Entre mosquitos y caracoles en el Dia Mundial de la Salud

Antonio Cruz López, decano de la Facultad de Medicina, habló sobre la transmisión de enfermedades a través de distintos organismos vivos
Los hábitos de limpieza son fundamentales para evitar la propagación de enfermedades por vectores.
Los hábitos de limpieza son fundamentales para evitar la propagación de enfermedades por vectores. (Foto: Especial)

Puebla

La salud no lo es todo pero sin ella, todo lo demás es nada, decía Arthur Schopenhauer para remarcar la importancia de tal atributo en el ser humano. Años más tarde, en 1948, la Organización de las Naciones Unidas formalizó la creación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ente máximo encargado de establecer las directrices y vigilar las tendencias mundiales en la materia y, posteriormente, proclamó el 7 de abril como Día Mundial de la Salud.

La temática de este 2014 "Pequeñas picaduras, grandes amenazas" hace referencia a la transmisión de enfermedades por vectores, es decir organismos vivos que transfieren enfermedades de una persona (o animal) a otra.

Al respecto, el doctor Antonio Cruz López, decano de la Facultad de Medicina de la UAP, explicó que entre los más populares vectores se encuentran los mosquitos, responsables de transmitir enfermedades como dengue y el paludismo; las pulgas, causantes de la peste bubónica, y diferentes tipos de garrapatas, chinches e incluso caracoles de agua dulce.

Un mundo de vectores

De acuerdo con el experto, existen aproximadamente un millón de especies de animales en el mundo, de los cuales el 85 por ciento son artrópodos (invertebrados con esqueleto externo), por lo que la cantidad de transmisores es muy amplia:

"Todos los artrópodos son transmisores y dependen de nosotros para sobrevivir. Las hembras son las que deben tomar sangre caliente de animales vertebrados, de acuerdo a su oportunidad, e incluso hay algunos que han dejado de picar animales para hacerlo exclusivamente al hombre".

A pesar de su vasta población, la distribución de los vectores no es uniforme, pues las condiciones climáticas benefician su proliferación en partes específicas del planeta.

"A los transmisores les gusta, como a todos los animales, la franja tropical de la Tierra, ubicada entre el Trópico de Cáncer y el de Capricornio, en la cual se ubican la mayor parte de los países africanos e incluso México. Por lo tanto, gran parte de las enfermedades son transmitidas en este espacio donde habitan millones de familias con altos índices de pobreza", explicó.

La parasitosis más común en el mundo es el paludismo o malaria. La especie de mosquitos que la transmite, llamada anofeles, habita en ciertos lugares que los condiciona, por lo regular a menos de mil 500 metros sobre del nivel del mar, altura ideal para su supervivencia.

Una vez infectada, la hembra del mosquito anofeles permanece así toda su vida transmitiendo principalmente dos tipos de parásitos: el plasmodium vivax o paludismo benigno, presente en América y el plasmodium falciparum, el único mortal y difundido ampliamente en África, abundó Cruz López.

Puebla: Ni en peligro, ni inmune

Según cifras oficiales, la incidencia de enfermedades transmitidas por vectores ha disminuido considerablemente, entre otros factores porque la ciudad de Puebla está a más de dos mil metros sobre el nivel del mar; sin embargo, en zonas como Izúcar de Matamoros, Chiautla de Tapia o Acatlán, se pueden observar algunos casos de paludismo benigno, debido a su clima y altitud.

La ausencia de mosquitos no significa que los poblanos sean inmunes a las enfermedades transmitidas por vectores. Por ejemplo, el Investigador explicó que hace algunos años en el municipio de Atlixco se detectaron numerosos casos de fasciolosis hepática, una enfermedad transmitida por un caracol pequeño de agua dulce cuyos huevos infectados son depositados en plantas, algunas de consumo humano como los berros.

"El parasito, llamado fasciola hepática, es un gusano plano de cuerpo segmentado que generalmente parasita a vertebrados superiores (burros, caballos, bueyes) pero que puede parasitar personas que se alimentan de plantas con quistes de fasciola".

Los quistes de fasciola pasan del intestino al hígado, dentro del cual hacen un túnel, periodo en el que hay fiebre y dolor. Cuando el parasito sale a las vías biliares no hay más dolor ni síntomas importantes, sin embargo el individuo queda parasitado y continúa arrojando huevos por varios años.

Recomendaciones generales

Para finalizar, el Parasitólogo mencionó que los hábitos de limpieza son fundamentales para evitar la propagación de enfermedades por vectores, por lo que acciones como bañarse y cambiarse de ropa diariamente, lavarse las manos conscientemente y mantener un entorno limpio, ventilado e iluminado, son indispensables, especialmente en zonas rurales.

Acerca de las medidas que permitan eliminar los inevitables mosquitos en la temporada de lluvia, Antonio Cruz López indicó que se debe evitar el estancamiento de agua en trastos viejos y mantener drenados y limpios lagos, lagunas y otros cuerpos acuáticos, así como evitar, en la medida de lo posible, el uso de insecticidas, por sus repercusiones ambientales.