Subejercen en pobreza casi 60 millones

Municipios de Tamaulipas no aplicaron el presupuesto total del Fondo de Infraestructura Social asignado a la cobertura de servicios básicos.
Los subejercicios en el programa federal destinado a combatir la pobreza extrema obligaron a imponer mayores controles en las reglas de operación, para que se apliquen debidamente los recursos.
Los subejercicios en el programa federal destinado a combatir la pobreza extrema obligaron a imponer mayores controles en las reglas de operación, para que se apliquen debidamente los recursos. (Yazmín Sánchez)

Tampico

Cerca de 60 millones de pesos subejercieron en cuatro años municipios de Tamaulipas en el Programa de Infraestructura Social destinado a combatir la pobreza extrema, retrasando los beneficios previstos en la programación de obras. 

Las auditorías realizadas en 2008, 2009, 2010 y 2011 revelaron que Tampico, Aldama, González, Mante, Victoria, Matamoros, Reynosa, Nuevo Laredo, San Fernando, Xicoténcatl, Tula, Miquihuana, Bustamante  e Hidalgo, no aplicaron al cierre del ejercicio fiscal la totalidad del recurso federal asignado. 

El Fondo de Infraestructura Social es una fuente de financiamiento para aumentar la cobertura de servicios básicos como agua, electrificación, alcantarillado y letrinas. Su objetivo es contribuir a mejorar las condiciones de vida de la población. 

De acuerdo con información de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), los subejercicios se suman al también recurrente manejo de recursos desviados a otros programas que nada tienen que ver con el Fondo de Infraestructura Social y se aplican en obras de infraestructura educativa y productiva rural así como urbanización, entre otros. 

Todo ello  va en detrimento de las familias  con mayores necesidades que deberían recibir estos fondos compensatorios.

Son prácticas que en su conjunto, han limitado seriamente los impactos del fondo.En un análisis de Milenio Tamaulipas a las últimas cuatro revisiones anuales efectuadas por la ASF, también se observaron irregularidades como traspaso de recursos del fondo a otras cuentas y la realización de obras y acciones que no beneficiaron a población en rezago social y pobreza extrema, así como otras anomalías en manejo administrativo. 

El organismo fiscalizador señaló subejercicios que sumaron 59.3 millones de pesos y dispuso la recuperación  de recursos por alrededor de 91 millones de pesos por inversiones ajenas al Fismun y otras anomalías administrativas  cuyas observaciones fueron solventadas.

CUENTA PÚBLICA 2011

En 2011 se fiscalizaron los municipios de Bustamante, Miquihuana, Tula, Tampico y Nuevo Laredo.  

Bustamante tuvo un presupuesto por 10 millones 069 mil pesos, relegando las necesidades de agua potable, drenaje y alcantarillado, electrificación y vivienda, a los que aplicó solo 15.4 por ciento de la inversión ejercida.

El municipio tuvo una planeación inadecuada y mostró mucho desconocimiento de la normatividad, de tal forma que gastó el 38 por ciento del presupuesto en obras de infraestructura productiva rural (desazolves y rehabilitación de bordos de abrevaderos, construcción de aljibes y de estanques).

El municipio transfirió recursos del Fismun a otras cuentas bancarias del municipio, dinero que reintegró con todo e intereses.

Tampoco se registró en la cuenta de pasivos las retenciones del 2 y 5 al millar, por 30 mil pesos.Miquihuana recibió 3.8 millones, gastando el 99.9 por ciento al cierre de año y devolvió 136 mil pesos.

En el transcurso de la revisión se observaron transferencias a otros fondos, el no enterar los recursos  retenidos por concepto de 2 y 5 al millar y no aplicar a los contratistas las penas convencionales por el atraso en las fechas de terminación contratadas, lo que restó posibilidades para atender las necesidades prioritarias de sus habitantes.

Nuevo Laredo tuvo un presupuesto por 39.4 millones de pesos y sus obras comenzaron hasta septiembre de 2011. 

Al 31 de diciembre había ejercido 27.3 millones, el 69.4 por ciento de lo asignado.Tampico recibió recursos por 33.9 millones de pesos, de los que al 31 de diciembre había ejercido 22.9 millones, el 67 por ciento de lo asignado.

Al 31 de mayo de 2012 había ejercido 33.6 millones, que representaron el 99.3  por ciento. A Tula se le destinaron recursos por 33.3 millones de pesos y al 31 de diciembre había aplicado 29. 8 millones, lo que significó un subejercicio del 10.5%,Se recuperaron recursos por 949 mil pesos luego de que el municipio pagó con recursos del Fismun  conceptos de obra no ejecutados y en el rubro de gastos indirectos destinó recursos en conceptos que no guardan relación con los trabajos de supervisión de las obras ejecutadas por el programa.

CUENTA PUBLICA 2010

En 2010 los municipios revisados fueron Aldama,  Matamoros, Nuevo Laredo, Reynosa, Victoria y Xicoténcatl. Aldama recibió un presupuesto por 16.7 millones de pesos y ejerció oportunamente el recurso,  sin embargo, tuvo que devolver 195 mil pesos,  por desviarlo a escuelas de calidad e invertir en  urbanización, cuando se tienen déficits importantes en los servicios básicos de agua y drenaje. Matamoros tuvo un presupuesto por 58.7 millones de pesos  y ejerció a diciembre 54.1 millones, el 92.2 por ciento de los recursos.

Se le ordenó devolver 1.9 millones debido a que invirtió en una bodega de la Secretaría de Educación y no recuperó recursos otorgados por anticipos en obras canceladas, lo que restó eficiencia a la atención de las necesidades prioritarias de sus habitantes.A Nuevo Laredo se le dieron  recursos por 36 millones de pesos, que terminó de aplicar hasta marzo de 2011, pues a diciembre solo había ejercido el 80 por ciento, faltando 7.2 millones.

