ENTREVISTA | POR JAIME BARRERA

Raúl Padilla López Presidente de la Feria Internacional del Libro

Haciendo un reconocimiento de que el actual gobierno esté dando pasos para generar las condiciones de armonía y conciliación en todos los sectores, Raúl Padilla platica sobre la FIL como su mayor logro (1 de 2).

Nunca oficialicé, pero quise ser gobernador: Raúl Padilla

Raúl Padilla López,en los pasillos de la FIL en entrevista exclusiva.
Raúl Padilla López,en los pasillos de la FIL en entrevista exclusiva. (Mariana Hernández)

Guadalajara

En los pasillos de la Feria Internacional del Libro que fundó hace 27 años, y luego de recibir un reconocimiento del gobierno francés, y uno que tardó más, como lo fue el de una autoridad estatal, Raúl Padilla López habla de sus lecturas; niega que en la UdeG se “agarre y se reparta”, de su despedida definitiva a posiciones políticas y del error de haber desaparecido a los Leones Negros de la UdeG en su rectorado.

Me gustaría empezar evocando uno de los momentos inolvidables de la FIL y que relaciona al presidente Enrique Peña Nieto preguntándote ¿cuáles son los tres libros que han marcado tu vida?

Son más que esos, pero si me pides tres te diría Los Miserables, de Víctor Hugo; Los Hermanos Karamazov, de Dostoyevski y La guerra y la Paz, de Tolstói. Los escritores rusos marcaron mi adolescencia, están entre mis principales lecturas; si me pides tres quizás esos son.

Raúl, por fin, ¿profeta en tu tierra con este reconocimiento que tardó años en que se hiciera en casa Jalisco, en la casa de gobierno?

Sí, la verdad me da mucho gusto que junto con el reconocimiento del gobierno francés a mi persona haya habido la iniciativa del gobierno del estado para realizar un reconocimiento a mi trayectoria y verme con muchos colegas, ciudadanos, compañeros en los que sí percibo esa especie de sentimiento, digamos, de reconocimiento a lo que creo modestamente he aportado a la cultura de este estado.

Ayudó la transición política en Jalisco. Hoy el gobierno es priista. ¿Por qué los panistas nunca abrieron esa puerta?

Bueno, yo he tenido buenas y malas relaciones con gobiernos panistas y priistas. Yo antes que nada sigo siendo muy universitario, por decirlo de esa manera. De hecho, esta feria es organizada por la Universidad de Guadalajara, el Festival de Cine es organizado por la Universidad de Guadalajara y dediqué muchos años al desarrollo profesional, de mi desarrollo profesional a la Universidad de Guadalajara. Normalmente a los gobiernos no les gusta la crítica, hay por eso toda una tesis en torno a la relación universidad – gobierno que habla del conflicto que hay entre el poder y el saber. Las universidades tienen esa función ante la sociedad, ser críticas, señalar lo que no está bien y eso no pocas veces les molesta a los gobiernos. Yo celebro que en esta ocasión haya llegado a Jalisco un gobierno, con Aristóteles Sandoval que está por encima de esas percepciones de tirios y troyanos que está tratando de conjuntar los esfuerzos de estado para juntos salir en torno a muchos propósitos y que, en este caso, haya tomado la iniciativa para hacer ese reconocimiento en Casa Jalisco.

Entonces, ¿fue la FIL o el PRI quien redimió a Raúl el miércoles 4 de diciembre?

No lo calificaría así. Yo creo que esta feria -no soy el indicado para decirlo- pero ha logrado realmente niveles, para muchos, insospechados. No es muy común en este país ni en los países en vías de desarrollo en donde padecen de mucho centralismo, México no es la excepción, que haya un evento de esta naturaleza y de esta repercusión fuera de la ciudad capital. Bueno, es motivo de mucho reconocimiento el que, sin ser México o la industria editorial mexicana la líder de nuestra comunidad iberoamericana –la líder, por mucho, es España, es la que tiene los mayores indicadores de producción editorial- esta feria se dé en un país cuya industria editorial no es la líder.

