Para una madre taxista es un reto “vivir del volante”

Por la edad que tiene, era la única opción que tenía para trabajar, después de que murió su esposo.
Los taxis rosas son manejados solo por mujeres desde hace 3 meses.
Los taxis rosas son manejados solo por mujeres desde hace 3 meses. (Archivo Milenio)

Reynosa

Para Bertha García el representar el papel de madre y padre a la vez ha sido difícil a raíz de la muerte de su esposo hace casi dos años.

Con dos niñas y un hijo, a sus 43 años, ha conocido la importancia y el valor de llevar el sustento a su hogar.

“Yo no nunca había trabajado, mi marido nos daba todo y el día que me enfrenté a no tener qué llevarnos a la boca decidí empezar a trabajar, pero eso fue muy difícil a mi edad y con tres hijos”, comentó.

Fue así que buscando una plaza laboral se enteró del proyecto que José Elías Leal proponía durante su campaña rumbo a la alcaldía de Reynosa y le fue dando seguimiento hasta que comenzaron las noticias de que se pondría en marcha una oportunidad de empleo para las mujeres y la cual les brindaría seguridad.

“Me llamó mucho la atención porque lo único que yo tenía en ese momento era el requisito de saber manejar y conocer la ciudad, investigué y fui a las entrevistas, realicé los trámites correspondientes y cuando nos avisaron que ya estaban listas las unidades que manejaríamos fue el día más feliz”, expresó Bertha con cierto tono de voz quebrada.

Ella, como las otras 14 operadoras que iniciaron con la Ruta Rosa, se han tenido que enfrentar a la discriminación por parte de los hombres que con ideas antiguas creían que el ser taxista solo era labor del sexo masculino.

“Al principio fue duro, las críticas, las burlas de los compañeros taxistas y sobre todo el miedo a que no fuera lo que esperábamos económicamente, sin embargo la confianza de la ciudadanía en las autoridades han hecho que poco a poco más mujeres busquen este transporte para su seguro traslado, haciéndolo un negocio rentable”, dijo.

En ese sentido Bertha aclaró que últimamente se ha suspendido de actividades a varias de sus compañeras tras la aseveración del líder de un sindicato de taxistas (del cual pidió omitir su nombre), quien asegura la ruta rosa no está cumpliendo con el acuerdo de trasladar solo mujeres.

“Es injusto, porque los hombres no quieren subirse a un taxi rosa por el simple hecho del color, solo que cuando nos pide el servicio una familia, creo que no podemos negarnos a que se suba el padre para solo llevar a su esposa e hijos, es cuestión de criterio nada más”.

En tan solo tres meses de estar al frente del volante en el taxi rosa, Bertha ha tenido que aprender a distribuir sus ingresos para poder sustentar su hogar.

“Cuando me va bien saco hasta 300 pesos ya libres para la casa”, ¿diarios? Se le pregunta... “Sí, pagamos 300 de renta y hay que dejar el tanque con gasolina”.

Con estas circunstancias Bertha tiene que juntar a lo largo del día al menos mil pesos, por lo que ha sido todo un reto “vivir del volante”.

“Ha sido una tarea difícil, todo un reto, pero las mujeres hoy en día estamos preparadas para llevar el rol de padre y madre”.

Como madre, Bertha debe trabajar por lo menos 8 horas diarias para llevar el sustento a casa, sin embargo si es necesario, explica, realiza jornadas extras que le permiten cumplir con las necesidades de sus hijos, quienes aún están en edad escolar.