REPORTAJE | POR DANIEL HERNÁNDEZ

“El niño localizado pudo regresar a Tlacotepec, pero no quiso hacerlo”

Corte de caña: el único ingreso fijo que obtienen pobladores

El presunto explotador de menores vivía en una de las zonas marginadas del municipio, donde el único servicio era el agua potable, el cual ya ha sido suspendido y no hay posibilidades ni oportunidades laborales

Puebla

El presunto explotador de 11 menores poblanos en Morelos vivía en una choza de lámina ubicada en la comunidad de Palo Verde, identificada como una de las más pobres del municipio de Tlacotepec de Benito Juárez, donde el único servicio con el que cuentan es el de agua potable aunque desde hace dos meses fue suspendido.

De los 11 menores que fueron rescatados, 10 son originarios de Palo Verde y todos son familiares, pero ninguno se encuentra en la comunidad, pues fueron a Morelos a declarar sobre los hechos.

Los habitantes se sostienen de los viajes de trabajo que hacen a la zafra de la caña, eran llevados por Paulo Ambrosio López, quien fue detenido por el Mando Único de Morelos acusado del delito de trata de personas.

Fue capturado luego de que una mujer, originaria de San Marcos Tlacoyalco, denunciara que su hijo era explotado laboralmente en un campo agrícola de Yautepec, Morelos; el menor era buscado desde diciembre, lo que derivó en el operativo de rescate de los menores el lunes pasado.

Sin embargo, Juan Ambrosio Victoria, primo del detenido, narró a Milenio Puebla que aproximadamente desde hace cinco años van a cortar caña y tratan de estar el mayor tiempo posible, pues es el único ingreso fijo que tienen.

Explicó que el pago es por estajo y que un trabajador hábil puede obtener hasta mil 800 pesos por semana, en su caso gana entre 900 y mil 200 y rechaza tajantemente que los obliguen a trabajar en el lugar.

Ambrosio Victoria señaló que las condiciones en las que viven no son diferentes a las de su casa, incluso se siente mejor allá:

“Pues es como acá que tenemos nuestros petates con cobijas, pero allá sí hay cuartos separados, acá duermes, pero con tus hermanos”.

La comunidad está prácticamente vacía, señala que la mayoría salió a Morelos para tratar de apoyar a su primo pues si se acaba el trabajo no sabrán que hacer.

Consideró injusta la detención de su primo, pues dice que si en verdad fuera un explotador viviría en una casa lujosa, además entre los supuestos rescatados incluso se encontraba su hermano, e indicó que el menor que fue localizado por su madre se fue por voluntad propia y que aunque pudo regresarse no quiso hacerlo.

Aseguró que durante las jornadas laborales, su primo compraba comida para ellos los domingos y les dejaba jugar o descansar.

Incluso, comentó, él ya tenía planeado irse a trabajar la próxima semana pues en su comunidad no hay dinero, no hay trabajo y tampoco con quién convivir, pues todos los jóvenes siguen en Morelos en espera de que se puedan reincorporar al trabajo.

En su comunidad sólo se dedica a cuidar a sus chivos y en trabajos de dos o tres días por semana que puede encontrar ocasionalmente en Tlacotepec.
Aunque Palo Verde no está a más de 20 kilómetros de la cabecera municipal, tiene 83 habitantes,  no tiene accesos pavimentados, la tierra sólo les permite sembrar maguey y nopales, y no hay fuentes de empleo ni lugares para divertirse o realizar actividades culturales.

Milenio Puebla trató de hablar con la madre del menor que denunció que su hijo era explotado; sin embargo en su domicilio no fue localizada.

TLACOTEPEC HECHO BOLAS

Ante los hechos, la administración del alcalde Pablo Pérez Maceda no sabe qué fue lo que paso y entre sus funcionarios y regidores, a pesar de que incluso ya recibieron oficios de la Policía Ministerial, no conocen el paradero de los menores.

Al intentar buscar al edil para saber si había algún tipo de apoyo para los menores que regresaron de Morelos, primero se aseguró que sería el secretario general quien tenía la información, luego que era el regidor de Gobernación quien aseguró que tampoco tenía datos y que no haría declaraciones porque tienen problemas políticos con el presidente auxiliar de San Marcos.

Los servicios en la presidencia aún no funcionan pues aún siguen con los trámites del proceso de entrega-recepción.
Mientras que el presidente auxiliar de San Marcos Tlacoyalco, Braulio Varillas, se negó a dar información sobre los hechos con el argumento de que estaba enojado, según afirmó su secretaria.

"El pago máximo que reciben los hombres en el corte de caña es de hasta mil 800 a la semana, siendo el mínimo 900 pesos”