Convive Pedro Pablo con billeteros de Lotería Nacional

El director de Lotenal compró dos series a doña María Luisa, experimentada vendedora.

Monterrey

A su avanzada edad, María Luisa, modesta y veterana vendedora ambulante de la Lotería Nacional, logró dar “machetazo a caballo de espadas” al venderle dos series para el sorteo de este viernes al director general de esa institución, Pedro Pablo Treviño.

La mujer, con más de 50 años de ejercer esa actividad, se acercó al funcionario al terminar una reunión con todos sus compañeros de aquí de Monterrey.

“Oiga, me dijo ahorita que me saludó que yo le daría la suerte, pues aquí tengo una serie, cómpremela”, y el aludido ni preguntó en qué número terminaba, sacó su billetera y pagó, pero le dijo que le diera otra serie.

La que ofreció la vendedora terminaba en 9, la que compró Pedro Pablo, en 3 y la repartió entre algunos amigos suyos.

En el Salón de Eventos del popular Mercado Juárez se celebró esa reunión a la que convocó el director general de la Lotería Nacional, institución que tiene 245 años de “hacer hogares felices”, en donde se sintió en casa, como es Monterrey, su ciudad y Nuevo León, su estado.

Durante el evento, los billeteros tuvieron la oportunidad de exponer algunas quejas, que más bien son procedimientos que ya son obsoletos.

Por ejemplo, dijo uno de los que habló que los incentivos se ofrecen de 16 cachitos en adelante, y los que venden 15, no los obtienen, eso se debe modernizar, expresó.

Otro más expuso lo del impuesto que pagan y es a través de cuotas según las ventas, sugiriéndole que sea mediante una cuota fija.

“No es justo”, dijo, “porque necesitamos contratar a un contador al que debemos pagarle y pues bajas el cero y no contiene”.

Surgieron los ocurrentes que dijeron al director de la Lotería Nacional que muy bien, muy bien con la Asistencia Pública, y advirtió: “¡pues que empiecen por nosotros!”, risas generalizadas, incluidas las de Pedro Pablo Treviño quien se sintió en familia.

El funcionario saludó de mano a todos y cada uno de los asistentes, inmediatamente después micrófono en mano dio su mensaje.

Finalmente recibió comentarios, los invitó para la foto del recuerdo rodeado de todos y el último tuvo que comprar dos series.

Al retirarse visitó el expendio 14 dentro de las instalaciones del Mercado Juárez.