CRÓNICA | POR SERGIO SÁNCHEZ

"Me llena más de energía para seguir con su terapia”

Huracanes en CRIT Altamira

La quinteta del equipo tampiqueño asistió esta mañana a las instalaciones del Centro de Rehabilitación Infantil Teletón, donde convivieron con los niños que ahí reciben su terapia.

Lupita observa a los jugadores de Huracanes, momentos antes de convivir con ellos
Lupita observa a los jugadores de Huracanes, momentos antes de convivir con ellos (Yazmín Sánchez)

Altamira

Mientras espera el momento de entrar a su terapia, Lupita sale corriendo de la sala de espera tan pronto escucha que ha llegado el equipo de baloncesto profesional Huracanes de Tampico, al Centro de Rehabilitación Infantil Teletón Tamaulipas.

Su madre la observa, porque a pesar de la discapacidad de su hija en sus extremidades, no duda para nada en salir corriendo a ver a los "gigantes" jugadores del equipo de baloncesto que han llegado al Centro de Rehabilitación, primero a sacar una sonrisa y colaborar con la noble labor que en este lugar se realiza con cientos de niños de Tamaulipas y la región.

Lupita es una niña de 9 años de edad, de piel morena, de ojos encantadores, extrovertida y muy divertida "la semana pasada vinieron unos payasos y se portó igual, los saludó, les dio besos... eso me llena más de energía para seguir con su terapia", dice su madre mientras la pequeña se abre paso para llegar con los jugadores.

Mientras tanto Lupita saluda a Miguel Ayala, luego sigue con Anthony Fuqua y a Omar Quintero le da un beso, aprovecha el instante para tomarse la foto con el equipo. La pequeña niña está feliz porque así como a ella, los deportistas también llegaron a ver a otros niños que llevan sus terapias que día a día hacen su mejor partido por alcanzar algo más que un triunfo, su plena rehabilitación.

"Tenemos un compromiso con la sociedad, creo que venir aquí (CRIT) les hacemos un día diferente a los niños, nos hace un día diferente a nosotros, nos ponen los pies en la tierra de cómo debemos ver la realidad", hace una pausa para saludar a Jorgito que se encuentra en su silla de ruedas "así que al igual que ellos, nosotros tenemos que echarle ganas para salir adelante en cada situación".

Se toma la foto, lupita sonríe y así como llegó corriendo se retira, pero ahora con una sonrisa más amplia, pues pudo hacer realidad uno de sus sueños, conocer y saludar a esos hombres muy altos de estatura... se despide diciendo adiós con su mano y repartiendo besos de ternura, ha llegado la hora de entrar a su terapia, misma que de hoy en adelante será una de las que más existan en sus recuerdos.