alguno

Mantener los oídos secos y limpios

Secar los oídos cuidadosamente con un pañuelo desechable

Evite nadar en aguas contaminadas

Se pueden usar tapones de oídos al nadar, pero eventualmente dejan el agua atrapada