Con limitaciones operan los Institutos de la Mujer

En el sur de Tamaulipas, sólo Tampico atiende la política de equidad de género con un organismo a nivel de dirección; en Madero y Altamira no tienen un presupuesto propio.
Pese a sus carencias, los Institutos de la Mujer atienden a un gran número de personas.
Pese a sus carencias, los Institutos de la Mujer atienden a un gran número de personas. (JOSÉ LUIS TAPIA)

Tampico

Dos de los tres Institutos de la Mujer en la zona, operan sin un presupuesto propio. Uno de ellos, carece de psicólogos y abogados y los otros dos no tienen suficiente personal para brindar atención integral al género.

Solo el IM de Tampico, tiene nivel de dirección; los de Madero y Altamira dependen de secretarías del ayuntamiento y tienen por tanto, más limitaciones.

De acuerdo con la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), los ayuntamientos están obligados a tener instancias que trabajen para lograr la participación igualitaria de hombres y mujeres en la solución de los problemas locales de toda clase, sociales, económicos y políticos.

En una búsqueda realizada en las páginas de Internet de los municipios, así como en el periódico oficial del estado, el Instituto de la Mujer en Tampico tiene un presupuesto de 2 millones 604 mil 407 pesos, que, comparado con el gasto anual que tendrá el municipio en 2014 por 868 millones 587 mil 529 pesos, representa el .29 por ciento.

Del gasto asignado, 1.7 millones se va en sueldos, 828 mil 111 pesos a servicios generales y 27 mil 573 pesos a materiales y suministros.

A diferencia de Tampico, no es posible conocer el recurso asignado al Instituto de la Mujer en Madero y Altamira, ambos dependientes de la Secretaría de Desarrollo Social y Humano de sus municipios.

Estos dos últimos municipios solo transparentan su presupuesto global estimado para este año, por un monto de 532 millones 805 mil 663  y 632 millones, 690 mil, respectivamente. En su portal de información pública, no desglosan el gasto por secretaría.

Tampico tiene mayor personal. En su organigrama se observan la directora, Tita Eugenia Pérez Gallardo Montemayor, la subdirectora Silvia Herrera Guevara y las jefas Adriana Ofelia Mota Rodríguez, de Capacitación e lleana Andrea Correa Hernández, administrativa.

Asimismo, una jefa de área, un coordinador jurídico, un coordinador psicológico, una encargada de gestión social, un auxiliar jurídico y cinco instructoras.

El organismo en Tampico, cuyas nuevas oficinas sde ubican en Leandro Valle 1313, colonia Allende, brinda atención psicológica y asesoría jurídica gratuitas.

“Apoyamos a la mujer para que pueda reforzar su autoestima, recuperar su valor y salir adelante por ella misma, porque cada vez hay más hogares donde ella es quien lleva el sustento al hogar”, señala la titular del IMT en Tampico, Tita Pérez Gallardo.

“Tenemos dos psicólogas y dos abogadas, nunca va a ser suficiente el personal, pero no solo los atendemos aquí en la oficina, vamos hasta donde se dan los cursos, mismos que se triplicaron porque empezamos con 40 cursos y aumentaron a 125, contamos con 70 maestras voluntarias”.

Entre estos cursos, se imparten clases de repostería, cocina, belleza, uñas, repujado,  corte y confección, tejido, manualidades, moños y diademas, pintura en tela, pintura en madera, piñatas primeros auxilios, pasta francesa, plumas decoradas; la alumna deberá cubrir únicamente el costo del material. El 4 de julio egresaron 500 alumnas.

“Apoyamos a la mujer para que pueda reforzar su autoestima, recuperar su valor y salir adelante por ella misma, porque cada vez hay más hogares donde ella es quien lleva el sustento al hogar”.

ALTAMIRA, EL MAS LIMITADO

El Instituto de la Mujer en Altamira no opera adecuadamente, solo posee un reducido cubículo y carece de empleados, su directora es la única persona que ahí labora.

Tampoco tiene línea telefónica propia, abogados ni psicólogos. Además le hacen falta voluntarias para impartir los diversos cursos de capacitación para que las mujeres puedan generar un ingreso y ser independientes.

Sin embargo, se prevé que estas carencias serán menores una vez que entre en funciones el Centro Regional Itinerante de Atención a la Mujer que funcionará en la colonia Jazmín de este municipio, y que de entrada contará con dos abogadas, una psicóloga, una trabajadora social y una coordinadora.

Y es que recientemente, la dependencia sufrió recorte de personal, quedándose sin dos secretarias. Aún en medio de sus carencias, se han llevado talleres a diversas comunidades rurales como El Fuerte y Lomas del Real, con apoyo del gobierno del estado.

La directora del IM en Altamira Carmen Lagos, señaló que ese centro regional les brindará apoyo a los institutos de la mujer de Altamira, Madero y Tampico.

“No hemos dejado de trabajar, no tenemos personal asignado pero cuando lo requerimos nos apoya una psicóloga del DIF y viene un abogado enviado por el secretario ejecutivo; incluso en vacaciones estuvimos dando pláticas y en los cursos de repostería ahorita nos está apoyando la coordinación de proyectos productivos a cargo de Zoyla Mendoza, que es parte de la Secretaría de Desarrollo Humano cuya titular es Griselda Carrillo”.

Señaló que también acuden a los miércoles ciudadanos, en donde atienden un promedio de 30 casos.

EN MADERO

En Madero el personal también es limitado, solo cuentan con una psicóloga y dos asistentes de la misma y para brindar atención jurídica se envían a las personas a dos despachos jurídicos que ofrecen servicio a bajo costo, no a los bufetes gratuitos porque “terminan siendo más caros que los servicios particulares”.

La directora no tiene una oficina propia, ya que su espacio lo cede a la consulta psicológica para proteger la privacidad del paciente.

Hay también dos abogadas, una encarga de gestión social, una coordinadora de salud, una trabajadora social y una secretaria.

En el Instituto de la Mujer se ha atendido a un promedio de 1050 personas hasta el mes de junio.