Locatarios intentaron arreglar los mercados

Esperaron respuesta del municipio, al no recibirla comerciantes se desesperan y actúan por su cuenta; fueron frenados.
Ya se ha desplomado en dos ocasiones la cimbra del pabellón “A”.
Ya se ha desplomado en dos ocasiones la cimbra del pabellón “A”. (Yazmín Sánchez)

Tampico

Luego de esperar mes y medio a que el municipio emitiera un dictamen del estado que guardan los mercados Juárez e Hidalgo, y no llegara, los 300 locatarios se desesperaron y contrataron un arquitecto y albañiles para comenzar obras de prevención, sin embargo Obras Públicas impidió los trabajos pues aseguró que era peligroso, lo que provocó la molestia de los comerciantes.

Todo empezó hace mes y medio, cuando se presentó el segundo desplome de la cimbra del pabellón “A” del mercado Juárez. Entonces las autoridades dijeron que era necesaria una nueva revisión del área, y un nuevo dictamen, independiente del que se había realizado en septiembre.

Tras la promesa llegó un cuarto incidente, justo en Semana Santa, y las autoridades aseguraron que ya se hacía la revisión de la estructura, y luego el seis de mayo cayó de nuevo otro pedazo de cimbra, esa vez Protección Civil clausuró el pabellón “A” del mercado Juárez.

Esta semana los oferentes del mercado acudieron con el arquitecto Abel Olvera, para que acudiera a revisar la loza de los mercados, él determinó que se tenía que demoler toda la loza construir otra nueva, sin embargo mientras que derrumbaba había que hacer una obra preventiva e instalar unos plásticos que contuvieran los pedazos que se estaban cayendo.

El jueves al mediodía llegaron los albañiles que comenzarían con la demolición de la loza, y la instalación de los plásticos, y justo cuando habían subido al techo, personal de la Dirección de Obras Públicas, comandado por el arquitecto Carlos del Castillo, detuvieron los trabajos.

El arquitecto, empleado del municipio, no quiso revelar el motivo de la detención de los trabajos, pues aseguró que no estaba autorizado, mientras que el administrador de los centros de abasto, Roberto Castillo, explicó que el motivo por el que no se permitió la ejecución de la obra fue porque es peligroso por estado que guarda la estructura.

“Vino la gente de Obras Públicas a valorar lo que estaban haciendo, yo avise que se comenzaron los trabajos, y se dio la instrucción que suspendieran la obra por los riesgos que se presentaban”.

Molestos los oferentes reclamaron su derecho a meterle mano al edificio que alberga su centro de trabajo pero las autoridades les aseguraron que esa era una labor de correspondía al municipio.

Ana Salas, quien encabezó el proceso de contratación del arquitecto particular, explicó que la medida no es otra cosa que un acto de desesperación, pues hace mes y medio que el municipio quedó de darles un reporte y una solución, hasta el momento no, ni una cosa ni otra.

“Lo vamos a hacer, porque el Ayuntamiento no tiene iniciativa, nosotros estamos dispuesto a pagar porque el Ayuntamiento no nos quiere echar la mano, los albañiles los tengo allá trepados en el techo, vino Obras Públicas y detuvo la obra, porque ellos no son partidarios que nosotros arreglemos”.