Casi tres mil personas sumó marcha en Jalisco por Ayotzinapa

La noche, en la plaza de la Liberación, se inundó con el ‘pase de lista´ exigiendo al gobierno entregar vivos a los 43 normalistas desaparecidos.
Participaron alrededor de tres mil personas.
Participaron alrededor de tres mil personas. (Alejandro Acosta)

Guadalajara

Bajo una luna imponente culminó esta noche la marcha que encabezaron cerca de tres mil personas en esta ciudad, sumándose a otros movimientos en protesta por la desaparición de 43 alumnos normalistas de Ayotzinapa, Guerrero.

El contingente partió a las 18:30 horas de la glorieta de La Normal y se fue engrosando a lo largo del trayecto, la mayoría eran jóvenes, estudiantes de la Universidad de Guadalajara, del Iteso, de otras escuelas, preparatorianos, normalistas, maestros, algunos jubilados, activistas de varios frentes, comerciantes y líderes. Mujeres que reclaman a sus propios hombres e hijos desaparecidos. Familias con niños, amos con sus perros. Ciudadanos de a pie.

Los manifestantes avanzaron sobre la avenida Alcalde de norte a sur rumbo al centro histórico de esta capital. “Vivos te los llevaste, vivos los queremos”, coreaban replicando el grito de reclamo varias cuadras. “Guerrero aguanta, Jalisco se levanta” y “¿Dónde están, dónde están, nuestros hijos dónde están?, eran otras de las consignas más repetidas.

“Estamos aquí para exigir justicia…  creo que lo que pasó con los normalistas es un ya basta de tanta violencia. Hoy fueron 43 estudiantes de Ayotzinapa, mañana podemos ser nosotros”, dijo Mayra Valdivia, egresada de Psicología, quien como muchos acudió vestida de negro y portaba una veladora. Otros llevaban copias con la fotografía de los desaparecidos. Marchó, la ex ombudsman de Jalisco, Guadalupe Morfín.

El profesor normalista Ismael Padilla inscribió en su ropaje negro la Justicia para Ayotzinapa crimen de estado y portó todo el camino una cruz con flores blancas atada a su espalda. Otra estudiante pintó sangre en sus ropas, símbolo de la barbarie cometida en Iguala la noche del 26 de septiembre.

Los manifestantes avanzaron a paso lento e hicieron paradas; a la altura de El Santuario guardaron cinco minutos de silencio sentados en el pavimento. Esta acción la repitieron al ingresar a la plaza de la Liberación, ya obscurecido. El silencio inundó por completo la plancha. Después hicieron el ‘pase de lista’ de uno a uno de los 43 estudiantes. No importa si era Luis Ángel o Everardo, el grito fue el mismo: “Lo queremos vivo”.

La actriz y activista Ofelia Medina leyó el pronunciamiento oficial que se ha hecho en otras marchas. Y después, bajo la misma luz de luna, el contingente se dispersó. En el centro de Guadalajara quedó el silencio.