Era un ‘Ángel’ para las fiestas; una bala le arrancó la vida

Ángel Isaí González García, el jovencito asesinado en un camión urbano, era el promotor de reuniones, festejos y bailes con amigos, compañeros de escuela, familiares y vecinos.

Guadalupe

Su nombre era símbolo de alegría, liderazgo y amistad en el barrio de la colonia Nuevo Almaguer, de Guadalupe, en donde habitaba Ángel Isaí González García.

Era el promotor de las reuniones, festejos y bailes con sus amigas, amigos, compañeros de escuela, familiares y vecinos.

Víctima mortal de una bala dirigida a un policía, hoy lo recuerdan por sus dos grandes pasiones: estudiar y navegar en las redes sociales.

Tenía apenas 13 años y cursaba el segundo grado en la Secundaria 36 Escudo de Nuevo León, ubicada frente al Mercado de Abastos de Guadalupe, pero ya soñaba con romper el círculo de pobreza que le rodeaba.

Tal vez por eso tenía excelentes calificaciones y sueños adolescentes de “ser alguien en la vida”, según relata su abuela Raquel con el rostro triste y los ojos llorosos cuando abre la puerta de la casa de su nieto fallecido.

“Él me decía: ‘Abuelita, ya mero salgo y ya me deben algunos regalos porque voy muy bien, llevo muy buenas calificaciones en la escuela, porque quiero seguir estudiando para ser alguien’, así me decía, él era muy pegado a mí, siempre que tenía tiempo iba a visitarme y se pasaba allá unos días conmigo, todavía no entendemos lo que pasó”, dijo llorando doña Raquel al recordar a su nieto.

El pasado sábado, como todos los fines de semana, Ángel Isaí salió de su casa para visitar familiares. En ocasiones a su abuela Raquel, en la colonia La Campana y otras a su tía, en la colonia Los Fresnos, en Apodaca. Por eso a su familia no le pareció extraña su ausencia.

Pero la tragedia ubicó a su nieto la noche del sábado en el ángulo de tiro de un delincuente armado que huía a bordo de un camión urbano, y que al ser sorprendido por dos policías de proximidad de Guadalupe, no dudó en disparar a los uniformados.

Uno de los elementos resultó con heridas graves y su compañero sólo con rozones, pero Ángel Isaí recibió un disparo mortal mientras viajaba en el Ruta 2 sobre el que ocurrió la acción violenta.

Su abuela Raquel continúa hablando sobre Ángel Isaí. Resalta sus virtudes que ya destacaban a su corta edad: un niño estudioso, con ganas de superación y de sobresalir, con muchas ilusiones por ser alguien en la vida, pero desafortunadamente sacó la peor parte en la balacera desatada dentro del camión urbano.

Fue hasta el pasado lunes, primer día de vacaciones de Semana Santa y cuando el jovencito no llegó a su casa, que acudieron a presentar la denuncia ante las autoridades de Guadalupe, empezando así la búsqueda.


Sin embargo, la triste noticia llegó al ser notificados que Ángel Isaí era la víctima inocente de la balacera del sábado por la noche.

La vivienda se encuentra en un barrio poco favorecido, en la falda del cerro de La Silla en el 310 de la calle Las Lajitas, en la colonia Nuevo Almaguer, en donde Ángel Isaía habitaba con sus padres, Verónica García y Manuel González; ella, empleada del municipio; y él, operador de una retroexcavadora.

Hasta la tarde de este martes, ninguna autoridad municipal ni estatal se había acercado a la familia para brindarle apoyo, aunque fuera moral, por lo que ahora están en la incertidumbre de cómo harán para costear los funerales y la inhumación de su pequeño Ángel.

Ayer por la mañana, un grupo de amigas comenzó a pedir ayuda casa por casa en la colonia Nuevo Almaguer, organizando un “boteo” con la imagen del muchacho, a quien recordaron con cariño, pues era compañero y amigo de juegos, de bailes y de alegrías.

“Lo vamos a extrañar mucho, porque lo queríamos como a un hermano, era muy bueno y era el que nos juntaba a todas y todos para hacer un baile y que todos la pasáramos bien, por eso lo queremos mucho y no lo vamos a poder olvidar”, dijo su amiga Xiomara.

Luego las niñas colocaron un moño blanco en la puerta de su casa en señal de luto, así como algunas cartulinas con mensajes para el pequeño Ángel, además de pedir justicia a las autoridades y que la muerte de su querido amigo no quede impune.