Torreón a la cabeza en muertes de mujeres por cáncer

Durante 2012 hubo 2 mil 012 decesos por causa de tumores en Coahuila, lo que representa el 13.2% del total en la entidad. 527 fueron en este municipio.
La detección oportuna es un factor determinante.
La detección oportuna es un factor determinante. (Milenio Digital)
La fortaleza durante el tratamiento contra el cáncer (Milenio Radio)

Torreón, Coahuila

En Coahuila, murieron 2 mil 012 personas a consecuencia de tumores durante 2012, lo que representa el 13.2 por ciento del total de fallecimientos de la entidad.

El porcentaje de decesos de mujeres fue 52.4, mientras que en hombres fue de 47.6 por ciento.

La Organización Mundial de la Salud establece que el término cáncer es genérico y designa un amplio grupo de enfermedades, que pueden afectar a cualquier parte del cuerpo, también se habla de tumores malignos o neoplasias.

A Roberta Mijares le detectaron a los 41 años un sarcoma maligno en la matriz, recibió la noticia en noviembre de 2008.

"Yo fui a urgencias en agosto de ese año por que tenía inflamación abdominal, ahí un médico me revisó y me dijo que no solo eran los intestinos sino que había algo más, por lo que me hicieron un ecosonograma y confirmaron la presencia de un tumor, una semana después me operaron, luego de que me controlaran una anemia con una transfusión de sangre", señaló.

Mujeres, principales víctimas mortales

Una característica del cáncer es la multiplicación rápida de células anormales, que se extienden más allá de los límites comunes, pueden invadir partes adyacentes del cuerpo y propagarse a otros órganos, este proceso se denomina metástasis y es la causa principal de muerte por cáncer.

En el Estado, Saltillo registra el mayor número de defunciones por tumores con 536, de los cuales 246 son en hombres y 290 en mujeres, le sigue Torreón con 527, ciudad con mayor número de casos en mujeres (296).

En tercer lugar se encuentra Monclova con 158, seguido por Piedras Negras con 94, Acuña con 83, San Pedro con 73, Matamoros con 62, Múzquiz con 61, Frontera con 49 y San Juan de Sabinas con 48 casos.

En el quirófano, a Roberta Mijares le quitaron la matriz, el tumor y un ovario.

"Los médicos se olvidaron del tumor, pues se me quedó una arteria abierta en el interior y me volvieron a intervenir para repararlo, pero como perdí mucha sangre, quedé mal de las plaquetas, a consecuencia de eso hicieron a un lado los resultados del tumor y a los tres meses que me tocó consulta, el internista me dijo que se trataba de un tumor cancerígeno", indicó.

Siendo padre y madre de cuatro hijos y tras sobrevivir a la operación, fue al Seguro Social con el diagnóstico de cáncer, ahí le dicen que en un mes más le harán estudios y esa respuesta no le convence.

Tres factores importantes

En el estado, la neoplasia maligna presenta el mayor número de defunciones en niños de cero a 14 años y jóvenes de 15 a 29 años es la leucemia, con 14 y 11 muertes respectivamente.

Para que un tratamiento sea exitoso, se deben considerar los factores individuales, los del tumor y los institucionales.

Entre los individuales destaca la importancia de reducir el tiempo que tarda una persona en buscar atención médica, síntomas, edad, sexo, estado inmunitario, psicológico, económico y su salud general.

En los del tumor son la localización, estadio o nivel de diseminación, grado de diferenciación histológica, su agresividad y la presencia de metástasis.

Además de la accesibilidad, capacitación del personal para otorgar un diagnóstico acertado, tratamiento y seguimiento adecuados, así como los estudios de gabinete y los recursos propios del hospital.

Decisiones que salvan la vida

"El Seguro Social quería que esperara un mes y la verdad es que decidí actuar por otro lado, por amigos me atendieron en el Centro Oncológico de Durango, algunos médicos me dijeron que dejaron pasar mucho tiempo", señaló la entrevistada.

Sus hijos estaban pequeños y para no dejarlos solos todo el día, partía a Durango a las 4:30 horas de lunes a viernes y ya para las dos de la tarde ya estaba de regreso.

"Me aplicaron 50 radiaciones y otro procedimiento durante tres días, llamado braquiterapia, ya que terminaron me dijeron que estaba libre de cáncer", comentó.

Para Roberta Mijares fue una época difícil ya que, aunque no se le cayó el cabello, le salía grueso como un estropajo, pero el principal apoyo lo encontró en su familia, razón por la que se levantaba en la madrugada y por quien comía aunque no tolerara el alimento, ya que no quería que sus hijos la vieran enferma.