Obispo de Gómez Palacio exhorta a desterrar la violencia

José Fortunato Álvarez, hizo un llamado a mantener la paz social. Estableció que ante la alarmante cifra de crímenes contra periodistas, la iglesia se solidariza con el gremio y con los familiares.
José Fortunato Álvarez Valdez, Obispo de Gómez Palacio.
José Fortunato Álvarez Valdez, Obispo de Gómez Palacio. (Aldo Cháirez)

Gómez Palacio, Durango

Como desagradable calificó el Obispo de Gómez Palacio, José Fortunato Álvarez Valdez,  los hechos violentos que se han suscitado en el país relacionado a la muerte de periodistas como la de Javier Valdez, ante esto llamó a la paz social y a participar para construir un México con mejores condiciones de Seguridad.

En relación al asesinato del periodista ocurrido en Culiacán, Sinaloa el pasado lunes, señaló que es desagradable que se presenten asesinatos de personas que se dedican a cubrir, investigar, a denunciar temas vinculados con el narcotráfico.

"Esperamos también saber más sobre los motivos, la agresión que sufrió el padre Machorro en la Catedral de la Arquidiócesis de México es un caso que nos llama mucho la atención".

"Nosotros estamos siempre a favor de la paz y pedimos por su eterno descanso, así como de todos los periodistas que han sido asesinados en lo que va del año y en general de este sexenio", expresó.

De igual forma señaló que ante el número alarmante de crímenes contra los periodistas, la iglesia se solidariza con el gremio, y con los familiares.

Por otro lado, comentó que están en la espera de información relacionado a la agresión que sufrió el sacerdote Miguel Ángel Machorro de la Arquidiócesis Primada de México, ante lo cual el Obispo de Gómez Palacio dijo que es una situación que genera consternación y preocupación.

Señaló que en lo que va del 2017 han sido asesinados tres sacerdotes y alrededor de 18 en los últimos diez años.

Ante esto, dijo que también los sacerdotes enfrentan situaciones muy arriesgadas, principalmente cuando están en las comunidades y conociendo los problemas que viven.

Para José Fortunato Álvarez, la violencia en México es un mal enraizado que debe desterrarse, pues afecta a todos los ciudadanos.

Desde que fue anunciado como Obispo de la Diócesis de Gómez Palacio, mencionó que no se ha presentado una agresión directa a sacerdotes como en años anteriores a su llegada, durante la época más violenta que se vivió en la Región Lagunera.


LMG