Sur de Tamaulipas no aplican 370 mdp para obras

La CMIC, señalo que en lo que va del año solo van 80 millones de pesos invertidos, el delegado estatal de la cámara de constructores, Jesús Abud dijo que son pocos los proyectos que se ejecutan.
Los constructores señalan que no todo es responsabilidad de municipios, pues dependen de la Federación.
Los constructores señalan que no todo es responsabilidad de municipios, pues dependen de la Federación. (Anahy Meza)

Tampico

En seis meses los tres municipios de la zona sur han invertido apenas 80 millones de pesos de los 450 millones que se planeaban invertir este año en obra pública, aseguró el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, quien aseguró que apenas se han generado 40 contratos.

Jesús del Carmen Abud Saldívar, dirigente de la CMIC Delegación Tamaulipas, aseguró que es poca la obra pública que se está ejecutando en este momento en la zona sur, un 18%, pues la mayor parte la está realizando Gobierno del Estado, y había una expectativa de que Tampico, Madero y Altamira tuvieran una inversión de 450 millones de pesos. Indicó que de enero a la fecha se han contratado apenas 40 obras, por un monto de 80 millones de pesos, sin embargo explicó que no es sólo responsabilidad de los municipios pues ellos dependen de programas federales, y por lo tanto de ese suministro de recursos.

“Son 80 millones de pesos, esperamos una inversión de 450 millones de pesos al año que no se está dando”. Para el presidente de la CMIC se necesita calendarizar el recurso, para que desde febrero comience a fluir el presupuesto a los municipios, y estos puedan licitar, pues no se permite concursar una obra si todavía no se cuenta con el dinero. “Se requiere un programa donde los municipios puedan distribuir la obra durante el año, arrancar desde febrero, si revisas los esquemas de inversión, el municipio depende de que pueda recibir los recursos, y si no los recibe no puede contratar obra”.

Aseguró que los constructores esperan que los municipios apliquen los 370 millones de pesos que faltan en el segundo semestre del año, y aclaró que el término de una administración nada tiene que ver con la inversión, pues ellos pueden licitar la obra y comenzar a ejecutarla, y con el cambio de administración se continúa hasta que se concluya. “Esperamos una inversión de 450 millones de pesos al año que no se está dando, y que confiamos que se dé en lo que resta del año. El municipio actual no tiene ningún impedimento para contratar y la obra se terminará con la administración que viene”.

Cabe señalar que la falta de empleo en la industria de la construcción ha metido en severos problemas financieros a los obreros, este año siete trabajadores ya perdieron su casa, y hay 3 mil más en proceso jurídico y a punto de quedarse sin vivienda, pues debido a que no trabajan todas las semanas no están haciendo sus pagos al Infonavit. En Tampico existen 15 mil  obreros dedicados a la rama de la construcción, que se dedican a diferentes áreas, algunos a la albañilería, otros se dedican a pegar azulejos, algunos más son mano de obra calificada. El oficial debe ganar 325 pesos diarios, y el ayudante 225 pesos.

En este momento ponen a trabajar a unos trabajadores por una semana, ganan dinero, pero tienen que dejar de laborar otra semana, para que otros compañeros puedan tener una entrada de dinero. Se estima que cada semana se quedan en la banca 4,500 obreros, es decir un 30 por ciento de los 15 mil que hay, dijo el dirigente de la Sección 4 de la CTM, Manuel Castillo.

“Traemos un 30 por ciento banqueado, el resto los colocamos en pequeñas obras, el camionero si no hay obra se busca quien puede hacer un viaje de arena o grava, y cuando no hay trabajo suficiente que ni siquiera los podemos banquear los mandamos fuera, una empresa de Monterrey nos pidió como 150 ayudantes y tenemos 70 socios más fuera”.

Los trabajadores de la industria de la construcción son conocidos como “chapulines”, pues no permanecen por mucho tiempo en un mismo trabajo, pues son eventuales, sin embargo la crisis ha provocado que los trabajadores entren en una grave depresión económica que no les permite cumplir con los contratos contraídos, como por ejemplo el Infonavit.