Mujer sinaloense busca a su hijo en NL

Lo último que supo fue que su hijo Jorge Omar Bojórquez había renunciado a su trabajo como chofer de tráiler y que iba a regresarse a Sinaloa.
Domitila Espino Vázquez habló con su hijo el 7 de agosto del año pasado.
Domitila Espino Vázquez habló con su hijo el 7 de agosto del año pasado. (Luis García)

Monterrey

El drama de no saber nada de su hijo orilló a una madre a dejar su hogar en Sinaloa para buscarlo en Nuevo León, con la esperanza de que alguien conozca de su paradero.

Domitila Espino Vázquez narró que el pasado 7 de agosto habló por teléfono con su hijo, Jorge Omar Bojórquez Espino, que tres meses antes llegó al estado para trabajar como chofer de tráiler. Ésa fue la última ocasión que tuvo contacto con él, y lo escuchó molesto.

“Me dijo que ya había renunciado al trabajo y que se iba para Sinaloa, pero que se iba a ir acá por Chihuahua (…) quería irse por ahí, tenemos familiares, pero no llegó con ellos”, detalló la mujer.

En Chihuahua se quedaron esperándolo. Quince días antes, Jorge Omar le reveló a su madre que lo privaron de su libertad por algunos minutos, tal vez por alguna confusión. Esto, aunado al hecho de que no ganaba lo suficiente, lo animaron a regresarse a Villa Gustavo Díaz Ordaz, Sinaloa.

“Lo traían aquí nada más local, él quería que le dieran trabajo lejos, porque le pagaban muy poco, y renunció, al día siguiente fue la última vez que me habló. (Lo escuché) medio enfadado, algo así, como andaba batallando para arreglar su carro, le decían que a lo mejor le habían robado la computadora (del carro)”, explicó Espino Vázquez.

Pero algo pasó en ese lapso, y a los cinco días posteriores a ese último contacto se alarmó, e inició la indagatoria entre sus familiares. Al paso de los meses la angustia fue creciendo, hasta que un familiar le informó que en Nuevo León existía un organismo llamado Ciudadanos en Apoyo de los Derechos Humanos (CADHAC).

Juntó sus ahorros y se trasladó a la ciudad, donde recibió la asesoría necesaria para presentar la denuncia ante la Procuraduría de Justicia.

“Tengo la esperanza de que esté vivo, y le pido a la gente que me ayude. Tiene 37 años. Él es soltero, hablen a mi teléfono si saben algo”, solicitó con voz entrecortada.

“Yo no había venido porque estaba esperando a que mi hijo me hablara, pero no me habló. Mi hijo está vivo, nada más no sé dónde está, que me ayude la gente que lo haya visto”, clamó.

Este caso se suma a los cientos que la Procuraduría de Justicia mantiene abiertos a petición de los familiares, que desde hace años han creado una red por la búsqueda de los desaparecidos.

Cualquier información que ayude a dar con el paradero de Jorge Omar se recibe al teléfono  668 163 13 79, o bien, en las oficinas de CADHAC.