CRÓNICA | POR PABLO REYES

“Es difícil cubrir una educación para los hijos”

El pescador dice que hace todo lo que está en sus manos por su familia.

Herculano ha enseñado a sus hijos las artes de pesca.
Herculano ha enseñado a sus hijos las artes de pesca. (Pablo Reyes)

Tampico

Una vida llena de retos es por la que ha pasado Herculano Escobar Rodríguez de oficio pescador desde hace 40 años, ya que a pesar de vivir en una zona de extrema pobreza, ha logrado sacar a su familia adelante con la venta de producto de mar.

Desde los 12 años, fue enseñado por su padre para ejercer la pesca en la laguna Champayán y el río Tamesí, actividad que le ha permitido solventar los gastos del hogar y la educación de sus hijos, aunque en la actualidad, la situación se vislumbra difícil por la baja producción.

A 13 kilómetros de la carretera y sin ningún tipo de servicios básicos, han logrado subsistir en su vivienda ubicada en el ejido Mata del Muerto, lugar en donde creció y aprendió a pescar luego de terminar la educación primaria.

A causa del alza en el costo de la gasolina para el motor de lancha y la baja producción, Herculano no tuvo los recursos suficientes para pagar la carrera de dos de sus hijos, mismos que aprendieron el oficio de su padre y ahora laboran con él.

El hijo más pequeño tiene la edad de 10 años y cursa la escuela primaria, por lo que su mayor anhelo es que pueda sobresalir como un profesionista al culminar una preparación universitaria.

Para lograrlo, no solo se desempeña como pescador, sino que también realiza actividades de siembra de chile, tomate, entre otros productos para obtener un ingreso extra.

"Dos de mis hijos ya hicieron su vida, están casados, pero tengo otro de 10 años, él está en primaria y aunque es difícil que podamos cubrir una educación de nivel medio superior y superior, haremos todo lo que esté en nuestras manos para que así sea".

Aclaró que de ninguna manera insinúa que el oficio de pescador es malo, sino que lo único que buscan es una profesión que mejore la calidad de vida de su hijo menor.

"Todos los que nos dedicamos a la pesca lo aprendimos de nuestras familias, es como una escuela que se va de generación en generación, desde niños se enseñan a andar en lancha con sus papás, este también es un trabajo digno".

Herculano a sus 52 años edad, menciona que sale a pescar de noche y parte de la madrugada porque es cuando hay una mejor pesca, sale hacia la laguna a las 21:00 horas y regresa hasta las 03:00 horas de la madrugada, solo alumbrado por la poca luz que emite el motor.

Durante el día, en compañía de su familia visita los ejidos ubicados en los márgenes del Río Tamesí para ofrecer su producto, aunque algunas veces ya se encuentra saturado de vendedores.