El ayuntamiento reintegró 28.7 millones, luego de haber mezclado recursos en la cuenta del Fismun.  También se señaló que no se hicieron evaluaciones del fondo para acordar medidas de mejora.Reynosa recibió 52.4 millones y ejerció el 98.5 por ciento, faltando de ejercer 700 mil pesos.

Reintegró recursos por 11.8 millones de pesos tras detectarse irregularidades como cinco obras que no beneficiaron a la población en pobreza extrema y la inversión en obras de urbanización cuando se tienen déficits en electrificación.También se detectaron pagos por trabajos no ejecutados, pagos en exceso en gastos indirectos y errores y omisiones de la información financiera debido a diferencias entre los registros contables y la cuenta pública.

A Victoria le entregaron recursos por 39.8 millones de pesos y devolvió 12.5 millones,  después de ejecutar 16 obras fuera del catálogo de pobreza extrema. También invirtió en urbanización, cuando se tienen déficits en agua, drenaje y electrificación.Además incurrió en falta de documentación comprobatoria y 22 obras con pagos en exceso por concepto de obras no ejecutadas y siete pólizas de cheque sin documentación justificativa. 

A Xicoténcatl le llegaron recursos por 12.3 millones de pesos. No tuvo subejercicios ni devolvió dinero. Al momento de la auditoría no contó con registros contables ni presupuestales de las operaciones realizadas con recursos del fondo.

CUENTA PUBLICA 2009

En 2009, la ASF fiscalizó a Mante, Matamoros, Reynosa y San Fernando.

En 2009, Mante recibió 36.1 millones de pesos y se ordenó reintegrar 1.7 millones, debido a que no se ejercieron obras para atacar el rezago social y pobreza extrema, se usó parte de los recursos en el programa escuela de calidad que no tiene que ver en el fondo y se pagaron trabajos no ejecutados, todo ello en detrimento de los beneficios esperados  del FISM.

Matamoros tuvo un presupuesto por 56.1 millones y al 31 de diciembre había ejercido el 93.2 por ciento de los recursos.

El municipio debió devolver 1.4 millones, por la ausencia de seis pólizas de cheque y la falta de documentación comprobatoria en cuatro más.

Existió una diferencia entre las partidas que integran el estado de origen y aplicación de recursos y los registros contables por 127 mil pesos y dos obras de la muestra de auditoría no operaban adecuadamente al momento de la revisión.

Reynosa recibió una asignación por 50.1 millones de pesos y devolvió 90 mil pesos, debido a que rebasó el monto autorizado para el programa de desarrollo institucional del Fismun, cuya aplicación de recursos no fue convenido entre los tres órdenes de gobierno y no se transparentó adecuadamente el ejercicio.

San Fernando recibió fondos del programa por 28.2 millones, de los que ejerció el 97.7 por ciento y devolvió 1.2 millones que fueron aplicados en rubros no contemplados en la Ley de Coordinación FiscalSe constató que nueve acciones no estaban comprendidas dentro de los rubros autorizados, como el equipamiento de un módulo interactivo de comunicación, campaña de salud ginecológica, campaña de cáncer de próstata, estímulo a prestadores de servicio social y curso de cocina, entre otros.

CUENTA PUBLICA 2008

En 2008, la ASF fiscalizó a Tampico, Mante, Tula, Victoria, González e Hidalgo.Al 31 de diciembre de ese año, Tampico había ejercido el 53 por ciento de los recursos asignados al fondo por un total 27.4 millones.

El 47 por ciento restante lo aplicó de enero a mayo de 2009.Además, el 28 por ciento del gasto ejercido en diez obras no lo destinó a pobreza extrema y rezago social.

La mayor parte de los recursos fueron concentrados en el rubro de urbanización municipal, debiendo reintegrar 8 millones de pesos.Mante tuvo un presupuesto por 34.3 millones de pesos, que terminó de ejercer hasta marzo de 2009.

La ASF le ordenó devolver 5.8 millones que aplicó en cinco obras que no beneficiaban a la población indicada.Tula tuvo una asignación por 28 millones de pesos que terminó de gastar hasta el 31 de mayo de 2009.

Debió devolver 1.3 millones,  por 8 obras y acciones no enfocadas a las familias objetivo del Fismun. Victoria tuvo un presupuesto de 35.2 millones y  ejerció 34.8 al cierre del año, el resto, 380 mil pesos los gastó de enero a abril. 

El municipio invirtió el 33 por ciento de los recursos en 16 obras que no beneficiaban al sector y la mayor parte de los recursos fueron concentrados en urbanización municipal en la cabecera municipal. Además se detectaron traspasos a otros fondos como Habitat y retraso en el reintegro de estos recursos.

La Auditoría Superior ordenó devolver 14.7 millones de pesosEl municipio de González recibió 17 millones de pesos, y ejerció el 91 por ciento del monto asignado, 15.4 millones. Además, debió devolver 141 mil pesos.

El municipio invirtió en la cabecera municipal el 88.2 por ciento del monto total ejercido, cuando en esa área se ubica solo el 26.1 por ciento de la población, en detrimento de los beneficios en los otros sectores.

Hidalgo ejerció 17 millones de pesos y a diciembre había gastado el 98 por ciento de los recursos.  

El municipio debió devolver 537 mil pesos, por irregularidades como: traspaso del Fismun al programa Tres por Uno Migrantes, y pagos realizados a 16 obras no ejecutadas.

Ejerció el 20.6% de los recursos del Fismun en obras de urbanización municipal y el 28.3% en caminos rurales, en detrimento de la atención de otras necesidades prioritarias de la población, por  ejemplo drenaje, donde presenta un déficit del 62.5 %.