NL necesita cariño: Iglesia Católica

El arzobispo de Monterrey invitó a los candidatos a puestos de elección popular aprovechar la Cuaresma para hacer conciencia de las necesidades de la sociedad.
El arzobispo Rogelio Cabrera López ofició la misa.
El arzobispo Rogelio Cabrera López ofició la misa. (Leonel Rocha)

Monterrey

Para gobernar un estado como Nuevo León, es necesario que la autoridad sea una persona con cariño por la entidad, además de tener cercanía con la población y con inteligencia, a decir del arzobispo de Monterrey Rogelio Cabrera López.

En su mensaje dominical, el prelado señaló que los candidatos a los puestos de elección popular deben aprovechar que el arranque de las campañas conjuga con la Cuaresma, ya que los puede hacer más conscientes de las necesidades de la población.

"Los días electorales concurren con los días de Cuaresma, para que los candidatos y las candidatas que quieren el apoyo de la comunidad sean conscientes de las necesidades que tiene el pueblo, volteen a verlo, lo estimen, lo valoren, desde ahí la comunidad pueda normar su criterio para que puedan escoger correctamente a quien deba gobernar en las distintas instancias de nuestro estado de Nuevo León", señaló Cabrera López en rueda de prensa.

Explicó que hace el mismo llamado a los candidatos que a los fieles: escuchar las necesidades del prójimo y basar sus proyectos en buscar el bien común.

"... es saber mirar las necesidades que tienen los demás, el amar, querer a la comunidad y desde ahí hacer todos los proyectos en bien del pueblo. Creo que un gobernante que no ama al pueblo, que no se siente parte de él, será muy difícil que pueda resolver a sus grandes necesidades.

Nuevo León necesita cariño, cercanía, cuidado, dedicación y sobre todo inteligencia para gobernar", aseguró.

Asimismo, Cabrera López recordó que el Barrio Antiguo está retomando popularidad como centro de la vida nocturna de los jóvenes regiomontanos, por lo que hizo un llamado tanto a los jóvenes como a las autoridades de mantener el control para evitar que se repita lo que sucedió hace algunos años, cuando el lugar se convirtió en uno de los epicentros de la violencia.

"No se puede prohibir a los jóvenes y quienes gustan de salir a divertirse, lo único que les decimos a ellos y las autoridades es que no rompa la paz social, la tranquilidad. Porque sin duda pueden convertirse en eso, si no hay cuidado en los lugares de alto riesgo, puede afectar la tranquilidad y la seguridad de la vida de los jóvenes.

"Si se abren y si hay vida nocturna, la autoridad es responsable de resguardar el orden. No es a base de prohibiciones, pero tampoco a una libertad excesiva donde no haya criterios ni normas. Tienen que establecerse las reglas, horarios y que los vecinos puedan estar tranquilos. Aunque es zona comercial todavía viven muchos ciudadanos en el entorno del centro de la ciudad", comentó el arzobispo.