"Norteamericana y su milagro de vida"

La joven mujer padecía cáncer, su fe la salvó de la enfermedad, ahora recorre iglesias a lo largo y ancho de México.
Phoenix Riesen, fue auxiliada por varias personas luego de su accidente.
Phoenix Riesen, fue auxiliada por varias personas luego de su accidente. (Milenio Digital)

Tampico

Una ciudadana norteamericana que estaba sentenciada por el cáncer, vio como el poder de la fe en la Virgen de Guadalupe, lograron lo que la medicina moderna nada había podido hacer para sanarla, su estado de salud ahora es bueno y su caso, según ella lo relata, es ya considerado como un milagro de vida; por lo que año con año realiza un largo recorrido por las iglesias de varios estados como parte de una manda que ella hace con la morenita del Tepeyac.

Originaria del Estado de Massachusetts, Phoenix Riesen de 45 años de edad, ha recorrido el país efectuando una serie de visitas por las iglesias que han sido erigidas en honor de la virgen morena.

Como parte de su travesía que inició en el estado de Jalisco, ella tomó la determinación de pernoctar en este municipio y recorrerlo a pie, para conocer a detalle sus iglesias y su gastronomía, apoyándose en un pequeño triciclo en donde porta algunos objetos que ha logrado adquirir en su recorrido por las iglesias del estado.

Desafortunadamente, su fortaleza fue puesta a prueba una vez más, ya que al fi lo de las 07:20 horas al caminar por la avenida Lázaro Cárdenas y al estar próximo al acceso al ejido 20 de Noviembre, una camioneta color blanco y conducida por una mujer, aparentemente no alcanzó a esquivarla y la arrolló lanzándola varios metros adelante.

Cobardemente y pese a darse cuenta de la magnitud de su acción, emprendió veloz huida dejando abandonada a su víctima que vanamente trataba de levantarse, por lo que de inmediato se dio aviso al personal de los cuerpos de apoyo médico los que procedieron a brindarle los primeros auxilios para después colocarla en una camilla y trasladarla al hospital de zona para su atención médica.

La lesionada recibió varias puntadas en la cabeza, producto del golpe que recibió al salir proyectada e impactarse contra el suelo, su ánimo no decayó ya que manifestó con un escueto español que ella seguiría adelante con su manda y que pese a todo lo que le había ocurrido su fe en la Virgen de Guadalupe era mucho más fuerte que cualquier cosa que le pudiera pasar.

Luego de ser estabilizada por el personal médico la mujer fue subida a una camioneta para ser trasladada a un hotel de la localidad en donde estaba pernoctando para después de reponer sus fuerzas, una vez más se encomendaría a la Virgen de Guadalupe para continuar.