Gota de Agua: el museo que no fue

Desde hace 14 años la Federación liberó más de 150 millones de pesos para su construcción y la UAM tiene el terreno y equipo para la obra. Sin embargo, la obra está congelada.

México

Desde hace catorce años el museo Gota de Agua solo existe en papel a pesar de que la Universidad Autónoma Metropolitana –entidad educativa a cargo del proyecto- cuenta con un terreno de 12 mil metros cuadrados, 151.2 millones de pesos (de origen federal), planos, maquetas y un equipo multidisciplinario para iniciar, desarrollar y concluir su edificación. "No se ha logrado consolidar la propuesta de construcción por una situación interna de la UAM y me parece que debiera ya definirse, porque no es un tema ni siquiera de recursos", aseguró la jefa delegacional en Iztapalapa Dione Anguiano.

La idea surgió en 2002 cuando Humberto Orozco, integrante de la Asociación de Empresarios en la demarcación, propuso al delegado en turno –René Arce- hacer un museo en la zona: el primero de la zona oriente en la ciudad de México. Arce dio el visto bueno y propuso a la UAM Iztapalapa hacerse cargo de la planeación y realización bajo el concepto del agua. "Había buena relación con ellos porque capacitaron a los funcionarios de la administración y teníamos asuntos en común como arreglar los alrededores del campus. En aquel tiempo les dimos arriba de 70 millones de pesos y buscamos incluso un arquitecto para comenzar", contó a Milenio el actual jefe de asesores del PRD.

Su sede sería el predio Cufas ubicado en el cerro de la Estrella en su límite con el panteón Nicolás Tolentino; hasta 2002 este sitio fue objeto de disputa entre invasores y paracaidistas interesados en apropiarse el lugar. Para formalizar el proyecto la Asociación de Empresarios de Iztapalapa y la UAM conformaron una asociación civil denominada 'Museo Gota de Agua', que no logró consolidar el proyecto que en los siguientes nueve años, fue apoyado por las siguientes tres administraciones de Víctor Círigo, Horacio Martínez y Clara Brugada.


NUEVE RECTORES, CERO AVANCES 

Dentro de la UAM este museo se estancó durante cuatro rectorías generales (Luis Mier y Teherán, José Lema Labadie, Enrique Fernández Fassnacht y Salvador Vega y León) y cinco rectorías del campus Iztapalapa, siendo el último el doctor Octavio Nateras.

El ex delegado Horacio Martínez cuenta que entre 2006 y 2009, la universidad objetó no poder edificar sin tener escrituras del terreno y un contrato de donación por parte del gobierno de la ciudad; dijo que no quería repetir los problemas que tuvo con el campus Cuajimalpa en el predio Escorpión (donado por el ex jefe de gobierno López Obrador), donde inició la obra sin tener la propiedad legal.

"Arce les entregó 2 mil metros cuadrados y durante mi administración el rector dijo que era insuficiente para desarrollar el Museo. Entonces platicamos con el consejero jurídico del GDF y en mayo de 2009 les entregamos 10 mil metros más; en total fueron 12 mil y además incluimos el proyecto dentro del plan delegacional", precisó Martínez.

El decreto de la Gaceta Oficial del Distrito Federal –consultado por Milenio- data del 07 de julio de 2010 y cita textual, señala la enajenación de ese predio "a título gratuito a favor de la Universidad Autónoma Metropolitana para destinarlo única y exclusivamente a la construcción del Museo Gota de Agua, en caso contrario se revertirá la operación a favor del Distrito Federal".

Durante 14 años Gota de Agua recibió 132 mdp: 72 durante la administración de René Arce, 32 más con Víctor Círigo y otros 32 con Horacio Martínez. Todos, recursos federales solicitados a la Cámara de Diputados y etiquetados para tal fin. En teoría, la UAM no podría disponer de ellos para otro objetivo que no sea el museo. Ahora veamos dónde están físicamente esos recursos.

Los primeros 72 (a decir de la comisión de cultura de la cámara baja en el año 2006), están bajo resguardo de Conaculta. Milenio buscó actualizar este dato pero la transformación del Consejo a secretaría de Cultura, no tiene tal información disponible en su página web.

