Un negocio “sin miedo”

Dar pasos entre ataúdes apilados entre sí, pudiera poner nervioso a más de un visitante a este negocio, pero para los trabajadores de la empresa Ataúdes San José en Torreón, la actividad que ...
El ir y venir de los trabajadores, láminas metálicas hechas ataúd, van y vienen por los pasillos una vez que se termina el proceso del detallado final.
El ir y venir de los trabajadores, láminas metálicas hechas ataúd, van y vienen por los pasillos una vez que se termina el proceso del detallado final. (Manuel Guadarrama)

Torreón

Dar pasos entre ataúdes apilados entre sí, pudiera poner nervioso a más de un visitante a este negocio. Pero para los trabajadores de la empresa Ataúdes San José, (negocio complementario de la Funeraria San José), la actividad que realizan dedicada a la muerte, se ha vuelto parte de su vida. Elaborar ataúdes metálicos y de madera no les representa un negocio que les provoque miedo. De acuerdo a su propietario, Enrique Meza Serna, la cremación no es un servicio que hasta este momento les genere competencia alguna. Por el contrario, aseguró que la tradición de enterrar a los muertos en ataúdes es parte de una tradición que crece día con día. De allí que sus productos elaborados en metal, se distribuyan no sólo en La Laguna, sino en otras ciudades del norte del país. Aunque están en planes, consideran de igual manera llevar su peculiar producto a mercados internacionales como en Estados Unidos.


“Nosotros comenzamos a producir ataúdes de madera en 1985; luego vimos las necesidades del mercado de que caía su demanda, por lo que nos equipamos para fabricar ataúd metálico, siendo ahora el 95% de este tipo de producto”. Comentó que la mayoría de la producción se vende a otra partes del país sobre todo distribuido a estado de Coahuila, Chihuahua, Sonora, Zacatecas, Nuevo León, Durango, sobre todo en la zona norte del país, aunque ya se visualiza expandir sus operaciones en el centro y sur del país a mediano plazo. En Gómez Palacio hay dos fábricas de ataúdes y dos más en Torreón, que cubren el mercado de los ataúdes en la región.


Con respecto al servicio de la cremación, se le cuestionó si esto ha representado caída en los niveles de venta de ataúdes aseguró: “No tenemos aún la cultura de la cremación, a la gente aún no les agrada mucho la idea de cremar a sus familiares, por lo que no nos ha afectado en las ventas. Las familias por más humildes que sean, ellos quieren un ataúd metálico; el de madera aún lo rechazan un poco, aunque esto se puede dar en ciertos sectores de la población en La Laguna. La empresa tiene conformada estrategias de ventas en forma. En la fábrica se pueden elaborar de 600 a 800 ataúdes mensuales, que se distribuyen sobre todo a otras entidades.


El ir y venir de los trabajadores, láminas metálicas hechas ataúd, van y vienen por los pasillos una vez que se termina el proceso del detallado final; el empacado es importante para evitar que se dañen al embarcarlas para transportarlas finalmente hacia las distintas funerarias del país y la región. Meza Serna comenta que dentro de sus planes para el 2014, es la apertura de una sucursal más en la ciudad de Lerdo, aprovechando el crecimiento que ha tenido, y la población rural ubicada en pequeñas comunidades, ranchos, ejidos, que finalmente son clientes potenciales para su negocio.


Comentó además que hay planes de inversión de maquinaria para incrementar la capacidad de producción. Se atiende al mercado del norte, pero busca además atender al centro y sur del país, y se contempla en un exportar en un futuro hacia Estados Unidos.