“Se bolean a la carrera en casa”

Muy pocas personas lustran sus zapatos, es una tradición que se ha ido 'desgastando' con el tiempo.
La tradición de la boleada se ha perdido, a decir del representante de los aseadores de calzado.
La tradición de la boleada se ha perdido, a decir del representante de los aseadores de calzado. (Milenio Digital)

Tampico

Los boleros, siguen siendo parte de la vida cotidiana de todos los tampiqueños, sin embargo, ya no son tan recurridos como en sus inicios.

La profesión es muy común en muchos países en la actualidad. El sueldo ganado es muy variable pero es una proporción significativa del ingreso familiar, en especial si la persona está imposibilitada para trabajar en otro tipo de oficio.

Lo que era antes una tradición en el primer cuadro de Tampico, se ha ido perdiendo con el paso de los años, además de la economía que ha ido a la baja, situaciones que han propiciado que muy pocas personas opten por lustrar sus zapatos a los alrededores de las plazas.

Santos Torres González, representante de los aseadores de calzado, aseveró que las cosas ya no son como antes, cuando abundaba el trabajo para quienes se emplean de esta forma, por lo que viven al día con lo poco que reciben.

Dijo que en el peor de los días, se van a sus casas sin haber efectuado ni una sola limpieza de calzado, o tardan más de tres horas sin recibir ningún solo cliente y esto afecta directamente en los ingresos para gastos del hogar.

"Se está perdiendo la costumbre de la población, antes venían hasta en familia a la plaza y aprovechaban para bolearse o a los niños para que fueran a la escuela. Ahora están vendiendo una esponjita que saca brillo y ya nada más lo hacen a la carrera en sus casas, pero obviamente no es lo mismo".

Destacó que los aseadores de calzado cumplirán este año 92 años de brindar el servicio en la zona centro de Tampico, logró que pudieron cumplir debido a que se ha convertido en un empleo familiar y cada que alguien deja de trabajar por la edad, un familiar ocupa su lugar.

"Estamos trabajando como siempre lo hemos hecho, porque no tenemos otra cosa en que poder ocuparnos para sacar ingresos, ya la mayoría estamos grandes, no tenemos más que la pura secundaria, y en la actualidad ya piden preparatoria hasta para barrer y trapear".

Torres González, manifestó que están esperanzados de que con el pago de aguinaldos en el mes de diciembre y la afluencia que se espera durante el "Buen Fin", puedan obtener recursos extras para la cena navideña.

"Nosotros estamos bien organizados, ponemos nuestro esfuerzo para llevar algo a nuestras casas, en esta temporada ahora sí que aunque sea para conseguir la cena navideña o un regalito para los niños, algunos zapatitos, camisetita o un pantaloncito, lo que se pueda".

Tradicionalmente lo ejercen personas del género masculino y en lagunas ocasiones niños. Algunos ofrecen el servicio adicional de reparación de calzado y sastrería para ganar más clientes, mismos que con el paso del tiempo, también les dejan propinas.