Retrasos en la línea 3 del tren por inconformidades de los colonos

Muestran su oposición en contra de la tala de árboles y el uso de camellones. 

Guadalajara

Pese a que hace días el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval Díaz diera a conocer los motivos del retraso en las obras de la línea tres del tren ligero, Miguel Cervantes, encargado del sistema de información de SITEUR mencionó que colonos y vecinos de las zonas afectadas muestran inconformidades que dilatan aún más la construcción.

Por lo menos serán tres años más en los que seguro surgirán nuevas molestias y quizá “trabas” para la construcción de lo que ya es un hecho en nuestra ciudad: la línea tres del sistema de transporte eléctrico urbano, por lo que a los ciudadanos solo nos restan dos opciones: nos adaptamos o proponemos soluciones que agilicen la obra.

En este sentido, el funcionario Miguel Cervantes mencionó que aún no tienen establecido la reubicación de las estaciones -que por motivos de ductos de Pemex y tuberías, no se pudieron instalar en el lugar planeado-.

“Desde el inicio del proyecto se establecieron las distancias correctas entre una y otra estación, pero una cosa es la precisión y otra que técnicamente sea realizable y si a eso le sumamos las manifestaciones y quejas que los vecinos hacen, los plazos se alargan más. El gobierno por cada propuesta de instalación negocia con los colonos para que no existan oposiciones, -por lo menos un mes por cada conciliación-, en eso estamos ahorita y por lo mismo no podemos dar con exactitud los domicilios de las estaciones“, dijo, después de aclarar que del plan inicial, su intención es recorrer de 60 a 80 metros la ubicación de las estaciones.

Vecinos y locatarios de Zapopan expresaron para Milenio Jalisco su opinión; la mayoría concordaba en el temor a que sus fincas sufrieran daños.

“Serán por lo menos dos años de ruidos estruendosos, tierra y tráfico que perturba nuestra tranquilidad. No es como que sea tan fácil aceptar vivir así por un tiempo considerable, además tememos que por las excavaciones nuestras casas se vengan abajo”, señaló la señora Irma.

“La conciliación que nosotros queríamos era que respetaran los camellones con jardín -que son parte representativa de las calles del municipio- y ya es obvio que no se hará. Ahora veremos si lo que hacen, realmente vale la pena”, indicó Sarah Plasencia.

Miguel Cervantes explicó que se vienen las partes más complejas de la obra, por lo que esperan el apoyo y comprensión de las personas para que la obra pueda desarrollarse a plenitud.

“Vamos en la perforación del túnel de la Glorieta de la Normal para que salga en Plaza de la bandera. Cuando tengamos que cerrar de Eulogio Parra a Revolución seguro se vendrá otro caos, ojalá y las personas entiendan que en unos tres años las desviaciones y crisis que se susciten habrán valido la pena”, finalizó Miguel Cervantes.