Se queda con las ganas de subir a la rueda

Norma Abigaíl, quien cumplió sus 15 años, no pudo subirse a la megarrueda de la fortuna, ya que su vestuario no cupo en la cabina.
De todas formas, la quinceañera realizó una sesión fotográfica en el parque.
De todas formas, la quinceañera realizó una sesión fotográfica en el parque. (Ricardo Alanís)

Monterrey

Entre sus planes estaba bailar con su chambelán, disfrutar la noche que era toda de ella, recibir con alegría su salto de niña a mujer y subir a las alturas, pero esto último no lo pudo lograr.

Se trata de Norma Abigaíl Pérez Sandoval, quien este sábado cumplió sus 15 años y acudió al Parque Fundidora por la tarde, para tomarse fotos en distintas locaciones y subir a la novedosa rueda de la fortuna de 60 metros de altura, pero no lo logró.

A diferencia de cientos de personas que este sábado hicieron fila y disfrutaron de este atractivo recién instalado en el Parque Fundidora, la quinceañera se quedó con las ganas.

Desde las 16:00, la jovencita arribó acompañada de dos familiares y un fotógrafo para captar esas imágenes de este día especial, y qué mejor que desde el aire, sin embargo, a causa de la crinolina de su vestido azul no cabía por la puerta de la cabina y no pudo convertirse en la primera quinceañera que el día de su cumpleaños subiera a esta rueda de la fortuna.

Norma Abigaíl es vecina del fraccionamiento La Unidad, en Escobedo, en los límites con Monterrey, sitio donde también fue su fiesta.

“Hoy es mi quinceaños, hoy es mi fiesta, y va a ser allá en La Unidad, en Escobedo, ya había venido, hice mi videoclip aquí”.

La joven pensó en divertirse en una cabina VIP de la rueda de la fortuna, ¿por qué no?, si era su día, había que complacerla, se lo merecía, pero ni hablar, ya será para otra ocasión.

¿Por qué no te pudiste subir a la rueda de la fortuna?

“Por mi vestido, me hubiera gustado, sería ideal”.

 

¿Pero hiciste el intento?

“Sí, pero también está muy alto y me da miedo, pero como quiera, voy a venir otro día a subirme”, expresó.

Aunque batallaba para caminar por lo incómodo del vestido y el alto tacón de sus zapatos, e incluso dos mujeres jóvenes que la acompañaban iban descalzas, con zapatillas en mano, nada le impedía caminar por aquí y por allá, Norma estaba feliz.

“Me gusta mucho venir aquí, llevamos nada más 15 minutos, pero sí la rueda de la fortuna (es donde me he tomado fotos), también en el lago y aquí donde estoy y arriba, donde está el pasto”, dijo.

La gente que paseaba por el lugar, y hasta los que hacían fila para subir a la rueda de la fortuna, la observaban, alguno hacían comentarios sobre esta quinceañera, algunos la felicitaban a distancia.

Incluso se dio el caso de una pareja que le tomó fotos, aunque ella ni cuenta se dio, se trata de un matrimonio proveniente de la ciudad de León, Guanajuato, a la que le llamó la atención la presencia de esta joven.

“Se nos hace extraño, nos dicen que aquí es muy común que se tomen fotos en lugares así, pero está bien, sólo que se nos hace extraño, aunque es buena idea”, dijo la turista Gisela Quesada.

Para Norma Abigaíl, hasta este hecho era motivo de agrado, no había nada que le molestara en su día.

“Les llama mucho la atención, yo creo, porque se me hace que no hay muchos que vengan a tomarse fotos en los XV años o en las bodas, por eso me imagino que se me quedan viendo, pero está bien, está padre”.

La rueda de la fortuna de 60 metros de altura fue inaugurada este viernes por parte de la Corporación para el Desarrollo Turístico de Nuevo León, y se estima que acudan al menos 400 mil visitantes en unos ocho meses que estará en este sitio.

Se ubica a un costado de la Nave Lewis y cuenta con 42 góndolas con capacidad para hasta ocho personas cada una y es una de las de mejor tecnología del mundo.