Lucha el Corona por retomar su grandeza

El inmueble tiene 16 meses de operación y la actividad mejora día con día para volver a su mejor época, luego del incendio que lo consumió en mayo de 2014.
La fachada principal aun no ofrece una vista óptima para el inmueble, pues seis locales comerciales principales todavía no son ocupados
La fachada principal aun no ofrece una vista óptima para el inmueble, pues seis locales comerciales principales todavía no son ocupados (Víctor Hugo Ornelas)

Guadalajara

Con décadas de historia a cuestas, pero tan sólo 16 meses de operación en un nuevo inmueble, el Mercado Corona se aferra a su tradición para regresar a su mejor época y ser uno de los mayores atractivos en el centro de la ciudad, esto en medio de un camino en donde no se han logrado solventar los obstáculos y las deficiencias de comunicación entre locatarios y autoridad son claras.

El Corona sufrió su peor catástrofe la noche del 4 de mayo del año 2014, desde entonces, la polémica ha sido parte de este espacio, tanto durante el proceso de selección del proyecto para reconstruirlo, como a lo largo del desarrollo de la obra, el reparto de los locales comerciales y su reapertura, un conglomerado de situaciones que heredo la actual administración en cada uno de los nueve niveles de este edificio.

Finalmente el nuevo mercado abrió sus puertas de manera oficial el 6 de marzo de 2016 aunque con menos de la tercera parte de los comercios que lo conforman, pero los problemas no habían terminado, incluso algunos apenas comenzaban, como la ausencia de clientes, inundaciones en el sótano, goteras que generaban encharcamientos y otras dificultades.

Los comerciantes se han tenido que adaptar a nuevos espacios, algunos de ellos incómodos por su tamaño o ubicación, "yo vendo mochilas y el localito que me dieron ni siquiera mide un metro cuadrado, pero tampoco me dejan exhibir la mercancía en lo que es el pasillo, entonces o meto la mercancía o a la chica que despacha, pero las dos no se puede", señaló un comerciante del primer piso que explicó que antes del incendio del 4 de mayo de 2014, gozaba de una mejor ubicación en el mercado.

La inversión que tuvieron que realizar algunos comerciantes para adecuar sus locales, aunado a las bajas ventas con las que arrancó la operación el nuevo inmueble, llevó a muchos de los comerciantes a la desesperación, algunos comenzaron a dudar de que el proyecto pudiera funcionar, "francamente llegué a pensar en cerrar porque vendía más en la calle, las ventas eran muy malas la verdad; ya poco a poco los clientes que tenía me han comenzado a buscar y se acostumbran a este nuevo lugar donde me pusieron, pero todavía falta para que yo pueda decirte que mis ventas son buenas, aunque no lo niego, de a como empezamos a ahorita, ya mejoró mucho", añadió una locataria cuyo giro es la bonetería.

Al caminar por el Mercado Corona, en el primer piso el asalto al olfato es brutal, el aroma de bistec, adobada, chorizo y tripa, acompañan en cada uno de los pasillos, que junto a los espacios de jugos, licuados, lonches y sándwiches, acaparan gran parte de este nivel de planta baja, en el que se asoman algunas carnicerías y florerías como los negocios que les acompañan.

El bufete de fondas continúa en el primer piso uno, sin embargo, en este son la ropa, los accesorios y las boneterías lo que predomina en los pasillos, mientras que el ultimo nivel de comercios, son los productos naturistas y esotéricos los que se llevan el protagonismo y a su vez, quienes aseguran que mayor dificultad para adaptarse han tenido.

Los comerciantes de este último nivel no encuentran "el hechizo" adecuado para atraer a la cantidad de clientes que esperan, el problema es mayor para los están establecidos en las orillas ya que los visitantes suelen no hacer los recorridos completos por todos los pasillos, sino que en ocasiones se quedan con el que está a la vista y en eso, ni la santa muerte, elfos o duendes que se exhiben en estos locales, pueden ayudar.

La inestabilidad ha sido el distintivo que ha acompañado los 16 meses que han transcurrido desde la apertura del nuevo mercado, que en el mes de mayo pasado cambió de administrador y actualmente carece de representante de locatarios desde la renuncia a dicho cargo por parte de Gustavo Curiel en septiembre de 2016 por supuesta censura y represalias.

La fachada principal del Mercado Corona aun no ofrece una vista óptima para el inmueble por el hecho de que los seis locales comerciales principales aun no son ocupados, esto a pesar de que el proceso de adjudicación de los mismos ya concluyó en el plano administrativo y solo resta que los concesionarios de los mismos los equipen y pongan en operación para dejar atrás la imagen de obra negra en este nivel del mercado.

Atraer clientes, objetivo de todos los días

Desde que el Mercado Corona abrió sus puertas en 2016, hubo una relación que nunca se pudo desarrollar de manera armoniosa, la de los locatarios y el primer administrador del edificio, Xavier Herrera, quien fue relevado en mayo pasado por Oscar González, quien señaló que una de sus principales tareas que cada día lleguen más clientes al inmueble.

