Lonchera sana, lo que va en este regreso a clases

La prohibición de vender comida chatarra en las escuelas servirá de poco si la familia no se suma al esfuerzo para los escolares.
El gran conflicto para los padres es cuando los niños no están acostumbrados a una dieta saludable
El gran conflicto para los padres es cuando los niños no están acostumbrados a una dieta saludable (Especial)

Guadalajara

Que México ocupe el deshonroso primer lugar en obesidad infantil del mundo (OCDE, 2013) es una tragedia. Que las autoridades anuncien nuevas reglas en torno a la comida que niños y adolescentes podrán comprar en la tiendita escolar, una esperanza: el principio del cambio hacia una cultura alimenticia más saludable. Sin embargo, la prohibición de vender comida chatarra en las escuelas servirá de poco si la familia no se suma al esfuerzo para que los escolares no acudan en ayunas a la escuela y que el lonche sea un buen complemento de su nutrición.

“Antes de iniciar con la lonchera, hay que hablar del desayuno. Es la comida más importante del día y no es la excepción para los niños, pensar que dejaron de tener alimento ocho horas mientras durmieron y el cuerpo estuvo en un largo periodo de ayuno”, señaló el coordinador estatal de Nutrición de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Jesús Bañuelos Magaña, en entrevista con MILENIO JALISCO.

El especialista comentó que no debe dejarse pasar más de media hora, a partir de que los niños se levantan, para tener alimento en el estómago. El combustible con el cual arrancar la jornada. Se tienen estudios que demuestran que los niños que no desayunan tienen un rendimiento escolar más bajo, citó.

Un desayuno sano debe incluir todos los grupos de alimentos; frutas o verduras, cereales y leguminosas, alguna proteína y un poquito de grasa –que también tiene un papel en el buen desarrollo-, enumeró, tras mencionar que hay desayunos muy sencillos y prácticos de preparar, por lo que esto no debe ser un pretexto. Si bien, es cierto que se debe reorganizar la rutina para tener el tiempo suficiente para  desayunar “y que a la hora del ingreso a la escuela el organismo ya esté aprovechando los nutrientes”.

Un huevo revuelto a la mexicana, unas quesadillas de queso panela, o inclusive unos tacos de frijoles con queso de mesa, son algunas opciones de desayuno sano, que basta acompañar con un vaso de leche, yogur natural o jugo de naranja natural, recomendó el nutriólogo. Y añadió: “Las proporciones deben ser pequeñas, de acuerdo a la edad”.

Ya resuelto el desayuno, ahora sí hay que pensar en una lonchera saludable: aquella que supone pequeñas porciones de alimentos como refrigerio a media mañana y puede incluir frutas, verduras, oleaginosas como cacahuates, almendras o nueces naturales –sin sal- y alguna proteína.

****El gran conflicto para muchos padres es cuando los niños no están acostumbrados a esta comida sana. El consejo de Bañuelos es buscar las frutas y verduras de su preferencia y combinarlas, poco a poco, con otras que no lo son tanto. La presentación atractiva ayuda mucho: “no es lo mismo enviar una rebanada de sandía que verla en cubitos”, o bien, hacer gelatinas con frutas picadas.

****El coordinador estatal de Nutrición apuntó que no es recomendable enviar alimentos de rápida descomposición (si el tiempo para consumirlos es tres o cuatro horas después de salir de casa ya no estarán aptos) ni tampoco aquellos que requieran calentarse.

“Hay que recordar que debemos cuidar la higiene de los alimentos, enviarlos en moldes herméticos para evitar que se salgan, y preferir las loncheras que ayudan a conservan la temperatura”, apuntó.

Otra recomendación del entrevistado es que los niños puedan consumir su lonche con facilidad, para que les alcance el tiempo del receso, que en la primaria suele ser de media hora, en la cual seguramente también querrán jugar. En la secundaria los recesos son más cortos.

Por supuesto es importante evitar las frituras, galletas y otras golosinas industrializadas (que podrá consumir de forma espaciada) y como botana optar por palomitas naturales –no de microondas- o galletas integrales.

“No tenemos que manejar a los alimentos como recompensa”, alertó  el especialista, pues el niño va asociar los productos de alto contenido calórico y poco valor nutritivo –la comida chatarra- como premio y comerá pensando en obtenerlos el fin de la semana. “Es mejor incluirlos esporádicamente, cualquier día y no como condicionante de premio, ni quitarlos como castigo”, subrayó.

***La lonchera saludable “siempre debe incluir una botella de agua natural para generar el hábito de su consumo”, dijo el nutriólogo tras indicar que, si lo desean pueden enviar una segunda botella de agua con alguna fruta para acompañar los alimentos sólidos, pero debe prepararse con poca azúcar y ser una porción más pequeña –la mitad- que la botella de agua natural, para que no la sustituya. Y lo mejor es evitar por completo los refrescos, bebidas y jugos industrializados.

Jesús Bañuelos invitó a los padres de familia a que también adopten la costumbre de desayunar y que la alimentación saludable continúe en casa; y en caso de que un hijo padezca sobrepeso u obesidad “se acerque a un centro de salud con algún profesional de la nutrición para que su situación sea valorada y se les entregue un plan de alimentación adecuado a la edad, sexo y estado fisiológico del niño”.

Claves

La lonchera saludable

Puede incluir pequeñas porciones de frutas, verduras, oleaginosas (cacahuates, almendras o nueces naturales) y alguna proteína 

La presentación atractiva de frutas y verduras motiva su consumo

Evite alimentos de rápida descomposición y aquellos que requieran calentarse

Limite los productos industrializados. Sustituya por botanas saludables como palomitas naturales o gelatinas con fruta picada

Evitar refrescos y bebidas industrializadas, incluidas las que se anuncian ser reducidas en azúcar o light

Siempre debe incluir una botella de agua natural

 

Ejemplos de refrigerios

Como complemento del desayuno

Un sandiwch de panela o frijoles. Jícama y pepino picado. Agua de naranja

Pan integral con mermelada y una naranja

Ensalada de atún con verduras y una cucharadita de mayonesa, con galletas integrales. Una manzana 

Un yogur con fresas y cereal. Agua

Una empanada de pollo. Sandía en cubitos

Una taza de palomitas. Jugo de frutas naturales 

Un huevo duro. Zanahoria rallada con limón

Una manzana, un puñado de nueces, una cajita de leche descremada

Fuente: Coordinación Estatal de Nutrición. Secretaría de Salud Jalisco.