Entre 8 y 9 millones padecen insuficiencia renal

En México solo hay 700 nefrólogos o médicos especialistas en riñón, que son muy pocos para la demanda, pues los padecimientos se detectan cuando ya están en una etapa avanzada
El Estado de México es una de las entidades que efectúa más trasplantes.
El Estado de México es una de las entidades que efectúa más trasplantes. (Iván Carmona)

Toluca

En México existen entre 8 y 9 millones de personas con insuficiencia renal. Entre 100 mil y 130 mil requieren diálisis y destinan un promedio de 250 mil pesos al año para tratar de mantenerse sin mayores complicaciones.

Las enfermedades renales se manifiestan con la presencia de proteínas en la orina, lo cual no se puede ver a simple vista. Generalmente, cuando se detectan ya están en una etapa avanzada pues la insuficiencia renal se clasifica en cinco grados; la quinta es cuando requiere de diálisis o trasplante.

En estas cinco etapas hay entre 8 y 9 millones de personas, pero muchas de ellas no lo saben. Lo ideal es que desde etapas tempranas acudan a un nefrólogo, lo cual resulta difícil porque en las etapas uno y dos la enfermedad no tiene síntomas visibles, en la tres y cuatro hay algunas molestias y la gente acude al médico hasta que el dolor se vuelve insoportable, que es generalmente cuando ya están en la quinta etapa.

En México solo hay 700 nefrólogos. "No son suficientes para la demanda que existe. Están los médicos internistas, que pueden atender también, pero hacen falta más" advirtió el nefrólogo Max Saráchaga, de Amgen México, una compañía dedicada a la investigación en Biotecnología.

RADIOGRAFÍA NACIONAL

Las enfermedades renales afectan a mexicanos de todas las edades, aunque hay una alta prevalencia en rangos mayores, donde se han acumulado daños por otras enfermedades como la diabetes e hipertensión, o por descuido. Es la tercera causa de muerte hospitalaria en el país.

De acuerdo con datos del censo 2012 del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en ese año se registraron 12 mil fallecimientos derivados de complicaciones por insuficiencia renal. La entidad con más incidencia fue el Estado de México, con mil 487, seguido del Distrito Federal, con 948; luego está Jalisco, con 920; en Puebla ocurrieron 756; en Guanajuato, 604 y en Nuevo León, 392.

También los altos niveles de colesterol y el lupus aumentan el riesgo de desarrollar insuficiencia renal crónica, en la cual ambos riñones pierden la capacidad de filtrar las sustancias tóxicas de la sangre.

La Secretaría de Salud señala que la prevalencia en México es de 40 mil casos nuevos cada año, con un alto porcentaje de riesgo de padecer esta enfermedad si solamente se toma en cuenta el número de personas con diabetes e hipertensión.

COSTOS Y TRATAMIENTO

La única opción cuando el riñón está muy dañado es recurrir al trasplante, pero no es una operación común ya que, entre otras cosas, resulta difícil encontrar un órgano compatible, no cualquier médico la lleva a cabo y es una cirugía costosa. Al año se realizan aproximadamente de 2 mil 500 trasplantes en todo el país, cuando realmente se necesita hacer al menos 15 mil, refirió el doctor Max Saráchaga de Amgen México.

El déficit es una constante en todo el mundo. En el Estado de México, una de las entidades que más trasplantes de órganos lleva a cabo, se tiene un conteo de 342 acciones de este tipo, de 2003 a 2012. De acuerdo con el Centro Estatal de Trasplantes, en ese lapso se hicieron 144 trasplantes de riñón procurados y 198 de riñón vivo.

En ese mismo periodo se recibieron 372 riñones de donantes y se enviaron 218 a otros estados donde pudieran existir personas compatibles para aprovechar el órgano. A cambio, se recibió un riñón de otra entidad en 2012.

"Al año se realizan aproximadamente 2 mil 500 trasplantes en el país, cuando se necesita hacer al menos 15 mil".


El doctor Max Saráchaga refirió que se trata de una enfermedad muy cara, no solo porque en muchos casos el paciente muere, sino por el costo del tratamiento, ya que no está incluida dentro del Seguro Popular, donde solo pueden ser tratados los menores de edad.

