Los obstáculos en permisos, son una leyenda urbana: Balandrano

El coordinador nacional de Monumentos Históricos, Arturo Balandrano Campos dijo que en promedio se tardan solo 10 días en entregarlos.

Guanajuato

La versión de que el INAH obstaculiza los permisos de construcción en donde hay inmuebles patrimoniales es una leyenda urbana, afirmó el coordinador nacional de Monumentos Históricos, Arturo Balandrano Campos, pues en promedio se tardan solo 10 días en entregarlos.

El funcionario federal aseguró que de hecho no solo dan la autorización para hacer modificaciones en los inmuebles sino que también los asesoran para “encontrar esas maneras de adecuar el patrimonio de una manera conveniente”.

Balandrano Campos consideró que los inmuebles de la capital en gran medida se aprovechan y se cuidan de manera adecuada “ustedes ven que en la ciudad capital de Guanajuato y en muchas otras ciudades como en Celaya, Salamanca e Irapuato donde el estado tiene un acervo riquísimo de patrimonio histórico y arqueológico, es uno de los activos del gobierno para promover su desarrollo”.

Dijo que se pueden observar proyectos muy importantes que se están desarrollando “y van a tener un impacto en la calidad de vida y van a tener un impacto positivo en el empleo y en el orden urbano y el la cultura de la población”.

El funcionario explicó que el INAH trabaja en alianzas con los gobernadores y con los presidentes municipales y con grupos de la sociedad civil organizados para garantizar el cuidado del patrimonio nacional, cuyo acervo en el país es de más de 120 mil edificios catalogados.

“De esos a diferencia de los monumentos arqueológicos, que son monumentos que ya no se utilizan para la vida cotidiana, están los del edificios como el caso de la Alhóndiga de Granaditas los usamos todos los días, como oficinas, para casas habitación, para hoteles, para escuelas para todo tipo de usos contemporáneos que necesita la población”, señaló.

El reto es poder trabajar con los propietarios de esos inmuebles, “para que sepan que son únicos, irrepetibles y que si se pierde uno de esos edificios no solo pierde el propietario sino todos los mexicanos porque es parte del patrimonio cultural que tenemos”.