Se incrementan multas a ruidosos en Monterrey

De 480 infracciones que se levantaron en 2012, en 2013 la cifra fue de 700, indicó la secretaria de Desarrollo Urbano y Ecología municipal, Brenda Sánchez Castro. 
El sonómetro es el aparato que se utiliza para medir el nivel del ruido.
El sonómetro es el aparato que se utiliza para medir el nivel del ruido. (Francisco Zúñiga Esquivel)

Monterrey

Alrededor de 700 multas aplicó el municipio de Monterrey en 2013, derivado del exceso de ruido que realizaron personas en vivienda al tener fiestas hasta altas horas de la noche.

Esta cifra supera a la de 2012, ya que en ese año se levantaron 480 multas y en 2011 la cifra fue de 327.

Estas sanciones toman importancia ahora que se encuentra en consulta pública la posibilidad de ampliar el horario de venta de alcohol en la ciudad, y que muchos de esos infractores pudieran trasnochar en el antro de vicio, en vez de una vivienda donde molestan a los vecinos.

Brenda Sánchez, secretaria de Desarrollo Urbano y Ecología de Monterrey, comentó que la cifra aún podría ser más alta, debido a que muchos desconocen que este tipo de quejas se deben de interponer ante la dependencia que ella encabeza.

Mencionó que muchos sólo llaman por teléfono a la Policía para que se envíe una patrulla cuando hay exceso de ruido en alguna casa.

“El municipio de Monterrey tiene implementado desde hace ya varios años el reglamento de Ruido, esto en virtud de que es un hecho que se ha venido dando en nuestra comunidad por las denominadas fiestas o reuniones; en ese sentido, el municipio de Monterrey desde hace años implementa lo que son las sanciones por la violación del reglamento.

“Es decir, cuando se perturba a un vecino, por lo regular éste pone una queja y se pone la autoridad a iniciar sus procedimientos y en eso entran las sanciones”, comentó.

Dijo que la Norma Mexicana 081 marca cuál es el sonido permitido en la comunidad y con base en ello se aplican las multas.

Esta norma establece que están permitidos 68 decibeles al límite de propiedad en un horario de 18:00 a 22:00 y después de las 22:00 disminuirá a 65 decibeles, que significa un ruido que sólo se escucharía al interior del inmueble donde se desarrolle la reunión, y con un horario razonable para concluir.  

“Nosotros hemos encontrado una serie de situaciones importantes, como el año pasado encontramos un gran número de quejas por parte de los vecinos y en ese sentido se multó a las personas que participaron en este tipo de incidentes, no está mal reunirse, no está mal tener reuniones, lo que sí está es pasarse del horario y lo que está mal también es usar el ruido de una manera excesiva.

“Tiene que ser hasta un horario razonable donde no podamos generar una discordia o un ámbito en que perturbemos a los vecinos colindantes. Sí incrementaron el número de quejas el año pasado, pero porque creemos que también los medios de comunicación han hecho el ejercicio de enseñar cómo denunciar o a qué autoridades hay que señalar”, declaró.

 

Lo que el exceso de ruido genera

De acuerdo a información de la Sedue, el exceso de ruido provoca diversos daños a la salud, como son malestar, estrés, trastorno del sueño, afectaciones cardiovasculares, pérdida de atención, conductas agresivas, baja productividad, además de que a la larga genera ciudades inhóspitas.

“Nosotros vamos a seguir multando a las personas que incumplan el reglamento y que molesten a otras personas, es importante que la gente sea considerada; ésta es una ciudad donde se trabaja todos los días y la gente requiere de ese descanso, por eso está ese reglamento. El espíritu del reglamento es una sana convivencia”, expresó.

Si alguien quiere presentar una denuncia por exceso de ruido, puede comunicarse a los números telefónicos 8130-65-58 y 8130-65-65 con la extensión 6914.