Detectan a menores que lideran pandillas dentro de primarias

Hay 54 casos con conducta antisocial en Madero que requieren atención especial.
Bullying
Los menores son agresivos e incluso violentos. (Milenio Digital-Archivo)

Ciudad Madero

En primarias públicas de Madero fueron detectados 405 niños con conductas agresivas o violentas como resultado de un programa social impulsado por el Congreso de Tamaulipas, de los cuales 54 estudiantes, marcan mayor comportamiento antisocial al ser líderes de "pequeñas pandillas".

"Por escuela estamos viendo en los cuartos, quintos y sextos nos encontramos cerca de quince casos (de niños con conductas violentas) en promedio", informó Nahum Hiram Ríos Lezama, director de la organización Padme Exploración Educativa, que es la responsable de haber llevado conferencias y realizado ejercicios conductuales en 27 escuelas de la urbe petrolera, así como a 3 mil estudiantes de ocho a once años.

Sin embargo, de los quince niños que en promedio requieren atención y apoyo emocional, "dos necesitan respaldo más especializado ya que presentan conductas más agresivas, son los que dirigen las pandillas dentro de la escuela".

Explicó el especialista que "son pequeños que tienen cierta tendencia a la agresividad porque lo viven en su casa", los cuales fueron detectados gracias al programa Pro Educación 2.0, el cual arrancó en enero del año en curso por el diputado Erasmo González Robledo.

"Tenemos conductas en los chicos de agresión física, porque ellos repiten todos los patrones, por eso les digo que esto es un problema social que se origina en las casas, los niños están observando ese patrón y lo repiten, no es tan culpable el niño, es a lo que nosotros vamos, realmente la culpa se encuentra en las casas", precisó el especialista.

Ríos Lezama remarcó que las conductas, actitudes y los problemas emocionales son detectados mediante la psicología como base, desde la forma en la que se expresan, la forma de comportarse y cómo es la relación con su entorno.

"Tenemos casos de hiperactividad que provienen por desintegraciones familiares y ahora sí que a nuestra organización alarma, que nos obliga a llevar a la segunda fase y que tiene que ver con llevar equipos a estos niños", precisó.

Al detectarse los casos de niños con problemas conductuales y el propio origen de los mismos, el segundo paso está basado en llevarle apoyo psicológico a cada uno de ellos, sobre todo a los que más marcado tienen la tendencia a ser agresivos.

"En la segunda fase del programa pro educación 2.0 vienen pláticas para los padres de familia ahora sí que manejando el mismo mecanismo que ya no es de prevención, si no intervención, que es lo que nosotros hacemos. Vamos a intervenir ahora sí en casos personales y a los que el gobierno esté dispuesto a trabajar con nosotros, entonces nosotros lo hacemos", puntualizó el director de Padme Exploración Educativa.