CRÓNICA | POR PABLO REYES

“¿Llamaron al 066?, siempre nos dicen todo bien tarde”

La mujer solamente salió de su hogar para hacer una llamada telefónica, sin imaginar el infierno que la acechaba.

Una hora después de la llamada de auxilio arribaron los elementos.
Una hora después de la llamada de auxilio arribaron los elementos. (José Luis Tapia)

Tampico

Una actividad simple como hacer una llamada telefónica, se convirtió en una pesadilla para la señora Esther, al ser víctima de robo e intento de violación, sin que las autoridades de seguridad detuvieran al responsable, con el argumento de que los operadores del teléfono de emergencias del C-4 (066), tardaron más de una hora para pasar el reporte.

Todo comenzó cuando la mujer quien reside a bordo de la carretera Tampico-Mante, a la altura de la zona conocida como la "Curva Texas", salió a la calle con su teléfono celular.

Eran las 22:00 horas de la noche, los elementos de la Policía Estatal Acreditable y los Policías Militares, estaban haciendo sus recorridos diarios a lo largo de esta importante arteria en caravana de tres unidades.

Confiada del buen alumbrado y de que esta es una de las avenidas más transitadas en la zona, Esther permaneció afuera de su hogar durante varios minutos, sin percatarse de que un sujeto la había estado observando.

Fue en un abrir y cerrar de ojos, cuando una persona desconocida se acercó rápidamente y la tomó por el brazo, para posteriormente arrebatarle el teléfono celular en un pasillo que da hacia la casa de sus vecinos.

Estaba muy asustada, pero tuvo las fuerzas para forcejear con el agresor, a pesar de que éste le propinó dos golpes en el estómago. Luego de esto, el peligro se empezó a incrementar, cuando el libidinoso sujeto intentó desprenderle el pantalón.

"Te voy a violar" era lo que repetía una y otra vez, mientras su víctima intentaba detenerlo. Al no poder controlar la situación, gritó lo más fuerte que pudo a sus vecinos.

La voz desesperada de Esther causó alerta entre los que habitaban en ambas viviendas, quienes salieron de manera inmediata para ver qué era lo que ocurría.

Al saber que no podría cometer este acto ilícito, el delincuente la aventó sobre la pared para darse a la fuga corriendo, enseguida fue seguido por los hombres que salieron de las viviendas, pero no pudieron darle alcance por la ventaja que llevaba.

Para brindar apoyo a la víctima, se congregaron las familias que residen en la misma arteria. Esther se encontraba llorando y con un fuerte dolor en la cabeza después de la caída.

Uno de los presentes tomó su teléfono móvil y marcó al teléfono de emergencias (066), en donde con toda la calma del mundo, la operadora comenzó a realizar una serie de preguntas, sin dar agilidad al reporte que deben de recibir los elementos de seguridad.

Después de tardarse más de 5 minutos en cuestionar a la persona, la operadora refirió que tenía que ser la afectada quien narrara el hecho, para darle continuidad a este procedimiento.

Con miedo y llanto, Esther comenzó a explicarle a la señorita del C-4 sobre lo que sucedió. Hablaba entre cortado porque todavía se encontraba en shock por lo sucedido.

"Una unidad se trasladará al lugar, el día de mañana tiene que trasladarse al campanario para establecer la denuncia correspondiente", es lo que le dijo la operadora a más de 10 minutos del hecho.

Un grupo de 5 hombres se quedaron en la banqueta para esperar la llegada de los elementos de seguridad. Por el lugar pasaron tres grupos de soldados, por espacios de 15 a 20 minutos; en todas esas ocasiones, le hicieron señas con las manos para que se detuvieran, pero solamente se les quedaron mirando y siguieron su camino.

Fue hasta una hora más tarde cuando llegaron oficiales de la Policía Estatal Acreditable para tomar los datos. Al ser cuestionados por la tardanza de su arribo, expresaron que el C-4 apenas les había pasado el reporte.

"¿Llamaron al 066? Ahí siempre nos dicen todo bien tarde, lo que deben de hacer es hablarnos directo, en el momento en que solicitan nuestra presencia, acudimos instantáneamente, las preguntas se dejan para después".

El oficial dijo comprender que en una llamada de emergencia, primero se debe de actuar y luego hacer los protocolos, porque de eso puede depender la seguridad de una persona.

Después de que Esther describió a su agresor, la Policía Estatal aseguró que revisaría las calles aledañas para dar con su paradero y después se retiraron del lugar, quedando impune este hecho violento, además de que el delincuente sigue en libertad.