¿Cuántos estands eran en la primera?

He dado el dato. Eran exactamente 240. Empezamos con 240 estands y ahora ocupamos todo este recinto ferial, son más de 40 mil metros cuadrados y nos hace falta espacio. Este año no se quedaron editoriales afuera, pero hay varias editoriales que quieren más espacio para tener más oportunidad de promover sus publicaciones porque esta feria tiene además un flujo de visitantes locales y nacionales,  tenemos cerca de nueve mil extranjeros, la mayoría de ellos son profesionales, pero en el país hay muchos lectores.

¿Aspiraste alguna vez a ser gobernador de Jalisco?

Debería decir que no porque nunca lo oficialicé, pero me mentiría a mí mismo si dijera no. Sí hubo un momento, en mi desarrollo profesional sentí que había condiciones.

¿En tu época de diputado?

No, no. Antes. Cuando yo dejé la rectoría había circunstancias interesantes, y sí, en ese entonces varios me lo criticaron porque acercándose el periodo de sucesión en Jalisco, que en ese entonces era 1994, sí alimenté esa posibilidad, pero ello me hubiera implicado renunciar a la universidad seis, siete meses antes de que culminara mi periodo y sentí que había ahí un tema de honestidad personal, además de los compromisos de la universidad, que era indebido que yo renunciara a la universidad para aspirar. Esa fue la única ocasión.

Ahora que hablas de la Universidad de Guadalajara ¿qué sientes cuando se hace esta broma de que en la Universidad de Guadalajara hay muchos doctores, muchos ingenieros, muchos maestros, pero un solo licenciado?

No, hay muchos licenciados (risas). Licenciado es uno de los apodos que me ponen, no es el único, no me ofende: efectivamente, soy licenciado. Hay muchos licenciados en Derecho, en Administración. Sí, es un mote que, dependiendo de cómo se exprese, resulta grato o resulta peyorativo y acorde con mi visión, si la mayor parte de los problemas que he tenido en mi vida profesional ha sido por aventar posturas y posiciones críticas, o sea, por alimentar la crítica, pues no puedo sino darle la bienvenida a toda la crítica que se ejerce sobre mi persona.

¿Consideras que eres tolerante a la crítica?

Sí, definitivamente sí. Creo que hay muchas muestras de ello; yo saludo siempre a la crítica. La que siento infundada, la que siento ordinaria o recurrente per se, la veo con ternura, ni siquiera me genera…eso, por ejemplo, veo en los políticos: ahí es donde me doy cuenta que yo en realidad no tenía toda la consistencia de un político, a los políticos les molesta mucho la crítica. No. A mí esas críticas en realidad me dan ternura.

En la UdeG ¿es vigente esta visión tipo #LadyRegidora, de hay que agarrar, pero repartir?

No, por supuesto que no. Es algo que es muy común, empezando porque la universidad es, por mucho, la institución en este estado más revisada, más auditada.

A ver, pero dicen que eres bien amigo del auditor Alonso Godoy Pelayo y que una de las manos que lo sostienen es la tuya ¿eso es cierto?

No, eso no es cierto. Sí, yo no puedo negar mi amistad con el auditor, pero eso es al margen de cualquier valoración en torno a su desempeño. No, yo creo que el auditor se sostiene por muchos factores. No me toca a mí explicar, más bien a ustedes los periodistas.

¿Por dónde ves que el estado puede despegar, puede cambiar la clase política?

Yo soy de la convicción, desde hace varios años, que Jalisco siendo uno de los estados más grandes, más importantes de la república, con una gran historia, debe pensar en reorientar su desarrollo, debe refuncionalizar su futuro; y particularmente, creo que la cultura, aprovechando que Jalisco es uno de los estados con más fuerza y tradición cultural, por el ámbito de la cultura puede estar esa nueva ruta de desarrollo económico ligado a las industrias culturales.