Linares, Hualahuises y Santiago, un recorrido con "dulce sabor"

La gastronomía es una de las características que identifican una determinada región de México, y los municipios de Nuevo León no son la excepción, cuando se trata de dulces elaborados por procesos ...
El piloncillo, las glorias e incluso el pan casero en horno de leña son tan solo unos ricos ejemplos de la cocina de los municipios del sur de NL.
El piloncillo, las glorias e incluso el pan casero en horno de leña son tan solo unos ricos ejemplos de la cocina de los municipios del sur de NL. (Adín Castillo)

La gastronomía es una de las características que identifican una determinada región de México, y los municipios de Nuevo León no son la excepción, sobre todo cuando se trata de dulces elaborados por procesos artesanales.

Un recorrido por municipios localizados al sur de Monterrey da muestra de la gran variedad y tradición que existe en el ámbito gastronómico y artesanal: Santiago, Linares y Hualahuises, un claro ejemplo.

A 30 minutos de Monterrey, a la orilla del camino en el municipio de Santiago, se encuentra un establecimiento cuyos orígenes se remontan al año 1902, conocido como el Molino Blanco.

Ahí, María Elena Sáenz gustosamente muestra a los viajeros y curiosos el proceso para preparar el piloncillo, un dulce en forma de cono hecho a base de caña de azúcar.

De acuerdo con Sáenz, fue su abuelo, Zacarías Barbosa de León, quien inició la historia del Molino Blanco, y empezó a producir la miel en un molino.

“Cuando salga de su hogar/A pasar un día de campo/No se olvide de visitar/El Famoso Molino Blanco”, se puede leer al pie de una foto que de acuerdo con Elena Sáenz, data de 1923, y donde se puede apreciar el viejo Molino y parte de la familia frente al negocio.

Si la curiosidad y las ganas de conocer la gastronomía de Nuevo León persisten, el viajante puede continuar su viaje hasta el municipio de Linares, donde se encuentran las famosas glorias.

Ahí, a escasas cuadras de la plaza municipal, se localiza la Marquetería La Guadalupana, uno de los lugares donde se realizan las glorias de manera artesanal, negocio que inició doña Natalia Núñez, hace 70 años.

Dionisio Ibarra Castillo, descendiente de doña Natalia, explica el proceso para preparar la leche de vaca, la cual es cocida en casos de 30 litros por espacio de tres horas, tiempo en el que se menea con grandes palas.

Diariamente, cuenta, se preparan de 10 a 12 casos de leche, equivalentes a 450 litros de leche, o hasta mil litros en temporada alta, como en las fiestas decembrinas.

De acuerdo con Dionisio, existen pocos lugares en Linares que todavía realizan la leche quemada y las glorias de manera artesanal, algunos de ellos, ex trabajadores de Marquetería La Guadalupana.

“Ya tengo aquí más de 20 años, es negocio familiar... algunos que trabajaban aquí con Doña Natalia, se salieron y pusieron sus negocios, pero aunque hayan trabajado no es la misma calidad. Ellos trabajan leche de cabra, pero agarra un tonito más oscuro, otro sabor”, explica.

En la Marquetería La Guadalupana se prepara la típica gloria, la rellena de ate, deshidratada, de frutas, con nuez, coco, las obleas, una gran diversidad de productos que ya son típicos de Nuevo León.

 Hualahuises no se queda atrás y para muestra la panadería Don Luis Casanova.

Gabriela Casanova, nieta del personaje que da nombre al establecimiento, cuenta que su abuelo compró la panadería en 1954, tiempo en el que todavía se llamaba El Obrero.

“Mi abuelo se fue a trabajar a Matamoros, luego a Estados Unidos, hizo su dinero y se vino y compró la panadería. Luego, como era muy conocido mi abuelo, todos decían ‘vamos a la panadería de Don Luis’, y hace 12 años le cambiamos el nombre”, recuerda.

La forma en que preparan el pan es dentro de un horno de ladrillo, el cual es alimentado por leña, uno de los pocos lugares que todavía usan este procedimiento para hacer pan, relata Gabriela.

“Todo lo que se mira al fondo, es el mismo tizne, y la parte de arriba pero blanco, es el tizne pero caliente. Este horno se le echan dos o tres carretillas de leña. Son cinco minutos para meter, cinco para hornear y cinco minutos para sacar, es un horno muy rápido”, cuenta.

Entre los productos que se producen en la panadería Don Luis Casanova se encuentran las típicas margaritas, conchas, donas, y la especialidad de la casa, el cuadro de plátano.