Su hija murió en casa de un desconocido que no pisó la cárcel, piden justicia

Los padres de la joven de 20 años la buscaron tarde y noche, cuando la encontraron la mañana siguiente, ya estaba muerta, señalan hay irregularidades en la conclusión del caso, que nunca se investigó
Los papás de Caro marcharon ayer para pedir justicia por el caso de su hija
Los papás de Caro marcharon ayer para pedir justicia por el caso de su hija (Perla Gómez)

Guadalajara

A la mamá de Carolina no se le olvida el día que encontró a su hija muerta en el piso de la casa de un desconocido, el momento en que la angustia de no saber de ella en horas se transformó en dolor, aquel 11 de diciembre del año pasado cuando la vida de su familia cambió.

A María Auxilio tampoco se le ha olvidado que el hombre drogado con el que estaba su niña al momento de su muerte y quien dejó su cuerpo por más de seis horas en el piso sin hacer nada, quedó libre, y vive su vida, una oportunidad que Caro, quien tenía 20 años cuando murió, no volverá a tener.   

“¿Por qué ellos andan libres?, uno con su dolor y ellos bien tranquilos, haciendo su vida”, se pregunta la mujer. Habla en plural porque además de Fabián, en el departamento donde sucedieron los hechos estaba también su hermano, quien declaró en aquel entonces no haberse dado cuenta de que una mujer había fallecido allí.

El mismo sábado que se encontró a Carolina muerta en su casa, Fabián y su hermano se fueron a Tijuana. Las autoridades determinaron que Caro falleció de causas naturales, de bronco aspiración, y señalaron además que en el lugar no había drogas, ni que Fabián estuviera bajo los efectos de ningún narcótico, por lo que no fue investigado; así se lo dijeron a María, así lo leyó en el expediente y así lo recuerda, aunque ella sabe que la realidad fue otra.

Por lo que saben, en su hora de comida Caro estaba con Fabián, quien era cliente de la cafetería donde trabajaba. Fue hasta la mañana siguiente cuando su familia dio con el domicilio del hombre, cuando los papás de Carolina entraron al departamento del sujeto, la encontraron, muerta y tirada en el piso cerca del baño.

“Para eso y escucho que dicen: ya no tiene signo vitales, ya tiene entre siete u ocho horas de muerte”, narra su mamá con lágrimas en los ojos. “No sé cómo te lo puedo explicar… él como estúpido, no podía hablar, estaba ahí todo drogado (…) estaba idiotizado”, recuerda María. “Nunca se nos va a olvidar, era mi hija, era mi niña, era mi todo”.

Relata además cómo el mismo Fabián le dijo a las autoridades en el sitio que estaba drogado y que además drogó a Carolina, “y eso lo hicieron a un lado”, ya no se investigó el caso y se cerró argumentando su muerte natural, dice la mujer, quien cree que los hombres se arreglaron con las autoridades para lograr esa versión.

Tras los hechos, y las irregularidades que la familia encontró, María cuenta que hablaron con el Fiscal General, Eduardo Almaguer quien les prometió esclarecer el caso.

“Nos dijo Almaguer que él iba a estar en el caso de nosotros (…) porque pues que no era una muerte así, o sea había muchas cosas que no iban. Él se comprometió, tuvimos una reunión con él ahí en la Fiscalía, y nos dijo, él se comprometió que como él tenía una hija de la edad de 20 años, no sé, que no le gustaría estar pasando en el mismo caso de nosotros”.

Sin embargo, a la fecha, nueve meses después, “no hemos tenido respuesta de nada, se molestan las autoridades. Vamos a la fiscalía, y lo tratan a uno bien humillante; de hecho a mí me enseñan tres, cuatro papeles ‘y al leerlos me firma aquí para cerrar el caso porque no es un feminicidio’. ¿No es un feminicidio? si mi hija se siente mal, el fulano ve, yo como invitado la ayudo”, reclama la madre.

“Era mi única niña, era mi única hija… era una relación de madre e hija, amigas, era mi brazo derecho para mí ella. Entonces me quitan todo eso, ¿qué queda de mí? Nada”, dice entre llantos la mujer, quien a casi un año de aquél día, lo único que pide es que reviva el caso, se esclarezca y se haga justicia, esa que esperan y que no se les ha olvidado que su hija merece.

MC