La muerte viaja también en avión rumbo a Guadalajara

La mayoría de los cuerpos son procedentes de Estados Unidos y en algunos casos llegan a esta ciudad para posteriormente ser enviados a otros estados cercanos.
Los cadáveres deben pasar por procesos dependiendo de las horas que viajará
Los cadáveres deben pasar por procesos dependiendo de las horas que viajará (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Si ha viajado en avión de regreso a la Perla Tapatía seguramente en más de alguna ocasión le ha tocado compartir el vuelo con algún cadáver sin darse cuenta, ya que todos los días 20 cadáveres en promedio arriban al Aeropuerto Internacional de Guadalajara Miguel Hidalgo, en su mayoría procedentes de Estados Unidos.

Los ataúdes son subidos a los aviones de aerolíneas comerciales de manera muy discreta, lejos de la vista de los pasajeros, esto para no incomodar a los mismos, aunque el área en donde los colocan del avión no está cerca.

Generalmente estas llegadas se realizan por la madrugada y con acuerdos de funerarias cuyos trabajadores son los encargados de retirar los ataúdes para entregarlos a sus parientes.

Repatriar a México a un connacional que murió en Estados Unidos y que tiene como último deseo ser enterrado en su tierra cuesta alrededor de 600 dólares más los gastos funerarios, algo así como 25 mil pesos.

Rebeca Rodríguez Huante, gerente general de Infinity casa funeraria, señala: “Será tan caro como depende de la ciudad o el país de donde nosotros tengamos que trasladar a esa persona fallecida, también incluye mucho la funeraria tenemos que ser honestos, pero básicamente de Estados Unidos, vamos de Los Ángeles aquí unos 15 mil pesos”.  

Alfredo Vielma es empleado de la misma funeraria, asegura que en promedio reciben cinco servicios por mes y que han recibido cuerpos desde lugares tan lejanos como China: “Nos han llegado de Europa, de Estados Unidos, incluso desde China, vienen con una preparación especial los cuerpos, inclusive cuando salen aquí mismo en el país se preparan especial entonces con mucha mayor razón”.

El cuerpo debe estar embalsamado, el ataúd totalmente sellado, empacado en una caja de cartón y sobre una tarima de madera.

“Una preparación normal te puede durar alrededor de una semana o quince días, un preparado especial se le ponen más líquidos especiales para que pudiera durar hasta un mes o más, tenemos embalsamados que pueden durar aún más meses”, narró  Alfredo Vielma.

Después el féretro es inspeccionado con una máquina de rayos x en el área de aduanas. “Es un trámite muy complejo desde que llega al aeropuerto, tiene que pasar por aduana, por una revisión especial para que no venga con ningún tipo de objeto y referente a la documentación más que nada son permisos ante el municipio, vienen copias de la acta de defunción, los permisos donde consta que sí viene preparado el cuerpo  y luego tramitar los permisos ante el municipio y la Secretaría de Salud”, detalló el empleado.

Quienes laboran en el departamento de paquetería de las aerolíneas comerciales tienen muchas anécdotas que contar, una de las empleadas narró que hace un par de semanas se encontró en un ataúd, escondido bajo un cadáver, un cargamento de fayuca, pero también se han localizado sudaderas, tenis y hasta películas piratas.