“Mi idea es llegar a EU, dicen que es muy difícil pero yo voy a luchar”

La hondureña forma parte de los 300 indocumentados que piden libren tránsito en México hasta cruzar el río.
Betzy Rosales Ruiz, migrante.
Betzy Rosales Ruiz, migrante. (Verónica Cruz)

Reynosa

De nombre Betzy Dinorha Rosales Ruiz, de 39 años de edad, ha recorrido ya durante cuatro meses territorio mexicano teniéndose que enfrentar a inclemencias del tiempo, enfermedades e inclusive delincuentes desde el mes de febrero que inició su aventura.

Ella es testimonio y víctima de ese maltrato que reciben los centroamericanos indocumentados; cuenta su travesía y lo difícil que ha sido dejar su país Honduras por ir en busca de una mejor calidad de vida.

“Las cosas no salen como uno quiere, tuvimos miedo porque en el tren nos encontramos con muchos ladrones y entonces decidimos viajar en autobús, pero ahí nos bajó la Migración, nos cobró un dinero por la salida y de ahí le dimos para Villa Hermosa, Tabasco, pero ahí también nos asaltaron y nos tuvimos que regresar a Ciudad del Carmen donde ni siquiera pudimos trabajar por nuestro origen por lo que decidimos irnos a Tenosique con idea de tomar nuevamente el tren”.

Entonces fue cuando por asares del destino se encontraron con la Caravana del Migrante que estaría en aquella ciudad ocho días y emprenderían su viaje hacia los Estados de la frontera norte, tal cual Betzy lo tenía planeado.

“Mi idea es llegar a Estados Unidos para poder ayudar a mi familia y dicen que es muy difícil la pasada pero yo voy a luchar hasta ver el final haber cómo se hace para cruzar”.

Betzy dejó en su natal Honduras a cuatro hijos, su esposo y sus nietos por ir en busca de solvencia económica para poder mantenerlos y darle otro rumbo al destino de su familia.

Sobre el trato que ha recibido durante su recorrido Betzy comentó que dentro de la caravana les han brindado protección, techo y comida.

“En las iglesias de cada municipio nos ayudan los padres, nos han dado los alimentos, nos dejan dormir en los albergues gracias a Dios”.

Aunque a Betzy se le ha ofrecido muchas ocasiones regresar a Honduras para que no siga sufriendo tanto por el recorrido como por no poder tener contacto con su familia, ella dijo no sentir miedo y está prepara para lo que venga.

“Ahorita otra vez nos dijeron que si nos queremos regresar, pero ¿dónde está la lucha que hemos hecho?, entonces mi esfuerzo y lo que he pasado, pues mejor no me hubiera movido, mejor hay que seguir luchando para adelante, ya no me da miedo” concluyó con su cara notoriamente entristecida.

Ella forma parte de los cerca de 300 integrantes de la caravana denominada “Víacrucis del Migrante”, que arribaron a Reynosa la noche del pasado jueves procedentes de Monterrey, con destino a la frontera con Estados Unidos.

Fue la mañana del viernes cuando en conferencia de prensa en el albergue Guadalupe, un grupo de migrantes centroamericanos encabezados por el padre Pedro Pantoja, asesor del grupo, manifestaron que el motivo de este movimiento es solicitar a las autoridades mexicanas libre tránsito por el país en su ruta hacia los Estados Unidos.

“Ellos luchan por la justicia para que en territorio Mexicano, en los municipios por los que pasan, estén libres de ataques hacia ellos”, comentó el padre Pantoja.

La caravana está siendo protegida por policías estatales y federales, aunque cabe destacar que desde el pasado 30 de abril el gobierno mexicano les otorgó un permiso de “libre tránsito” por 30 días que se estima recorrerán el país.

Posterior a la plática con los medios de comunicación, se ofreció una misa para pedir que quienes decidan seguir con su aventura logren llegar con bien a su destino y posteriormente al medio día marcharon hacia la Cruz del Migrante, ubicada en las riberas del río Bravo, frente al puente internacional Reynosa-Hidalgo.