Los otros 64 (cuyo origen consta en los Diarios Oficiales del presupuesto de egresos de la Federación, de fecha 20 de diciembre de 2004 y 28 de diciembre de 2005) fueron entregados a la UAM quien a su vez informó mediante una solicitud de transparencia de enero de 2014, que sí tenía este dinero pero que estaba guardado en el banco; y precisó que, gracias a los intereses bancarios de nueve años, el monto actualizado era de 81.2 mdp. Así que el proyecto tendría hoy 151.2 mdp etiquetados.




EL CAMPO DE MOTONETA

Joven y bella, Motoneta obedece a Ricardo Padilla, su entrenador. Debe dar vueltas en círculos a la derecha y posteriormente a la izquierda, pues solo así esta yegua color cobrizo podrá afianzar su adiestramiento en la charrería.

"Y aquí estamos en el terreno que según es de la UAM. Hace muchos años hicieron el proyecto de un museo aquí y solo pusieron esas placas en círculo, pero no se ve nada acabado ¿verdad?", pregunta Padilla. Es cierto. Aunque la delegación bardeó este terreno, cualquiera puede entrar porque no hay caseta de vigilancia; y el único letrero que hay de la universidad fue quemado. De hecho en febrero pasado aquí hubo un incendio mismo que se extendió hacia el panteón lo que afectó decenas de lápidas y tumbas.

"Nosotros ocupamos este territorio para entrenar caballos; hace unos años todavía se veía actividad, movimiento. Después ya no se vio nada". Padilla se refiere a los trabajos de noviembre de 2009, cuando la prensa presenció un acto protocolario en el que la entonces delegada Clara Brugada y los rectores de la UAM (Oscar Monrroy y Enrique Fernández Fassnacht), colocaron la primera estructura del Museo: una base de cemento que soportaría una esfera de 20 metros de diámetro que sería el museo en sí. Una fotografía publicada por la UAM en aquella fecha muestra que el área quedó delimitada con plásticos y piedras, mismos que hoy ya no existen.

Milenio buscó a Brugada, actual militante de Morena, para hablar del tema pero rechazó la entrevista.

Quien sí accedió fue el ex delegado Jesús Valencia quien dijo "¿Qué hicimos nosotros por el Museo Gota de Agua? Nada. La UAM me presentó el proyecto pero no tuve recursos para darles y ellos pidieron que la administración capitalina, a través de la delegación, les metiera más dinero".

La actual jefe delegacional Dione Anguiano señaló que cuando la UAM eche a andar este proyecto, comenzará la urbanización y regularización de la colonia Maravillas que se ubica frente al predio. "Entiendo que el problema de la UAM es determinar quién administrará el museo: si la UAM, un fideicomiso o si será una figura compartida entre la UAM y la delegación".

En retrospectiva Horacio Martínez consideró: "la UAM le está apostando al olvido, esa ha sido la triste historia del Museo Gota de Agua. Lo último que supe es que querían cambiar el diseño del museo por una pirámide en lugar de la esfera que conocemos", lamentó.

La visión de René Arce es más global. "Quizá nuestro error fue haber destinado el dinero a la universidad, pensando que era una institución que tenía más continuidad en los proyectos. Y lo que nosotros no queríamos que pasara en la administración delegacional (que se quedara estancado), pasó en la administración de la UAM debido a grupos académicos políticos internos, que conforme pasaron las administraciones ya no quisieron hacer las cosas de manera conjunta".

Para evitar que se repita la historia del plantel que la UAM no construyó en la delegación Gustavo A. Madero (y por el cual recibió 350 millones de pesos que ya gastó), Arce exhorta a la UAM a definir ya si hará o no el museo, y cuándo. "Y si dice que no puede, que el dinero se regrese a la cámara de diputados para que se reasigne a alguien más que pueda hacerse cargo del proyecto".

Milenio solicitó una entrevista con el rector de la UAM Iztapalapa, Octavio Nateras, quien turnó la solicitud al rector general doctor Salvador Vega. El director de comunicación social de ésta, David Díaz, ni aceptó ni rechazó la petición: solo argumentó que por ahora la agenda estaba llena.