El Seguro Popular cubre 285 tipos de cirugías y mil 534 enfermedades, además proporciona 626 medicamentos, pero no las diálisis o hemodiálisis ni las cirugías de este tipo.

Otros casos son atendidos por el sistema de seguridad social, ya sea ISSSTE, IMSS o ISSEMYM, pero en ellos está menos de la mitad de la población, lo cual hace que muchas personas no tenga posibilidad de recibir un tratamiento gratuito.

Dependiendo del grado de la enfermedad y las consecuencias que ésta tenga, aseveró, es el costo. Quienes son sometidos a hemodiálisis llegan a gastar un promedio de 250 mil pesos al año. Hay casos, dijo, donde la hemodiálisis tiene que hacerse tres veces por semana de manera directa en el hospital, en donde permanecen entre cuatro y seis horas, y en ocasiones tienen que viajar a municipios alejados.

Los casos donde la diálisis se puede llevar a cabo en el domicilio del enfermo, a través de un aparato, permiten reducir el costo. Sin embargo, esta enfermedad trae consigo otro tipo de gastos porque el enfermo no puede trabajar y tiene otras complicaciones, pues necesitan que otra persona se encargue de sus cuidados y deben tener una alimentación adecuada, entre otros factores.

Los enfermos renales pueden desarrollar anemia, necesitan transfusiones, requieren medicamentos especiales y pueden tener fracturas y enfermedades cardiovasculares.

En la entidad operan unidades de hemodiálisis en el Centro Médico Adolfo López Mateos de Toluca, el Hospital Gustavo Baz en Nezahualcóyotl, el José María Rodríguez en Ecatepec, el Hospital General Maximiliano Ruiz en Naucalpan, el Hospital General de Tenancingo y están en proceso de construcción y adaptación en los de Ixtapaluca, Atlacomulco, Valle de Bravo, Cuautitlán, Amecameca y Texcoco, con los cuales sumarán 11 unidades.

LA INICIATIVA

El Día Mundial del Riñón es una iniciativa de la Sociedad Internacional de Nefrología y la Federación Internacional de Fundaciones Renales que este año invitan, vía twitter, a "empezar el día con un vaso de agua" para tener una hidratación saludable.

Esta medida forma parte de las ocho reglas de oro para mantener sanos los riñones: mantenerse en forma y activo, ya que reduce la presión sanguínea y los riesgos de la enfermedad; controlar regularmente el nivel de azúcar en sangre porque una de cada dos personas con diabetes desarrolla enfermedades renales.

"Una ingesta adecuada de líquido puede ser de dos litros diarios, pero depende del sexo, ejercicio, clima..."


Además es necesario vigilar la presión sanguínea, una de las principales causas del daño renal; comer sano y controlar el peso, ya que puede prevenir diabetes, daños al corazón y otras condiciones asociadas con esta enfermedad, donde se incluye reducir el consumo de sal, sodio y alimentos procesados.

El mantener una ingesta sana de líquidos de acuerdo con la condición de cada persona para ayudar a eliminar toxinas; no fumar, ya que esto retarda el flujo de sangre a los riñones y perjudica sus funciones; no tomar medicamentos sin receta médica de forma habitual, por el daño que éstas pueden causar si se toman sin control, y comprobar la función renal si se presenta uno o más factores de "alto riesgo" como es tener diabetes, presión alta, obesidad o familiares con esta enfermedad.

Este año la campaña señala que "los riñones envejecen igual que tú", con el fin de crear conciencia sobre la enfermedad, estimular el debate, el conocimiento y el desarrollo de políticas para aumentar la prevención y el tratamiento.

La campaña señala que "consumir mucho líquido ayuda a los riñones a eliminar el sodio, urea y toxinas, lo que implica un menor riesgo de desarrollar enfermedades renales crónicas".

Una ingesta moderada puede ser de dos litros diarios, pero ésta depende mucho del sexo, ejercicio, clima, condiciones sanitarias, embarazo y lactancia.