Fracasa la instalación de cinco maquiladoras en Pánuco

La mayoría de los servicios y la economía proviene de Tamaulipas ante la falta de fuentes de trabajo y esquemas que permitan la inversión.
Ante la falta de trabajo el municipio se volvió de los pocos empleadores.
Ante la falta de trabajo el municipio se volvió de los pocos empleadores. (Aristeo Abundis)

Pánuco

Las cinco maquiladoras instaladas en la zona del Norte de Veracruz, específicamente en los municipios de Pánuco, Naranjos, Tempoal y Pueblo Viejo, cerraron sus puertas hace más de 8 años, no se ha creado otro tipo de fuente de empleos y los norveracruzanos migran como primer opción al sur de Tamaulipas, y de ahí, algunos parten en búsqueda del sueño americano.

EN PÁNUCO SE VIVE UNA CERTIDUMBRE POR 6 MESES

Únicamente el ingenio azucarero tiene durante seis meses continuos espacios laborales para cientos de obreros, la minera Autlán y sus empresas, es la otra opción para trabajadores, pero en el caso específico de los profesionistas, tienen escaso margen de búsqueda en la región.

Estudiantes con aspiraciones a nivel profesional buscan en Tamaulipas universidades públicas; en el norte de Veracruz sólo Tuxpan tiene un campus de la Universidad de Veracruz y en más de 300 kilómetros hacia Tamaulipas, no existe una facultad de esta Universidad; los tecnológicos insuficientes, ante la gran cantidad de jóvenes que terminan sus estudios de preparatoria.

UN 30 POR CIENTO DE GENTE VIVE EN ZONA RURAL

Entre los municipios de Pánuco, El Higo, Tempoal, Pueblo Viejo, Tampico Alto y Ozuluama la región norveracruzana cuenta con más de 300 mil habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), que destaca también que un 30% de los habitantes vive en zona rural es decir más de 90 mil personas requieren de economía formal, desde el área rural, pero cuentan como única opción laboral el jornal diario, y buscan que el estudio de sus hijos los lleve a sobresalir.

Sin embargo al existir unas 25 escuelas preparatorias en la zona, la fuente educativa se reduce por falta de economía para emigrar a estos estados, pues la facultad universitaria más cercana de la Universidad Veracruzana está en Tuxpan; entre 200 y 300 kilómetros de distancia y sólo cuenta con carreras como Biología Marina, Veterinaria y Agronomía y de ahí, la siguiente sede está en el municipio de Poza Rica, con la desventaja mayor de distancia, mientras que hacia Tampico, Madero y Altamira los estudiantes pueden hacer trayecto diario de ida y vuelta.

SON 20 MIL ESTUDIANTES QUE SE QUEDARON FUERA

En este contexto educativo resalta el hecho de que todo el estado de Veracruz arrojó un total de 35 mil estudiantes de preparatoria que intentan ingresar para el próximo ciclo escolar a la Universidad Veracruzana, en cualquiera de sus sedes, pero la propia estancia educativa admite que sólo quince mil ochocientos setenta y un estudiantes lograron obtener un lugar en algunos de las cinco sedes o campus universitarios, lo que implica que casi 20 mil se quedaron fuera y que el 58% de los aspirantes no fue admitido.

Con estos números y de acuerdo a la división por regiones, un aproximado de 35 municipios del norte de Veracruz el campus de la U V en esta región, sólo aceptó 2 mil 558 nuevos estudiantes, que no alcanzan a cubrir ni a los egresados de los cinco municipios más al norte de la entidad.

En el ámbito laboral la zafra en Pánuco y El Higo da trabajo a al menos mil 200 obreros azucareros, a más de 3 mil 500 jornaleros agrícolas, y a poco más de 800 camioneros para el trasporte de la caña, suma a la que se le debe agregar; operadores de maquinaria, ayudantes entre otros.

Sin embargo, todo este universo de trabajadores entran en recesión a finales de junio cuando, termina la zafra y tiene posibilidad de nueva actividad, hasta el siguiente mes de diciembre, es decir, poco más de cinco meses sin certidumbre laboral, lo que implica buscar el en estado vecino otras oportunidades alternativas en tanto regresa la actividad de zafra.

De estas personas en recesión -aunque algunos prefieren las actividades de pesca, caza furtiva y agricultura de autoconsumo-, para esperar tiempos mejores, otros se convierten en comerciantes informales, que obtienen sus productos del sur de Tamaulipas para comercializarlos en esta región.