REPORTAJE | POR SANDRA SOSA

“No nos interesa ni aunque nos regalen la concesión”

El recinto ubicado en el paseo del canal de la Cortadura sigue sin ser reactivado al 100%, situación que los vendedores locales consideran un punto negativo del lugar.

Mercado "Manuel Ávila Camacho".
Mercado "Manuel Ávila Camacho". (Jesús Jiménez)

Tampico

Ni productores locales ni artesanos quieren espacios en el mercado "Manuel Ávila Camacho", de Tampico. A los primeros se les benefició con concesiones pero no las han ocupado, mientras que los segundos señalan que ni aunque se las regalaran se irían para allá.

Para los artesanos de la bajada Juárez en la zona centro de Tampico, el Ávila no refl eja atractivo turístico y tampoco sería un negocio viable para la venta de sus productos elaborados a mano, pese a que fue construido con visión turística.

Carlos Hernández Pavón, representante del comercio artesanal, aseguró que "aquel mercado no funciona porque es inseguro y delcanal se despiden malos olores; ni los turistas ni la misma gente que es de aquí va para allá, por eso a nosotros no nos interesaría estar ahí ni aunque nos regalaran una concesión, nos quedamos en la bajada Juárez", enfatizó.

El Paseo de la Cortadura requiere mayor vigilancia por ser un sector inseguro, de tal forma que el mercado Ávila Camacho luce desierto, dijo uno de los pocos locatarios que existen, de nombre Víctor Hernández. Aunado a lo anterior, tampoco ha prosperado el otorgamiento de concesiones a productores locales, pues a pesar de que desde el año pasado se dio este benefi cio a un pequeño grupo de microempresarios, no han tomado posesión de sus espacios.

En la sesión ordinaria de cabildo número 43, celebrada en el pasado mes de diciembre, el regidor José Manzur Mafud, presidente de la comisión de Mercados habló de la creación de un grupo de 10 productores locales bajo la marca "Calidad Tampiqueña".

Hizo el planteamiento de que se les asignara un espacio en el Ávila Camacho y de esta forma promover y fomentar el crecimiento comercial, además de que cumplirían como cualquier otro locatario con sus obligaciones derivadas de la concesión.

Así, se aprobó darles lugar para la venta de sus productos mediante el pago de $8,200.00 de la concesión y la cuota mensual establecida a partir de enero 2015.

En esa sesión de cabildo, se dio a conocer que estos productores eran: "El Pan de Cada Día", de Ana Santiago Luis, elaboración y venta de pan artesanal; "Sukera Repostería", a cargo de Daniel Wong Martínez, elaboración y comercialización de productos de repostería pasteles.

"Las Dorias", propietario Laura Luz García, el giro es la elaboración de tortilla de harina y gorditas, a base de harina de trigo; "La Buena HS", propietaria Ana Alicia Hernández Solís, salsas caceras al aceite de cacahuate, ajonjolí y mixta. "Botanas Cruz", de Sonia Cruz Valdez, elaboración de botanas, cacahuate enchilado, garapiñado y mixto.

Así también "Kreatips", de Silvia Elena Morales Garza, siendo artesanías realizadas en papel, fomy, fieltro, reciclado, punto de cruz, madera, bisutería y diseños en invitaciones; "Creaciones D'Angel", de Angélica Wong Martínez, producción y venta de artesanías elaboradas en diferente materiales.

"Las Manos del Maestro" de José Antonio Luque Avilés, su giro es la venta y producción de joyería artesanal y accesorios elaborados en la corteza de coco; "La Gacela", a nombre de Guillermo Cortina Martínez, fabricación, distribución y venta de artículos en madera; "Arte Urbano", de Javier Ponce Rodríguez, elaboración de tejido en alambre y filigrana en escamas de diversos peces y carteras de piel de pescado.

En aquella sesión, el regidor Bonifacio Bandala Olivo, habló de la revocación de la propuesta al considerar que había incongruencia, pues habiendo tantos locatarios en el comercio informal sólo eran tomados en cuenta unos cuantos, desconociendo bajo qué criterio, lo cual le parecía injusto.

En entrevista para Milenio realizada el sábado 27 de junio de 2015, Bandala Olivo destacó que los productores locales en mención, no se han interesado en los locales del Ávila Camacho por diversas razones.

"Debido a la inseguridad no se arriesgan a vender sus productos, aunado a que el Canal de la Cortadura no tiene despegue turístico y no es rentable, quizá hasta dentro de 10 años se podría tener una auge turístico".

"Yo voté en contra de esas concesiones, era lógico que esos productores no se estarían instalando porque el canal de la Cortadura no ha detonado al cien por ciento y se ha caracterizado por la inseguridad, le falta difusión y la gente no lo considera rentable para el comercio, no estuve a favor porque no abrirían y así ha pasado", dijo.

El regidor, expuso que seguirá insistiendo porque se revoque la propuesta de otorgar las concesiones a este grupo de comerciantes, tomando en cuenta que existen necesidades en otros mercados del municipio porteño.

De acuerdo con el dirigente de los artesanos, Carlos Hernández Pavón, los turistas le piensan más de dos veces para visitar el Canal de la Cortadura y el mercado Ávila Camacho.

"Ni siquiera llama la atención el Canal de la Cortadura, pues no está ni dragado ni nada, es una infección lo que hay ahí", señaló.

En tanto, Víctor García, representante de los locatarios del mercado Las Tablitas, dijo que no fueron tomados en cuenta para el proyecto del mercado "Ávila Camacho", sin embargo a título personal refirió "Yo no me iría ni aunque fuera prestado, a un sitio donde no va la gente y no puede ser negocio para el turismo".

Por su parte, Víctor Hernández, locatario del Ávila Camacho, sostuvo que el hecho de que el lugar esté alejado del centro es un factor que no contribuye al movimiento comercial.

Mencionó que solo diez locales se mantienen abiertos, ya que no es la zona comercial que esperaban, además de que viven en incertidumbre porque no saben todavía cuánto van a estar pagando en realidad al ayuntamiento.

Comentó que la poca gente que aceptó formar parte del proyecto, no ha logrado abrir su negocio, porque no fue lo que esperaban y no conocían el área, que fue vendida como una buena zona comercial.

"Aquí estaba una persona que elaboraba productos a base de piel de pescado, pero no estuvo mucho tiempo, optó por cerrar y se fue, no aguantó el ritmo, no se vendía porque viene poca gente", concluyó.