Dan licitación para crear electricidad con basura

La inversión se ejecutará a través de la figura de un Proyecto de Prestación de Servicios y el gobierno empezará a pagarlo una vez que comience a recibir la energía que produzca la planta.
Jaime Slomianski, titular de Agencia de Gestión Urbana.
Jaime Slomianski, titular de Agencia de Gestión Urbana. (Héctor Téllez)

México

El Gobierno de la Ciudad de México anunció que la empresa Proactiva Medio Ambiente SA de CV-Veolia ganó la licitación para construir, operar y dar mantenimiento a la planta de termovalorización en terrenos del Bordo Poniente.

En un comunicado de la Agencia de Gestión Urbana, se informó que la empresa ganadora demostró su experiencia al acreditar la construcción de 10 plantas del mismo tipo, garantizando control de limpieza de gases que estipulan las normas internacionales, incluso por encima de la NOM-098-SEMARNAT-2002.

La empresa opera 60 plantas en el mundo y ha aprovechado 45 millones de toneladas de residuos.

Con esta tecnología se procesarán y quemarán de manera sustentable 4 mil 500 toneladas de basura, con lo que se dejarán de emitir a la atmósfera la misma cantidad en su equivalente a dióxido de carbono.

Los recursos que actualmente se destinan para trasladar la basura a los rellenos sanitarios, se aprovecharán para comprar una tecnología que permita dar utilidad al valor calórico de la basura para generar energía eléctrica que dé abasto a las 12 líneas del Metro.

Una más de las contribuciones importantes que tendrá este proyecto al medio ambiente, es que la medida de mitigación que deberá cubrir el consorcio adjudicado, es la construcción de un parque ecológico en las inmediaciones de la estación Tláhuac del Metro.

La inversión se ejecutará a través de la figura de un Proyecto de Prestación de Servicios y el gobierno empezará a pagarlo una vez que comience a recibir la energía que produzca la planta.

En este sentido, no destinará presupuesto adicional sino que empleará los recursos que utiliza para el traslado de los residuos sólidos urbanos a los rellenos sanitarios, y el pago de energía que hace el Metro a la Comisión Federal de Electricidad.