"Hay un proceso en la parte comercial, acostumbrar a los clientes de los locatarios a venir aquí, en la parte operativa estamos atendiéndolos con toda la disposición del mundo para solucionarles todos las situaciones que se presenten", indicó el funcionario que puede verse por los pasillos del Corona con una playera tipo polo con logos del gobierno municipal, una mochila colgada a la espalda y una tabla con un cuaderno bajo el brazo, donde registra cada una de las peticiones que le hacen los comerciantes, entre estas, las de mayor frecuencia, las relacionadas al mantenimiento.
"Para empezar tú crees que si las escaleras no sirven vamos a tener buena venta, aquí hay mucha señora ya grande que le cuesta trabajo las escaleras y no le saben picar a los elevadores", indicó el propietario de un negocio esotérico en el tercer nivel, aunque dicho reclamo, "es cosa del pasado", señaló Oscar González, quien aseguró que fallas en las escaleras y elevadores, son situaciones que ya no se verán en este lugar.

De acuerdo al administrador, cada semana acude personal de una empresa de mantenimiento para de esta manera contrarrestar las fallas que se habían presentado sobre todo en las escaleras eléctricas, también se atienden las goteras y otros problemas que van surgiendo por el uso del inmueble.

Otra de las quejas recurrentes tiene que ver con la promoción de los comercios ubicados en las orillas del inmueble, para tratar de dar solución, se han abierto las escaleras que anteriormente únicamente fungían como escaleras de servicio o emergencia, para de esta manera abrir canales de ingreso a los diferentes niveles del mercado y tratar de promover una mejor distribución de los clientes, lo cual les permita a los locatarios "ser vistos", además, existe un proyecto de crear un ingreso con rampas para que pueda ser utilizado por cualquier persona, incluso con alguna discapacidad, aunque esta obra se ha complicado debido a que el único lugar en el que podría instalarse es el costado de la calle Zaragoza, donde el municipio se han encontrado con algunos obstáculos por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia, esto derivado de las afectaciones que registró una finca de esta misma calle, que por su antigüedad, tiene valor histórico.

Para atraer nuevos clientes, la administración del Mercado apuesta al uso de la explanada frente al ingreso principal del Corona como sede de eventos culturales y recreativos, algo en lo que se busca involucrar a otras dependencias y organismos municipales, pues se han llevado a cabo presentaciones por parte de la dirección de cultura y hasta ceremonias de pesaje para eventos de box por parte del Consejo Municipal del deporte.

Hasta el momento los comerciantes dicen no poder medir sí estas acciones se han visto reflejadas en sus ingresos, aunque ya no es este el tema principal de las conversaciones entre los locatarios, que comienzan a tener una nueva preocupación, pues el mantenimiento y los eventos representan un costo y tal parece que ya no será absorbido por el gobierno municipal.

Cuando el Nuevo Mercado Corona abrió sus puertas, los locatarios fueron informados de que les sería condonado por un año el pago de la cuota de mantenimiento como una medida para apoyarlos en el proceso de adaptación, sin embargo, actualmente dicen desconocer el monto de esta cuota y temen que su cobro pueda ser retroactivo.

Un edificio que no se usa en su totalidad

Cuando el antiguo mercado se incendió, el proyecto del inmueble que los sustituiría incluyó siete niveles más de obra pública, cuatro de estos para estacionamiento, uno para incluir más locales comerciales y dos para instalar en ellos oficinas gubernamentales y una terraza para concesión a la inversión privada, sin embargo, estos últimos, mencionados, así como uno de los niveles de estacionamiento siguen sin uso alguno a más de un año de la apertura del inmueble.

Desde que inició la construcción del nuevo edificio, el ultimo nivel de sótano presentaba filtraciones de agua debido a los mantos freáticos, aun con ello, la empresa Afronta decidió seguir con la obra, colocar el concreto y tratar de rellenar los puntos en los que se detectaba la filtración de agua, pero nada de ello tuvo el resultado esperado y actualmente se ha declarado que dicho sótano así como sus 60 cajones de estacionamiento no serán utilizados, pues fueron declarados como perdidos, pero dicha merma económica fue absorbida por el gobierno municipal y no por la empresa, a pesar de que la decisión de seguir construyendo a pesar de las filtraciones de agua, fue de la constructora.

Y mientras el sótano se llena de agua, lo alto del mercado se empolva, las que supuestamente será oficinas administrativas se encuentran completamente vacías, y para la terraza de 3 mil metros cuadrados ni siquiera existe un proyecto definido para su uso, por lo que el mercado y su inversión de casi 500 millones de pesos, sigue quedando a deber y se mantienen las dudas sobre sí la construcción de un edificio de dichas magnitudes, fue o no un buen negocio para Guadalajara.

SRN