La muerte legal, figura en desuso

Cuando una persona desaparece, su vida legal sigue, y las deudas se incrementan, hay  pagos que la familia debe solventar, con la agravante de que muchas veces la víctima era quien proveía la ...
Consuelo Morales.
Consuelo Morales. (Marilú Oviedo/Archivo)

San Pedro Garza García

Pocas personas que tienen un familiar desaparecido aceptan que posiblemente esté muerto. Es por eso que nadie ha utilizado aún la figura jurídica que permite declarar fallecida a una persona cuando pasan seis meses de haber sido denunciada como desaparecida, señala Consuelo Morales, directora de Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (CADHAC).

En Nuevo León, este organismo tiene registradas a mil 54 personas desaparecidas.

“Los familiares de personas desaparecidas generalmente no van a pedir que los declaren muertos, ellos los buscan vivos, y confían en encontrarlos vivos, quieren que la búsqueda prosiga”.

Cuando una persona desaparece, su vida legal sigue, y las deudas se incrementan, hay  pagos que la familia debe solventar, con la agravante de que muchas veces la víctima era quien proveía la fuente de ingresos al hogar.

“Lo que hemos hecho es apoyarlos, negociando con Infonavit para el pago de la casa, cuando tienen un crédito pendiente, o consiguiendo que se les den becas al cien por ciento para que los hijos sigan estudiando”, dijo Morales.

Pero no se puede cobrar seguros de vida, por ejemplo.

Antes, para declarar legalmente muerta a una persona debían pasar cinco años desde el momento en que se le vio por última vez, pero a raíz de la ola de violencia  se legislaron algunas reformas legales que permiten ahora que esa muerte legal sea a los seis meses de la desaparición.

Esto permite hacer trámite como cobrar seguros de vida, solicitar la condonación de deudas ante el Infonavit, o seguros de estudios para los hijos. Sin embargo, nadie lo ha hecho efectivo.

La figura servirá para otros casos, como accidentes, incendios o siniestros donde no encuentren los cuerpos “pero que la gente sabía que ahí estaban, no en el caso de las desapariciones forzadas”.